Mensaje al Frente Unido
Dos condiciones han hecho posible que el Frente Unido del Pueblo colombiano,
en sólo cinco meses de vida haya alcanzada la vitalidad y la extensión que hoy
tiene En primer lugar nuestra decisión de llevar la lucha hasta el final cueste
la que cueste, hasta conseguir la toma del poder para el pueblo. En segundo
lugar, nuestra insistencia en la unidad en torna a la Plataforma, recalcando en
las cosas que nos unen y no en las que nos desunen.
Esas dos características han dado por resultado que muchos revolucionarios que
andaban sueltos, sin aunar sus esfuerzos y, por consiguiente, malgastando mucha
energía, ahora se hayan unido para trabajar por la revolución dentro del Frente
Unido, sumando sus fuerzas a las de las organizaciones ya existentes.
Conseguir eso no ha sido fácil, ni creo que el objetivo se haya cumplido en su
totalidad. Es cierto que ya tenemos comandos en todas las ciudades grandes del
país y en muchas pequeñas; es cierto que el semanario continua circulando con un
tiraje considerable, pero eso no basta. Desgraciadamente, los revolucionarios
colombianos todavía no comprenden en muchos casos la importancia de la unidad, y
se dejan llevar fácilmente hacia discusiones que pueden ser importantes, pero
que en los momentos actuales no corresponden al deseo de unidad y de acción que
de nosotros están esperando las mayorías. En muchos casos, los revolucionarios
piensan más en sus problemas personales que en la revolución y ponen por encima
de ella sus propias asuntos a los de su grupo.
Y lo más grave es que en muchas ocasiones ni siquiera existen verdaderas
diferencias teóricas sino simples rencores heredados de antiguas disputas entre
grupos y hasta entre personas. Pero si se analizan los deberes que tenemos los
revolucionarios para con nuestro pueblo, si nos damos cuenta de la tarea que
tenemos por delante, si logramos despejarnos un poco del egoísmo y del
sectarismo, vamos a ver cómo se empequeñecen y pierden importancia todos esos
pequeños conflictos.
Por eso yo creo que una de las tareas mas importantes de los no alineados
consiste precisamente en reunir en torno a la Plataforma a todos los
revolucionarios, evitando en la posible que entre los grupos o partidos y aún
entre las personas se planteen problemas que dividan antes que unifiquen. Esa es
una de las mayores responsabilidades de los no alineados. y deben procurar obrar
siempre en el sentido de unificar y no de buscar o permitir nuevas razones de
conflicto. No debemos olvidar un solo instante que nuestra labor se orienta
hacia la suma y no hacia la resta de esfuerzos. De ahí que hayamos lanzado un
decreto de guerra a muerte contra todo la que sea antirrevolucionario. y que
hayamos dicho que somos amigos de TODOS los revolucionarios, vengan de donde
vinieren.
Nosotros no vamos a subestimar ni desaprovechar la ayuda que cada revolucionario
pueda y quiera dar a la revolución. Pensamos que el Frente Unido debe ser como
un recipiente en el cual todo el pueblo, y en primer lugar los revolucionarios,
depositen lo mucho o lo poco que puedan dar Y en ocasiones puede llegar a ser
más valiosa la pequeña ayuda de un revolucionario pobre y esforzado que la ayuda
interesada, sin convicción, de otras personas.
Pero de todas maneras, ya podemos decir que tenemos una cierta organización en
todo el país. Aún cuando ella no sea tan extensa ni tan disciplinada como
quisiéramos, podemos considerar que hemos cumplido una primera etapa, y que toda
la agitación hecha a través de mis giras y del periódico, ha dada ya unos
primeros frutos. Pero ahora a esa organización se le plantea una nueva etapa
consistente en solidificar, en endurecer lo que hasta ahora hemos construido.
Nosotros no podemos permitir que las tareas de organización se estanquen, porque
estamos convencidos de que todo minuto que perdamos ahora, lo vamos a tener que
pagar doble cuando tengamos que organizar al pueblo bajo la persecución
implacable que la oligarquía va a desatar contra nosotros. Dentro de ese plan,
la preparación de la convención para comienzos del año entrante, juega un papel
muy importante por cuanto va a ser un paso decisivo.
Por otra parte, el Frente Unido del pueblo, BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA
debe desaparecer. Por más presiones que se ejerzan contra nosotros, por más
presos que tengamos, el Frente Unido debe seguir funcionando.
Así yo mismo me vea obligado en determinado momento a buscar un lugar seguro
desde el cual proseguir la lucha, la lucha legal debe proseguir. Por nuestra
parte, seguiremos editando el periódico hasta que nos lo cierren. Y si lo
clausuran, sacaremos otros. Pero tenemos que hacer todo la posible por tener
siempre el órgano legal del Frente Unido circulando en todo el país y esa es una
responsabilidad que no solo es de quienes lo escriben, sino de quienes lo
distribuyen y lo compran.
Lo anterior lo decimos, porque nunca nos hemos hecho ilusiones, ni le hemos
hablado de ellas a la clase popular. Yo creo que la clase minoritaria
generalizara contra todo el pueblo la guerra de exterminio que ya ha iniciado en
algunas regiones del país, y creo en consecuencia que el Frente Unido debe
prepararse, redoblando sus esfuerzos para poder resistir la embestida de la
oligarquía. Y como lo que nos estamos proponiendo no es solamente resistir, sino
vencer, y lo que queremos no es dejar tranquila a la oligarquía para que ella
nos deje tranquilos con nuestra miseria, sino por el contrario, queremos decidir
de una vez por todas nuestros destinos enfrentándonos a la minoría en lucha
franca de todo el pueblo contra ella para disputarle el poder, pensamos que el
Frente Unido debe fortalecerse más y más cada día.
De ahí nuestra insistencia en la unidad de los revolucionarios.
Porque sabemos que las etapas que se avecinan serán infinitamente más difíciles
que las que hasta ahora nos ha tocado vivir, y que si no luchamos todos unidos,
corremos serio riesgo que el dolor causado al pueblo sea mucho mayor, con menos
provecho para la causa revolucionaria Y de ello seríamos responsables los
revolucionarios que no hemos sido capaces de poner las intereses del pueblo por
encima de nuestras propias disputas.
Nuestro pueblo es valiente. Nuestro pueblo no tiene miedo de afrontar la lucha
contra la minoría explotadora porque lleva ya muchos años sufriendo sin ninguna
esperanza. Nuestro pueblo ha visto ahora en la tesis del Frente Unido una
esperanza y por eso sería criminal de parte nuestra volverlo a defraudar.
Tenemos entonces que aprender de él y sentirnos estimulados con su ejemplo y con
su ánimo de lucha. Unido el pueblo es invencible, es capaz de conquistar todo
cuanto se proponga por más armas y por más dinero que tenga el enemigo.
Hagamos pues un gran esfuerzo por hacer de nuestra organización el movimiento
revolucionario que el pueblo esta necesitando. Que en él encuentren los
cristianos, los marxistas, los sin partido, los del MRL, los de ANAPO, los
liberales, los conservadores, todos los pobres de Colombia, un arma eficaz para
enfrentarse a la oligarquía. No importan las diferencias tácticas que ahora nos
aparten: tenemos que convencerlos a todos con nuestro ejemplo de la necesidad de
la unidad y de la posibilidad de conquistar nuestro objetivo final: la toma del
poder para el pueblo, cueste la que cueste.