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21/10/02
Genuina democracia, sin demagogia ni corrupción
Expresó Ricardo Alarcón, en breves declaraciones a la prensa
tras ejercer su derecho al voto como elector de la circunscripción 76,
del municipio de Plaza de la Revolución
Orfilio Peláez
Nuestros candidatos son vecinos bien conocidos por todos y están en la
boleta porque los propusieron en una asamblea abierta y fueron aprobados por
el barrio; no impuestos por un sistema basado en los partidos electorales, donde
una maquinaria decide a quienes se ponen ahí o se postula alguien porque
tiene los recursos para ello, como sucede en otros países.
Así lo expresó Ricardo Alarcón de Quesada, presidente de
la Asamblea Nacional del Poder Popular, en breves declaraciones a la prensa
tras ejercer su derecho al voto como elector de la circunscripción 76,
del municipio de Plaza de la Revolución.
En Cuba, indicó Alarcón, cuando la gente viene a votar sabe entre
quienes va a escoger, por qué esos nombres aparecen en la lista, de qué
forma transcurrió el proceso de nominación, y cuándo se
va a realizar el conteo, cualquiera puede estar presente y ver que realmente
los votos obtenidos por el candidato elegido coinciden con los marcados por
la gente en la boleta.
Ya a partir de ese momento en todos los colegios electorales se va a saber cuál
fue el resultado. Por tanto, no puede haber nada más alejado al fraude,
ni mecanismo más vinculado a la gente, y eso marca la diferencia fundamental
con otros sistemas, pues en nuestro caso las personas sienten que este proceso
es algo suyo, que les pertenece y está cercano a sus intereses, aseveró.
El Presidente del Parlamento cubano recordó que muchos candidatos llevan
varios períodos de mandato y ahora han vuelto a ser propuestos, lo cual
demuestra que la gente los respeta y saben que después de haber sido
elegidos, siguieron viviendo en el mismo barrio, compartiendo con los vecinos
y compañeros, y tratando de representarlos lo mejor posible y de luchar
por los intereses colectivos.
Por el contrario, significó Alarcón, el mundo entero está
lleno de casos de corrupción y de fraudes electorales por todas partes.
Ayer mismo, añadió, el Fiscal General de los Estados Unidos anunció
el envío de inspectores federales al Condado de Miami y otros lugares
de la Florida como una forma de responder a la presión de mucha gente
inconforme con las irregularidades cometidas en ese estado.
De contra que la gente no puede determinar quiénes son los candidatos,
para colmo en el famoso caso de la última elección presidencial
en la Florida, se impidió físicamente sobre todo a las personas
de la raza negra acercarse incluso al colegio electoral y votar, es decir hasta
se le privó el derecho para pronunciarse siquiera por un candidato que
ellos no pudieron seleccionar quién iba a ser, subrayó el dirigente.
Al comentar otra característica de nuestro proceso eleccionario, Alarcón
afirmó que en Cuba nadie puede aparecerse diciendo que va a resolver
todos los problemas, ni haciendo promesas demagógicas. Aquí sabemos
que estamos eligiendo a un compatriota, a un vecino que se compromete a trabajar
con su gente y por su gente, en medio de todas las dificultades y limitaciones
que nuestro país, como otras naciones, tiene, precisó.