Un agente norteamericano en el Quai d’Orsay

POR JEAN-GUY ALLARD

—especial para Granma Internacional—

MONSIEUR de Villepin, Canciller de Francia, recibía en los históricos salones del Quai d’Orsay, el 30 de junio último, a un hombre que se encargó, por cuenta de la CIA, de envenenar las relaciones entre Francia y Cuba. Al sentarse frente al Jefe de la diplomacia francesa, el ex militante de extrema izquierda Robert Ménard, jefe vitalicio de Reporteros Sin Fronteras, alcanzaba el objetivo que perseguía desde hacía ya unos años.
¿Robert Ménard, agente de la CIA? ¿Será posible? Ocurre que los 16 000 empleados regulares de la CIA, sus decenas de miles de informantes y colaboradores, con unos cientos de millones de dólares de presupuesto, sí tienen a Cuba en su mirilla y no se pierden una oportunidad de actuar...
¿Y ESA ASOCIACION CON LA CABECILLA MIAMENSE NANCY CRESPO? Si hacían falta más pruebas de la conexión existente entre Robert "Bob" Ménard, la CIA y la Miami mafiosa, sus socios de Miami se encargaron ahora de presentarlas.
La prensa de la Florida acaba de revelar que el gurú de la desinformación parisino está asociado a Nancy Pérez Crespo, locutora de Radio Mambí y activista anticubana vinculada a los círculos terroristas más activos de South Florida, en la distribución de folletos de propaganda destinados a sabotear la imagen turística de Cuba.
Empleada de la estación radial del terrorista Armando Pérez-Roura, Nancy Pérez Crespo está tan vinculada a la "alta sociedad mafiosa" de Miami que Salvador Lew, el director depuesto de Radio Martí —aquella subsidiaria de la Voice of America—, le había concedido un sinecura de comentarista con un salario "modesto" de 45 000 dólares por año para unas pocas horas de trabajo. Una de las tantas "botellas" ofrecidas por Lew que le valieron su propio empleo.
Agente de la CIA desde hace unas décadas, Pérez Crespo es miembro del Cuban Liberty Council, la agrupación de los extremistas que la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) ha expulsado sospechosamente de sus filas a unos días de los ataques del 11 de septiembre. También es amiga personal de la líder del CLC, la también locutora Ninoska Lucrecia Pérez Castellón, hija y esposa de esbirros y terroristas batistianos.
Según el Nuevo Herald de Miami, Crespo acaba de editar "un folleto publicitario con una seductora imagen de la naturaleza cubana" que, al abrirlo, presenta un material de desinformación sobre "las prisiones existentes en el país" donde están detenidos los individuos recientemente arrestados por ser colaboradores e informantes de la Sección de Intereses Norteamericana en La Habana, el centro de operación de la CIA en la capital cubana.
El diario revela que "los promotores de la iniciativa han puesto a circular inicialmente 5 000 ejemplares en español y planean editar otros 5 000 en inglés para finales de este mes, mientras coordinan una tirada en francés con la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), radicada en París".
¡Qué interesante! La maquinaria de Robert Ménard que tanto seduce a cierta izquierda francesa, asociada a lo más criminal de la Miami batistiana.
LOS SOCIOS DE ORLANDO BOSCH Y POSADA CARRILES "Bob Ménard no puede ignorar que sus amistades miamenses del CLC son esta misma gente que desencadenaron la ruidosa campaña que permitió a George Bush, padre, sacar de las celdas de los servicios de inmigración a Orlando Bosch.
Toda Miami sabe que el ex Jefe de la Coordinadora de la Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), responsable de múltiples atentados en más de una decena de países, fue el autor, con Posada Carriles, de la explosión en pleno vuelo de una aeronave de Cubana de Aviación en 1976 que provocó 73 muertos.
Los comandos de la CORU provocaron más de noventa actos terroristas, atentados dinamiteros, secuestros y asesinatos, incluido el atentado mortal en Washington contra el automóvil del ex canciller chileno Orlando Letelier en septiembre de 1976, en Washington.
¡Cuidado!: Crespo no solo conoce a Bosch sino que se dice "amiga personal" del asesino.
Ménard también tiene que saber que los capos del CLC fueron los promotores de las recientes campañas de recolección de fondos para la defensa de Luis Posada Carriles, detenido desde tres años en Panamá con sus sicarios Guillermo Novo Sampoll, Pedro Crispín Remón y Gaspar Jiménez Escobedo, después de un fracasado intento de dinamitar el anfiteatro de la Universidad de Panamá. Este complot hubiera provocado, según los expertos en explosivos de la policía panameña, una masacre aún más grande que la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York.
Como lo hizo Bob Ménard, Crespo "ha utilizado emisarios extranjeros y comunitarios para el envío de instrucciones a los integrantes de la prensa contrarrevolucionaria, así como dinero y materiales", como lo han revelado los autores Rosa Míriam Elizalde y Luis Báez en el libro Los Disidentes.
Al igual que su socio parisino, como parte de una misma operación orientada por la CIA, Crespo entregó material y dinero a Elizardo Sánchez Santacruz, el "disidente" más popular de la prensa europea, cuya integridad es ahora conocida gracias al libro El Camaján de los periodistas Arleen Rodríguez y Lázaro Barredo.
Con acceso aparentemente sin límites a las chequeras de la National Endowment for Democracy (NED) y de la United States Agency for Internacional Development (USAID), Crespo edita una revista de corte neofascista titulada Nueva Prensa Cubana con artículos escritos por los "periodistas independientes" que financia. Su publicación circula en España, Panamá y Miami.
En su propio sitio web, Crespo reconoce estar detrás de la Agencia Informativa Independiente Nueva Prensa Cubana, Cuba Press; Nueva Prensa; Patria; HavanaPress; Centro Norte del País; NotiCuba; La Cooperativa Avileña de Periodistas Independientes y muchas otras organizaciones de "informantes" generadas bajo las orientaciones de la CIA, tanto desde Langley como de su bunker del Malecón habanero —que Ménard bien conoce.
¿Y GUTIERREZ-BORONAT? Pero Nancy Crespo es solo una de las amistades bochornosas de Ménard en Miami-Dade. Entre los contactos indecentes que mantiene, se encuentra otro personaje cuyos lazos con la CIA están bien documentados: Orlando Gutiérrez-Boronat, presidente del Directorio Revolucionario Cubano, un grupo que en el 2000 recibió más de 1,1 millones de dólares para sus actividades de desinformación.
Aquellos fondos fueron también otorgados por USAID y la NED, los propios proveedores de fondos sucios que el agentazo Ménard asegura desconocer.
En un excelente artículo publicado en mayo del 2002 por el diario mexicano La Jornada, bajo las firmas de sus corresponsales en Washington, Jim Cason y David Brooks, se revelaba cómo la organización de Gutiérrez-Boronat recibía 89% de su presupuesto de estos dos órganos del poder imperial cuya misión es desestabilizar a fuerza de propaganda a los gobiernos de países cuyas orientaciones políticas no convienen a sus intereses.
Ocurre que Gutiérrez-Boronat (él prefiere últimamente olvidarse de esto) fue miembro de la Organización para la Liberación de Cuba del connotado terrorista Ramón Saúl Sánchez Rizo, un grupo activo entre 1980 y 1984 también tuvo entre sus cómplices a Pedro Crispín Remón, hoy detenido en Panamá con Posada Carriles.
Remón, de acuerdo con el FBI, fue quien mató, en plena calle de Nueva York, al diplomático cubano Félix Rodríguez, y participó en el asesinato de José Luis Negrín, en su casa de Nueva Jersey, ante los ojos de su hijo (12).
Años después, Gutiérrez-Boronat no esconde su simpatía hacia los que usan la violencia como instrumento de lucha política.
Su brazo derecho, Janisette Rivero, es de la tropa que se manifiesta anualmente en Ginebra, en los pasillos de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU... este mismo lugar donde Reporteros Sin Fronteras acaba de ser declarado persona non grata.
No son pocos los elementos que demuestran el enlace RSF-CIA. Uno de ellos es el vínculo de colaboración que existe entre la maquinaria de Ménard y la fascista Fundación Internacional para la Libertad liderada por el escritor peruano Mario Vargas Llosa, en la que milita activamente el terrorista Carlos Alberto Montaner, digno hijo de uno de los grandes criminales y torturadores del régimen de Fulgencio Batista.
Soldado del Ejército norteamericano, ex alumno de la ‘academia del crimen’ de Fort Benning, en Georgia, dirigida por la CIA, Montaner fue miembro en la década de los 60 de la terrorista Representación Cubana en el Exilio (RECE).
Ménard tiene que haberse enterado de que fue Montaner quien facilitó la entrada ilegal a Francia al terrorista Juan Felipe de la Cruz, quien murió en agosto de 1973, en un hotel de París, al estallar una bomba que preparaba para colocarla en la Embajada cubana.
¡NO TOQUE A MI SOCIO CALZON! Otra demostración bien clara de los lazos inconfesables de Ménard se dio, hace poco, en la forma que el gurú de la "libertad de prensa" (versión neoliberal) ha perdido los estribos cuando un investigador universitario le señaló, en el curso de una entrevista, que la organización norteamericana Freedom House, reconocida filial de la CIA, había distribuido 775 000 dólares entre los "periodistas independientes" que alimentan las redes de desinformación anticubana fuera de la Isla.
El perdió bruscamente su precaria serenidad cuando Salim Lamrani, un investigador del tema de la comunidad cubano-americana en Estados Unidos, lo interrogó acerca de aquellas acciones encubiertas de Frank Calzón, connotado mercenario de la CIA de origen cubano que maneja las operaciones anticubanas de la Freedom House.
"¡Son mentiras!", vociferó Ménard, bien conocido por su temperamento explosivo y su incapacidad para aceptar la opinión ajena. "Está usted equivocado. Usted no sabe de qué se trata y ¡cuidado!" Al jefe de RSF no le conviene tocar el tema del financiamiento encubierto.
Sin embargo, el 27 de diciembre del 2002, el cubano-americano Adolfo Franco, quien es administrador para América Latina y el Caribe de la USAID (¡fíjense!), declaraba abiertamente ante un subcomité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, que la Agencia para la Ayuda Exterior norteamericana ha invertido 22 millones de dólares para enviar a Cuba materiales de propaganda.
Paralelamente, Radio Martí percibe anualmente 25 millones de dólares de los fondos de la Voice of America, de la cual es una simple sucursal.
Cómo ignorará el astuto Ménard tal abundancia de fondos...
Había que observar, hace unos días, con qué júbilo recibió el diario español ABC la noticia de la velada organizada en París por Ménard con la participación de varias personalidades que llegó a engañar. El libelo franquista no titubeó en calificar el evento, en un tono triunfalista, de "g ran acontecimiento sin precedentes".
A un académico que le preguntaba recientemente si recibía dinero de organizaciones vinculadas a la CIA, Ménard contestó que habia recibido "ofertas" pero que las había rechazado...
Así que hubo "ofertas"...