22 de julio de 2003

Cuba: importancia actual del incremento de las exportaciones (II)

Dr. C. Hiram Marquetti Nodarse, CEEC, U.H.
Cuba Siglo XXI
Perspectivas del sector exportador

Dimensión global

Cualquier intento de proyección del desempeño futuro del sector exportador constituye un ejercicio complejo, dada la presencia de factores de incertidumbre que tienen un peso importante. A esta situación se suma el problema de cuál debe ser el punto de referencia a utilizar. Asimismo, destaca el hecho de que el relanzamiento perspectivo de las ventas externas se encuentra en dependencia directa del comportamiento de los rubros tradicionales de exportación y en particular del azúcar.

Los volúmenes exportados durante los años noventa no sólo se ubicaron en niveles muy distantes de los alcanzados hasta 1990, sino incluso del potencial exportador que tenía la isla a precios del mercado mundial al finalizar los años ochenta, el cual oscilaba entre 1 900 y 3 000 millones de dólares (Marquetti, 2001c). Al respecto cabe apuntar que el único resultado que se aproximó al nivel mínimo anteriormente indicado se obtuvo en el año 1996, mientras que estas cifras sólo se superan si se incorporan los ingresos por exportaciones de servicios.

En una proyección a largo plazo resulta necesario reflexionar también en torno a las posibilidades de alcanzar los niveles de exportación de bienes que se lograron en 1990. Objetivamente esta constituye una meta de referencia obligatoria; sin embargo, hay que considerar que las condiciones internacionales imperantes hasta ese año difícilmente se repetirán en el futuro.

En el supuesto de que se pretendiera lograr los niveles antes señalados, se requeriría garantizar un crecimiento de las exportaciones entre un 20 y un 30% promedio anual en los próximos cinco 5 años,22 lo cual resulta improbable tanto por los resultados alcanzados en el período que se analiza, como también porque los potenciales de incremento que se han previsto hasta el 2010 en los diferentes rubros exportables no permiten alcanzar el total acumulado en 1990. De tal forma, en una proyección a mediano plazo las opciones referenciales más objetivas lo constituyen los resultados que se obtuvieron en 1991.(23)

Gráfico 5. Evolución de las exportaciones a precios de mercado, 1970-2000



Fuentes: INIE (1992), CEE (1991), ONE (1998) y ONE (2001).

En adición a lo anterior, debe considerarse que los intentos por desarrollar en el mediano plazo un proceso de diversificación efectiva(24) de las exportaciones de mercancías, enfrentan límites objetivos por las siguientes razones: las posibilidades de generar los recursos en las magnitudes que requiere ampliar el grado de aprovechamiento de las capacidades productivas destinadas a estos fines son limitadas, en tanto se requieren en muchos casos volúmenes importantes de inversiones, suministros de materias primas, recursos energéticos y tecnología. Además, los parámetros de eficiencia con que funciona una parte importante de las capacidades industriales vinculadas a este propósito se encuentra por debajo de la media mundial, a lo que se añade la necesidad de la certificación de los productos según las normas internacionales vigentes.

Los progresos que se han logrado en la incorporación de nuevos rubros exportables aún son insuficientes, dado que su desempeño se vio afectado por diferentes problemas en el período que se analiza entre los que destacan los siguientes: i) insuficientes niveles de producción para dar respuesta a potenciales de demanda identificados; ii) bajos niveles de competitividad de los productos cubanos en los mercados internacionales; iii) retardo en la ejecución de inversiones que respaldan incrementos de exportaciones; iv) dificultades en la comercialización por poco dominio de las características y la competencia existente en mercados específicos.(25)

En cuanto a los rubros no tradicionales que han alcanzado mayores resultados en el período que se analiza, destacan los productos provenientes de la industria farmacéutica, la electrónica, la sideromecánica y la agricultura. No obstante, estos progresos no llegaron a cubrir parcialmente la caída que sufrieron los ingresos por exportaciones de azúcar. De tal forma, las mayores opciones de ampliación de las exportaciones de mercancías se encuentran concentradas aún en los rubros tradicionales, pero la materialización de este empeño requiere el empleo con mayor intensidad de nuevos conocimientos y tecnologías en los referidos productos, así como la promoción de nuevas cadenas productivas —incluida su posible incorporación a cadenas mundiales—(26)y de servicios.

De otra parte, las posibilidades de lograr crecimientos mayores de las exportaciones cubanas desde una perspectiva global se encuentran relacionadas con un mejor aprovechamiento de las potencialidades de comercialización internacional de los servicios. Sin embargo, la consecución de este propósito exige la elaboración de una estrategia nacional que incorpore la evaluación del potencial existente en los diferentes sectores y ramas de la economía (Marquetti, 2001b).

Gráfico 6. Estructura de las exportaciones totales: bienes y servicios.



Fuente: Elaboración propia a partir de ONE (2000), BCC (2001), ONE (2001).

Dimensión sectorial

En el epígrafe anterior señalamos que en las ramas productoras de los bienes tradicionales de exportación se han elaborado proyecciones que están dirigidas tanto a incrementar los resultados exportables, como a la creación gradual de condiciones que posibiliten transitar del predominio de las ventajas comparativas naturales a las ventajas adquiridas. Asimismo, se ha comenzado avanzar en la dirección de lograr un enfoque integral de las exportaciones, ya que no sólo se contempla el incremento de las ventas de bienes, sino también la incorporación de los servicios. No obstante, apesar de estos avances no existe aún un trabajo homogéneo en todos los sectores. A continuación se ofrece un resumen de los trabajos realizados en varios ministerios.(27)

Industria Azucarera(28)

En 1998 se inició en este sector un amplio proceso de reestructuración que incluyó: una modificación profunda de las relaciones entre la agricultura y la industria, el ajuste del sistema empresarial a las nuevas condiciones por las que transita el país, la actualización de los mecanismos de gestión comercial y financiera —incluida la mayor vinculación de los ingenios a las realidades del mercado internacional—, la mejor utilización de los recursos humanos, un incremento sustancial de los niveles de eficiencia, el gradual redimensionamiento de las capacidades productivas, así como crear las condiciones para aprovechar al máximo la infraestructura material y el potencial existente para la producción de derivados de la caña de azúcar.

En cuanto a la proyección externa, una de las vertientes estratégicas es la diversificación azucarera, la cual se entiende por la incorporación para la comercialización internacional de diferentes tipos de azúcares —vitaminada, orgánica, amorfo, líquida, etcétera—, así como de los subproductos y derivados de esta industria. De este modo, se intenta aminorar la excesiva dependencia de las exportaciones de azúcar crudo. En paralelo, se comenzó a trabajar en la introducción de las normas ISO y en las posibilidades de incrementar los ingresos por concepto de servicios.

La evolución del proceso anterior se apoya en la evaluación ponderada y objetiva de las potencialidades productivas del sector, en tanto los techos productivos que se pretenden alcanzar en los próximos diez años se encuentran en torno a los cinco millones de toneladas de azúcar crudo y más de un millón de toneladas de otros tipos de azúcares. La materialización gradual de estos propósitos debe contribuir a revertir la tendencia al descenso de la participación del azúcar en las exportaciones totales, aspecto este que determina en buena medida la inestabilidad del desempeño exportador de la isla.

Gráfico 7. Exportaciones de productos de la industria azucarera y exportaciones totales


Fuente: ONE (1998 y 2001).

La reorganización que enfrenta la industria azucarera tiene en la recuperación de la industria de los derivados uno de los eslabones estratégicos principales, dado que el relanzamiento de la producción de los subproductos de la caña de azúcar constituye la alternativa más viable en términos de corto plazo, para poder sortear de algún modo la tendencia depresiva que caracteriza el comportamiento de los precios internacionales del azúcar crudo.(29)

También la reactivación de la industria de los subproductos de la caña tiene importancia estratégica, porque este proceso debe contribuir a modificar la "cadena de valor" que caracteriza a la agroindustria azucarera en la actualidad. Los mayores resultados de la producción de derivados se alcanzaron en el quinquenio 1986-1990, período en el cual el techo productivo de esta rama sobrepasó los 400 millones de pesos, cifra superior a lo obtenido por la industria de materiales de la construcción y la pesca en ese período. En este contexto, se alcanzaron los resultados más importantes en la producción de tableros de bagazo, alcohol y melaza.

Durante los primeros años de la crisis el gobierno mantuvo entre sus prioridades el impulso de la producción de derivados, dadas las posibilidades de empleo de estos en la sustitución de importaciones, como fuente de materias primas en la producción de fármacos y por su vinculación directa en algunos casos con el programa de desarrollo de la industria farmacéutica y la biotecnología. Asimismo, se pretendió lograr el máximo aprovechamiento de una veintena de tecnologías desarrolladas por especialistas cubanos.

Las decisiones anteriores posibilitaron incrementar la producción de algunos subproductos nuevos, cuya utilización parecía imposible en años anteriores a la crisis, como fueron los abonos orgánicos a partir de plaguicidas biológicos, la ferridextrana y otros subproductos de la caña de azúcar.

Sin embargo, la drástica disminución de los suministros de combustibles que enfrentó el país entre 1990 y 1993,(30) unida a la caída experimentada en la producción azucarera, provocó una creciente inestabilidad en la producción de los derivados en esos años, lo que se reflejó en descensos importantes en la producción de alcoholes, levadura, materiales de embalaje, papel de periódico, pulpas absorbentes y bagacillo predigerido. En la Tabla 1 se puede apreciar el comportamiento de las producciones físicas de varios subproductos en el período 1990-2000.


Fuentes: ONE (1998), pp.175-181; ONE (2000), pp.162-165; ONE (2001).

Los avances que se pretende lograr en la producción de los derivados se caracterizan por la selectividad, ya que el propósito es impulsar la producción de aquellos subproductos que dispongan de demanda efectiva y que presenten capacidad para ampliar la oferta exportable e incrementar la captación de ingresos en divisas del MINAZ. También está previsto elevar los niveles productivos de los subproductos con destino a la alimentación animal.

En las proyecciones realizadas se prevé incrementar sustancialmente las producciones de alcohol, tableros de bagazo, bebidas (ron), sorbitol, setas comestibles, melaza y dextrana. A los efectos de materializar estas proyecciones se contempla un amplio programa inversionista, el cual estará dirigido a mejorar los parámetros productivos y tecnológicos. También el desarrollo de este proceso incluye la activa participación de inversionistas foráneos.

De igual forma, los crecimientos previstos se han sustentado en el análisis profundo del comportamiento de la demanda de estos productos en los mercados internacionales y en el mercado doméstico.(31) Igualmente, se considera que las capacidades existentes para la producción de los subproductos anteriores se están aprovechando como promedio a un nivel inferior al 50%. En la tabla siguiente se pueden apreciar las proyecciones de ingresos que se han previsto hasta el año 2002 en algunos de los rubros antes indicados.




La obtención de los resultados anteriores presuponía recuperar, y en algunos casos superar, los niveles productivos existentes a fines del decenio de los años ochenta, que como se indicó, fueron los mayores alcanzados por la industria de derivados. En rigor, los ingresos obtenidos aún se encuentran muy distantes de las previsiones. Por ejemplo, en el 2001 se ingresó por la comercialización de los subproductos de la caña 57.9 millones de dólares.(32)

Industria Básica

La inserción activa de este sector en el proceso de apertura a la inversión extranjera ha tenido un peso importante en la conformación de las proyecciones exportadoras y de internacionalización de algunas de las ramas que la integran.

Níquel (33)

La industria del níquel fue sometida durante el decenio de los años noventa a un amplio y profundo proceso de transformaciones productivas, tecnológicas y organizacionales, las cuales posibilitaron un importante salto cualitativo y productivo de la misma, al tiempo que su efecto multiplicador hacia el resto de la economía se incrementó sustancialmente en el período referido.

Las transformaciones aplicadas en esta industria incluyeron también aspectos relacionados con la mejoría de los sistemas de consumo energético, la capacitación gerencial y técnica del personal directivo y técnico, trabajar de forma intensiva en la certificación de las diferentes producciones, la aplicación de medidas de redimensionamiento, así como el completamiento de la infraestructura internacional de la industria. En este sentido fue reorganizado el aparato comercial, lo cual se expresó en la creación la Commercial Caribbean Nickel S.A. que radica en Bahamas y atiende integralmente las posibilidades de ampliar los acuerdos con compañías foráneas y otras variantes para incrementar las exportaciones. También fue creada una empresa importadora y se incorporó al sector niquelífero la empresa Cubaníquel, que históricamente había realizado la comercialización externa de los productos de esta industria desde el Ministerio de Comercio Exterior. Otro aspecto importante fue impulsar la formalización de acuerdos o negocios conjuntos con entidades extranjeras.

La acción combinada de los factores anteriores posibilitó que la industria niquelífera iniciara desde 1995 un sostenido proceso de recuperación económica. En este sentido, los volúmenes de producción obtenidos a partir de 1996 superaron los niveles récord que se alcanzaron en el período previo al inicio de la crisis, e incluso Cuba ingresó al selectivo grupo de los grandes productores mundiales, en tanto se logró estabilizar los volúmenes de producción en niveles superiores a las 60 000 toneladas anuales a partir de 1997.(34) Al respecto cabe apuntar también que estos resultados se han sustentado en una mejoría apreciable de los índices de consumo energético, de la ley de mineral y en general de los indicadores de eficiencia económica de la industria.

La planta "Pedro Soto Alba", hoy "Moa Nickel" consumía como promedio por cada tonelada de níquel de 12 a 15 toneladas de petróleo, constituyendo en este aspecto una de las plantas más eficientes del mundo,(35) mientras que la "Ernesto Che Guevara" empleaba 36 toneladas.

Al producirse los sucesos de Europa Oriental se decidió la paralización de esta última planta, en la cual se han realizado en los años más recientes importantes transformaciones tecnológicas y energéticas que han permitido reducir el consumo de hidrocarburos en más de un 50%; a la par, desde 1999 se lograron volúmenes de producción superiores a su capacidad de diseño, aspecto este que era considerado en el pasado como algo inalcanzable. En la tabla siguiente se puede apreciar cómo han evolucionado los volúmenes de producción por planta en el período 1990-2000.




En términos generales destacan los resultados alcanzados en las plantas Pedro Soto Alba (Moa Níquel) y la Ernesto Che Guevara, las cuales han estabilizado sus respectivos flujos productivos en niveles superiores a su capacidad de diseño, lo que sin dudas refleja el impacto de las medidas de modernización ejecutadas en este período. En el caso específico de Nicaro han existido dificultades con la introducción de las nuevas tecnologías y retrasos en el proceso inversionista.

Otro aspecto importante es que los progresos indicados se han sustentado en el desarrollo de un importante programa inversionista, el cual acumuló la ejecución de inversiones por más de 350 millones de dólares en el período 1990-2000.Las previsiones de crecimiento que se han propuesto para los próximos años persiguen estabilizar los niveles de producción en cifras que oscilen en torno a las 100 000 toneladas.

El desarrollo del proceso de modernización de la industria del níquel ha privilegiado en los últimos años estabilizar la obtención de productos de mayor valor agregado. En este sentido, destaca la virtual eliminación de las producciones de óxido de níquel y de polvo, concediéndole el mayor peso al sínter que posee un contenido de níquel del 90%, al sulfuro enriquecido (17% de níquel y 6% de cobalto) y al concentrado de sulfuro (55% de níquel y 4% de cobalto). No obstante, la preeminencia que aún se le concede al sínter determina que los productos de clase II continúen manteniendo un peso importante en la estructura productiva y exportadora de la industria.(36) En los últimos años se dieron los primeros pasos para incorporar la producción de níquel puro, el cual deberá sustituir paulatinamente al sínter de níquel. Asimismo, se incorporaron de forma experimental las exportaciones de sales de níquel y cobalto.

Los acuerdos existentes con la Sherritt han propiciado que la isla forme parte en la actualidad del selectivo grupo de países productores de cobalto. Según estimados del Ministerio de la Industria Básica, en la isla se produce actualmente el 10% de este rubro a escala mundial. Las previsiones contemplan incrementar la producción y exportación de este producto, lo cual está relacionado con la construcción de instalaciones en las plantas para la recuperación del cobalto.(37)

La construcción de estas instalaciones debe posibilitar la obtención de más de 2000 toneladas en las plantas que operan con el sistema de lixiviación amoniacal (Nicaro y Che Guevara), mientras que en Moa debe aportar más de 1 500 toneladas, lo que posibilitaría garantizar producciones superiores a las 3 000 toneladas anuales. En general, la evolución de las exportaciones de níquel en el período 1990-2000 estuvo afectada por la inestabilidad de los precios internacionales, especialmente durante la crisis del sudeste asiático, ya que en esos años se alcanzaron elevados volúmenes de producción, como se indicó anteriormente; sin embargo, los ingresos no estuvieron acorde con estos resultados.




Finalmente, las insuficiencias que más limitan el mejor desempeño exportador de esta industria son: la existencia de dificultades para mantener el tamizado de los productos que se ofertan y la no certificación con las normas ISO 9000. La persistencia de estos problemas los convierte en una enorme desventaja competitiva que demanda esfuerzos y gastos comerciales adicionales.

Industria del petróleo

El sostenido incremento de los volúmenes productivos ha convertido a la industria del petróleo en una de las ramas de mayor efecto multiplicador en la evolución reciente de la economía, en tanto satisface en la actualidad una parte importante de la demanda de combustible de varias de ramas estratégicas de la economía.(38) Asimismo, el incremento de su participación en el balance energético nacional ha permitido anular parcialmente el incremento que se produjo en los precios de los hidrocarburos durante el año 2000.(39) Sin embargo, lo más relevante del desempeño reciente de esta industria es el aumento de las ventas internacionales de derivados del petróleo. Al respecto resulta oportuno destacar que en 1990 las exportaciones de estos rubros aportaron más de 38 millones de pesos, mientras que con posterioridad comenzaron a descender hasta desaparecer producto de la extinción de las posibilidades de reexportación de petróleo.(40)

En 1996 se produjo el reinicio de nuevas exportaciones de subproductos del petróleo con base en la producción local. Los ingresos que se obtuvieron por este concepto apenas representaron el 10% de los resultados que se alcanzaron en 1990. Posteriormente se vuelve a producir un descenso de las ventas internacionales, el cual se detiene en 1999, y en el año 2000 se alcanza el mayor resultado del período al obtenerse ingresos superiores a los 50 millones de pesos. El incremento de las exportaciones de subproductos de petróleo ha provocado que se contemple en los planes estratégicos del Ministerio de la Industria Básica la construcción de una nueva refinería, cuyo propósito es responder en mejores condiciones tecnológicas a los requerimientos domésticos y al probable incremento de la demanda internacional de estos rubros.

Industria del Cemento

Las previsiones de crecimiento de las exportaciones de esta industria se habían ajustado al proceso de redimensionamiento que inició en 1996.(41) En estas proyecciones se contemplaba estabilizar las exportaciones en un nivel superior al millón toneladas anuales.

La disolución del Ministerio de la Industria de Materiales de Construcción y el traslado de esta industria para el MINBAS, implicó una modificación sustancial de las previsiones anteriores, al tiempo que se decidió iniciar un proceso acelerado de recapitalización y modernización de las plantas productoras. Asimismo, comenzaron negociaciones con compañías internacionales para la construcción de una nueva planta de cemento, que posibilite satisfacer la demanda local de este producto y, a su vez, incrementar los volúmenes exportados a niveles superiores a los previstos en 1996.

Industria Sideromecánica (SIME)

El SIME es uno de los ministerios donde se ha trabajado con mayor rigor la problemática de las exportaciones. Este proceso comprendió la elaboración de estrategias de inserción en los mercados internacionales de todos los grupos corporativos que integran este sector. Igualmente el comportamiento de las ventas internacionales forma parte de los indicadores que se utilizan para evaluar el desempeño de las empresas, e internamente se otorga un premio a aquellas entidades que obtengan los mayores resultados exportadores.

En 1998 se efectuó un ejercicio de estrategia en el SIME, el cual arrojó que el Ministerio tenía potencialidades para incrementar las exportaciones hasta un tope de 300 millones de dólares en un período entre cinco y siete años. Los elementos en que se sustentaban estas proyecciones estaban relacionados con la incorporación a la oferta exportable de productos de acero inoxidable, de un grupo de bienes de capital, de bienes y servicios de la industria electrónica y de otros servicios de ingeniería.(42)

La inestabilidad de las inversiones ejecutadas en este sector, la presencia de problemas para estabilizar las producciones de productos de acero inoxidable, el comportamiento errático de los precios externos de los productos siderúrgicos, unido al traslado de la industria electrónica para el Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, constituyeron los factores que incidieron negativamente en la evolución reciente de las exportaciones de SIME y han obligado a replantearse los techos exportadores previstos hasta el 2005.

Industria Alimenticia

El desempeño exportador del MINAL en los años noventa tuvo un salto importante en comparación con períodos anteriores. Los acuerdos rubricados con la compañía francesa Pernod Ricard, para la comercialización internacional del ron, constituyeron un factor decisivo en la obtención de estos resultados, en tanto los ingresos por exportaciones de este rubro se incrementaron de cerca de los 12 millones de dólares en 1996 a más de 41 millones en el 2001.

La actividad desarrollada por la Corporación Alimentaria S.A. (CORALSA) ha constituido también otro factor importante en el aumento de las ventas externas de este sector, ya que ha posibilitado el fomento de asociaciones con capital extranjero y la identificación de opciones de mercado para la comercialización internacional de diferentes productos de esta industria.

En el ciclo quinquenal 2001-2005 se pretende alcanzar un incremento de los ingresos por concepto de exportaciones de 395 millones de dólares y se prevé que la contribución de los rubros no tradicionales debe ser de un 42%,(43) pero la consecución de este propósito requiere, según Benítez y Cruz (2001), incorporar productos de mayor valor agregado, mejorar la calidad de los envases y la oferta de las industrias de apoyo. Véase Anexo.

No obstante la prioridad que se ha concedido al tema de las exportaciones, el objetivo estratégico principal de esta industria es satisfacer el 60% de la demanda de productos alimenticios elaborados destinados al turismo y al mercado interno que opera en divisas.(44)

Industria Ligera

A diferencia de los sectores analizados anteriormente, la actividad exportadora en esta industria no logró un desempeño relevante en el período que se analiza. En 1995, paralelamente al inicio del proceso de redimensionamiento de la industria textil, se elaboraron algunos lineamientos generales que deberían constituir el sustento de la estrategia exportadora de este sector. Entre los aspectos a los que se le confería mayor importancia estaban los siguientes: i) sugerir el establecimiento de tarifas arancelarias que limitaran la importación de productos competitivos; ii) formalizar acuerdos con el capital extranjero que permitieran incorporar tecnologías de avanzada en las ramas de confecciones y calzado; iii) intensificar la capacitación de los directivos en temas relacionados con la gestión del comercio exterior; iv) fortalecer la infraestructura del Ministerio; v) evaluar la posibilidad de desarrollar producciones en esquema de "maquila"; vi) formalizar acuerdos de diferente tipo con inversionistas foráneos en aquellas actividades que potencialmente tienenposibilidades de exportación o de sustitución de importaciones.(45)

El retraso tecnológico que presenta este sector con relación a los estándares mundiales, determina que una parte importante de su producción no sea competitiva y que su oferta exportable sea reducida. Esta situación limita el acceso a los mercados internacionales, además que en estos predominan niveles de competencia muy elevados.(46)

De tal forma, las posibilidades de obtener niveles de exportación superiores a los alcanzados resultarán muy difíciles, aunque sería conveniente estudiar hacia el futuro la conveniencia de insertar algunas de las ramas de este sector en cadenas productivas globales.(47) Sin embargo, atendiendo a los resultados obtenidos por esta industria en los abastecimientos a los espacios de mercados solventes que existen en el país, deberá constituir un objetivo prioritario el continuar ampliando su presencia en dichos espacios, aunque esta posibilidad debe ser finalmente utilizada en la dirección de ampliar también la oferta exportable del sector. Véase Anexo.

Industria Biofarmacéutica (48)

La introducción de los productos químico-farmacéuticos para su comercialización internacional representó un cambio cualitativo en la estructura tradicional de las exportaciones cubanas, en tanto estos constituyen rubros vinculados a sectores de alta tecnología y a las tendencias principales del progreso científico técnico en el ámbito mundial.

En términos de ingresos, los resultados alcanzados resultan significativos si se toman en consideración las crecientes dificultades que presenta la penetración de este segmento del mercado mundial y los diferentes obstáculos que impone el bloqueo norteamericano.

La participación relativa de los productos farmacéuticos en las exportaciones cubanas ha sido favorable, aunque debe considerarse que estos resultados se han obtenido en un contexto de reducción significativa de las ventas externas de la isla y mediante una elevada concentración en un reducido número de productos.(49)


La estabilización de las exportaciones de estos rubros ha sido posible por la aplicación de una estrategia comercial más activa, la cual ha incluido el incremento del número de productos cubanos registrados en otros países, la incorporación regular de nuevos productos con calidad exportable, la evaluación de las posibilidades de formalizar alianzas con entidades extranjeras para la comercialización, la realización de inversiones en el exterior para satisfacer mercados potenciales en mejores condiciones, el ajuste de la oferta de vacunas a paquetes, así como la consolidación de acuerdos con compañías extranjeras de prestigio en este sector.(50)

En términos perspectivos se prevé un salto importante en los ingresos por las ventas en el exterior de estos productos. Un ejemplo ilustrativo de dar el salto previsto fueron los crecimientos que se produjeron en el 2001: así, las exportaciones del Centro de Ingeniería Genética se incrementaron en un 52% y las del Instituto Finlay en más de un 60%,(51) instituciones estas que tienen un peso decisivo en el desempeño exportador de esta industria.

En general, el aprovechamiento de las potencialidades existentes en los diferentes sectores productivos es insuficiente, por lo que se requiere hacia el futuro trabajar a fondo en la elevación de los resultados alcanzados en esta dirección, especialmente en la consolidación efectiva de nuevos nichos de mercado y de una oferta exportable más diversificada y por niveles de competitividad superiores. Para lograr hacer efectivo este propósito, se requiere aún de un trabajo intensivo y de continuar transformando la "cadena de valor" de los rubros tradicionales de exportación hacia una estructura en la que predominen productos de mayor valor agregado (Marquetti, 2000a).

Notas

23 Quiñones, Mañalich y Pico (2000) coinciden en diferentes aspectos con esta evaluación.

24 Esta apreciación es congruente con los criterios de CEPAL (2000).

25 Véase MINCEX (2001), p. 9.

26 Véase para mayor detalle Messner (2002) y Monreal (2001).

27 El término sector se emplea aquí para referirse a los ministerios productivos.

28 Las ideas fundamentales que se exponen en este punto provienen de Marquetti (2000b).

29 Véase Aguilar (1996) y Pico y González (2000).

30 Los elevados niveles de consumo energético representaron históricamente el aspecto más sensible que enfrentó la industria de los derivados. En este sentido, el desarrollo de la crisis condujo a la necesidad de aplicar la paralización forzosa de un grupo de plantas.

31 Véase Nova (2000).

32 Véase Opciones (2001), 23 de diciembre.

33 Algunas de las ideas principales que se abordan en este punto se encuentran en Marquetti (1994).

34 Los resultados alcanzados por Cuba a partir de esa fecha coincidieron en el tiempo con el incremento de la producción en otros países que clasifican como grandes productores (Véase Foreign Trade, 1998).

35 En términos operacionales resultan más costosas las producciones de níquel provenientes de los yacimientos lateríticos que las de origen sulfuroso, ya que se requieren mayores volúmenes de recursos energéticos, pero en el caso de la planta de Moa contribuye a estos elevados niveles de eficiencia su sistema operacional que es de lixiviación ácida.

36 El mantenimiento de los productos de Clase II tiende a contradecirse con las tendencias mundiales, ya que este tipo de productos se emplean con relativa mayor intensidad en la producción siderúrgica y no en la de acero inoxidable.

37 Véase MINBAS (1998 y 1999).

38 El crudo nacional se emplea en la actualidad en la generación de electricidad, producción de cemento, níquel y en la industria azucarera.

39 Véase Rodríguez (2001).

40 Véase Marquetti (1998b).

41 Véase Unión del Cemento (1997).

42 Véase SIME (1998).

43 Véase MINAL (2001), p. 13.

44 MINAL (2001), p. 15.

45 Véase MINIL (1995).

46 Este es un segmento de mercado en que predominan los países asiáticos, con los cuales resulta muy difícil competir en términos de costos laborales, diseño, calidad y presentación de los productos.

47 Véase Monreal (2001).

48 Se incluye bajo esta definición la relación entre la industria farmacéutica con base en la biotecnología y otras ramas afines.

49 La vacuna antihepatitis B y la meningocóccica aportan más del 80% de los ingresos que produce la venta de fármacos.

50 En el primer semestre del año 2000 se rubricó un acuerdo entre la compañía angloestadounidense SmithKline Beecham —que en 1997 ocupó el octavo lugar entre las principales firmas farmacéuticas del mundo— y el Instituto Finlay.

51 Véase Granma (2002), p. 3.