7 de agosto de 2003

Entrevista a Abel Acosta, Viceministro Cubano de Cultura
Músicos cubanos solicitan cartas de invitación al Grammy Latino 2003

M.H. Lagarde
La Jiribilla
«Es nuestro derecho a asistir. Nuestros artistas, nuestra música, con su prestigio y su indiscutible calidad se han ganado ese espacio, por tanto, no tenemos por qué renunciar a él. La presencia de nuestros artistas es un derecho ganado con su talento y su obra», declaró en entrevista exclusiva para La Jiribilla Abel Acosta, viceministro de cultura y presidente del Instituto Cubano de la Música.

A pesar de la polémica desatada en Miami en torno a la participación de los artistas cubanos en los Grammy Latinos 2003, el Instituto Cubano de la Música ha comenzado a realizar los trámites para que los nominados de la Isla viajen a esa ciudad.
«Hemos solicitado a los directivos del Grammy Latino las cartas de invitación para los artistas cubanos y sus representantes», declaró en entrevista exclusiva para La Jiribilla Abel Acosta, viceministro de cultura y presidente del Instituto Cubano de la Música.
Respecto a las razones de Cuba para asistir a la premiación que tendrá lugar el próximo 3 de septiembre en el American Airlines Arena de esa ciudad, el presidente del Instituto Cubano de la Música declaró: «Es nuestro derecho asistir. Nuestros artistas, nuestra música, con su prestigio y su indiscutible calidad, se han ganado ese espacio, por tanto, no tenemos por qué renunciar a él».
Entre los nominados cubanos se encuentran las orquestas Los Van Van, la Charanga Habanera, los soneros Ibrahim Ferrer y Eliades Ochoa, los raperos Orishas, los Muñequitos de Matanzas, Polo Montañés y el pianista Chucho Valdés.
El Ministerio de Cultura de la Isla hizo la solicitud de las cartas de invitación el pasado día 2 de agosto. De igual forma trascendió que el día 4, ante la petición de los ejecutivos del Instituto Cubano de la Música, el Presidente de la Academia Latina de Grabaciones, Gabriel Abaroa, contestó: «estamos sujetos a un proceso que estamos siguiendo cabalmente de acuerdo con las normas de premiación de la Academia. El día de hoy me han notificado que están terminando de preparar y revisar las listas de información que se envían a los nominados que tenemos en toda América Latina, en los Estados Unidos y en Europa. Seguramente en breve (3 o 4 días) Uds. recibirán todos los paquetes de información. Con esto podrán iniciar todos los trámites...»
Las protestas de sectores minoritarios en contra de la presencia de los músicos residentes en la Isla provocaron en el 2001 que la sede de los premios fuera trasladada de Miami a Los Ángeles. Para esta edición la mafia anticubana que dirige la política de esa ciudad ya ha resuelto negarle fondos públicos al Grammy Latino si los organizadores invitan a los artistas cubanos.
Sobre el ambiente de polémica que existe en esta ocasión los sectores más reaccionarios de esa urbe, el viceministro cubano comentó: «Cuando se hicieron en el 2001 en Los Ángeles esa ciudad resultó ser una excelente sede. Aunque en aquélla ocasión la ceremonia fue interrumpida por los terribles sucesos del 11 de septiembre, nuestros artistas fueron tratados con absoluto respeto por parte del pueblo norteamericano. Pero esa no es la situación de Miami que no es, por mucho, una plaza cultural, sino el lugar donde se gestan oscuras maquinaciones contra nuestro país, así como contra la mayoría de los cubanos que viven allí».
Después de darse a conocer las nominaciones, el comisionado de la ciudad de Miami, Tomás Regalado, afirmó que no admitiría la presencia de los cubanos ni siquiera como asistentes a la ceremonia y amenazó con que si los músicos de la Isla arribaban a esa ciudad para estar en los Grammy se uniría a las protestas.
«Miami es una ciudad presa de la obsesión contra la revolución cubana y contra nuestro pueblo y, por tanto, no debe pretender presentarse como un espacio cultural», señaló el funcionario.
Abel Acosta también refirió a las contradicciones que recientemente han salido a la luz en esa ciudad del sur de La Florida: «Son pugnas políticas por el poder y el dinero y no vemos en esa ciudad un entorno que ofrezca todas las garantías para la integridad física y moral de nuestros artistas. No obstante ?concluyó? le aclaramos a los enemigos de Cuba y sus voceros que la presencia de nuestros artistas es un derecho ganado con su talento y su obra».