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Camajanes europeos se confabulan para atacar a Cuba.
Percy Francisco Alvarado Godoy.
Escritor guatemalteco
31 de octubre del 2003.
Para los conocedores del antiguo refrán cuyo contenido reza: "Dios
los hace y el Diablo los junta", no ha resultado sorprendente que, paralelamente
a los ataques oficialistas de algunos países de la Unión Europea
contra Cuba, varios personajillos de la antigua y autotitulado disidencia de
naciones ex socialistas del Viejo Continente, se hayan confabulado para organizar
también una campaña anticubana, cuyos métodos, formas y
objetivos no difieren en nada del discurso político ideológico
mantenido por Estados Unidos en ese sentido.
El pasado 18 de septiembre, siguiendo un proceso iniciado y manipulado desde
las oficinas de la Casa Blanca, el Palacio de la Moncloa y otras sedes gubernamentales
ubicadas en Italia, Polonia, República Checa, etc., un variado grupo
de representantes de las fuerzas antisocialistas y de la contrarrevolución
en Europa, se lanzaron a crear en Praga el autoproclamado Comité Internacional
para la Democracia en Cuba.
De inmediato se movilizaron todos aquellos que de alguna manera no aceptan la
existencia de un bastión del socialismo en Cuba y guardan en sus entrañas
un viejo odio hacia aquel régimen político, instalado alguna vez
en sus países. Connotados opositores al socialismo, oportunistas de toda
laya, ultraderechistas y conservadores, reconocidos servidores del imperialismo,
intolerantes mediocres y, por supuesto, muchos acostumbrados a recibir dinero
a cambio de la traición política, se aglutinaron apresuradamente
dentro de este engendro. No resultó extraño, pues, que antiguos
servidores de la contrarrevolución y probados camajanes de las antiguas
naciones socialistas de Europa vocinglaran su adhesión. Jacek Kuron (Polonia);
Alexander Soljenitzyn y Serguei Kovaliev (Rusia); Miroslav Kusi, Martin Simecka
y Jan Langos (Eslovaquia), así como Michel Horacek, Martin Benda, Rudolf
Batek, Ladislav Lis y Tomas Pstross (República Checa), se apresuraran
a ofrecer "su experiencia" para contribuir a derrocar a la Revolución
Cubana. Junto a ellos se agruparon otras fuerzas de derecha, representadas en
los parlamentos europeos por partidos políticos de probado conservadurismo
y alianza con el imperialismo.
Dentro de este grupo descollaron varios ex gobernantes de naciones europeas,
otrora connotados opositores al socialismo, como lo son los casos de los ex
presidentes Václav Havel (República Checa), Lech Walesa (Polonia)
y Arpad Goncz (Hungría), así como ex primeros ministros como Philip
Dimitrov (Bulgaria) y Mart Laar (Estonia). No resulta extraño el liderato
de estos señores dentro del CIDC, cuando se conocen de antemano sus posiciones
anticubanas desde hace mucho tiempo.
¿Quién no recuerda las declaraciones de Mart Laar en la Casa Bacardí
durante su visita a Miami en agosto del 2002, en ocasión de un encuentro
organizado por el Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos de la Universidad
de esa urbe, cuando ante un auditorio de mafiosos y terroristas de origen cubano
expresó su disposición a apoyar con toda su experiencia el proceso
de "liberación" de Cuba? En esa oportunidad se entrevistó
con diversos grupos contrarrevolucionarios, radicados en la Florida, así
como con servidores del imperialismo y quinta columnistas dentro de la Isla
por vía telefónica.
Al referirse al gobierno cubano, este viejo servidor del imperialismo se atrevió
a decir: "Tienen miedo, y si tienen miedo es porque saben que van a caer.
Ya es hora de que se acabe el socialismo en Cuba". O este señor
es muy tonto o no conoce a los cubanos. Le bastaría conocer los más
de cuarenta años de resistencia contra los ataques terroristas, el bloqueo
más criminal, a todo tipo de agresiones, incluida la promoción
del aislamiento político a nivel internacional, para entender que a los
cubanos no los asusta ni los amedrenta nada.
Los mismos discursos y frases de equivocada premonición han usado Lech
Walesa, Arpad Goncz y Václav Havel en diversas oportunidades. Sin embargo,
rompieron la lata en un artículo de reciente publicación en varios
periódicos europeos, caracterizado por estar lleno de calumnias y falsas
apreciaciones sobre Cuba. En el mismo retomaron, las a su vez erróneas
palabras de Bush y su socitos negros, Colin Powell y Condoleeza Rice, y declararon
que el gobierno cubano "se está quedando sin aire como ocurrió
con los regímenes comunistas de Europa del Este". Para ellos, "los
tiempos cambian, la revolución y sus dirigentes envejecen y el régimen
está nervioso".
Pobres señores estos, desconocedores del hecho de que los pulmones de
la Revolución son los suficientemente jóvenes y no hay nerviosismo
en nosotros.
El CIDC como instrumento de la política anticubana de los enemigos de
la Revolución.
1) Si se analiza la composición y vínculos del CIDC con otras
fuerzas políticas, salta a la vista con toda claridad su papel contrarrevolucionario
y su supeditación al discurso político ideológico del imperialismo
yanqui y la ultraderecha europea.
Además del conglomerado de personajes ya mencionados, resaltan dentro
del mismo la ex Secretaria de Estado norteamericana Madeleine Albright, vieja
enemiga de la revolución Cubana, quien a todas luces parece ser la coordinadora
de los vínculos de este engendro y la actual administración yanqui,
particularmente con el Departamento de Estado.
También aparecen en la lista el ex Ministro de Relaciones Exteriores
de Alemania, Markus Meckel, la parlamentaria sueca Cecilia Malmstrom, la viuda
del disidente ruso Andrés Sajarov, y el actual jefe del Comité
de relaciones Exteriores del parlamento eslovaco, Milan Fiegle. No podían
faltar, por supuesto, en el intento por darle un carácter más
internacional, dos oportunistas latinoamericanos, probados y reincidentes enemigos
de Cuba como el mexicano Enrique Krauze y el peruano Mario Vargas Llosa.
Los vínculos del CIDC con organizaciones anticubanas europeas al servicio
de las causas más oscuras y controversiales como Reporteros sin Frontera,
radicada en París, y People in Need, radicada en Praga y quien brindó
sus oficinas para su sede, así como el FAES español, colocan a
este engendro como una más de las organizaciones encargadas de internacionalizar
las campañas anticubanas promocionadas por la Casa Blanca y sus acólitos.
El propio José María Aznar, actual Primer Ministro español
y declarado contrarrevolucionario, encargado de capitanear la causa anticubana
en Europa, mantiene vínculos estrechos con el CIDC e hizo recientes declaraciones
de apoyo al mismo durante su visita a Miami el mes pasado.
Por supuesto, no se excluyen los vínculos carnales de este nuevo grupo
con los representantes de la mafia de Miami, con los que se reúnen sistemáticamente,
así como con miembros de la quinta columna contrarrevolucionaria radicada
en la Isla, la que es sobredimensionada y apoyada por ellos de forma abierta
y descarada.
No cabe duda, pues, que la aparición del CIDC encaja dentro del propósito
de crear una Internacional encargada de desarrollar no sólo una agresiva
campaña ideológica contra Cuba, sino también de promover
la caída de la Revolución por todas las vías y formas posibles.
2) El propio CIDC ha dejado en claro cuáles son sus objetivos con respecto
a Cuba:
● Crear un Fondo para la Democracia en Cuba:
De acuerdo con este objetivo, que no difiere en nada del amplio presupuesto
de 7 millones de dólares proclamado por Bush para el año 2004
y destinado para financiar a la contrarrevolución interna en Cuba, el
CIDC pretende reunir diversas cantidades de dinero para mantener a sus asalariados
dentro de la Isla, comprar sus conciencias y fomentar sus actividades quinta
columnistas. Con esas grandes sumas de dinero se crearan las condiciones para
la obtención de soportes materiales para la actividad de las supuestas
bibliotecas independientes, los autoproclamados periodistas "independientes"
y toda la calaña de vividores y camajanes que hacen del negocio de la
contrarrevolución una forma de vivir sin sudar.
Mediante este fondo se pretende sostener la guerra ideológica anticubana,
recurriendo a la difusión dentro y fuera de Cuba de todo tipo de propaganda
provocadora y encaminada a falsear los objetivos y logros de la Revolución,
así como entorpecer los programas que actualmente se llevan a cabo dentro
de la Isla y promover la indisciplina social.
Este dinero, por supuesto, estará encaminado a sostener campañas
encaminadas a falsear la esencia de la actividades de los grupúsculos
contrarrevolucionarios, sobredimensionando su papel dentro de la Isla, así
como vendiéndolos a la opinión pública internacional como
luchadores por la libertad, presos de conciencia, etc., cuando en realidad no
son más que oportunistas capaces de venderse al mejor postor a cambio
de dinero, viajes y otro beneficios. En tal sentido, se han encargado de dimensionar
al cacareado Proyecto Varela y a la figura de Oswaldo Payá como opciones
supuestamente democráticas y a las que, en realidad, son desaprobadas
por la mayoría de los cubanos en la Isla.
● Establecer diversos mecanismos de presión sobre el gobierno cubano
en la arena internacional, mediante el empleo de campañas de todo tipo,
tales como labores de lobby dentro de los parlamentos de los países de
la Unión Europea y de Latinoamericana, imitando a sus congéneres
de la FNCA, así como alentando actividades provocadoras frente a las
embajadas de Cuba como las que se montan hoy en París y Praga por grupúsculos
anticubanos como Reporteros sin Fronteras y People in Need, respectivamente.
● Recurriendo a similar estrategia que la contenida en las medidas anunciadas
por George W. Bush el pasado 10 de octubre —lo que prueba no sólo la
coincidencia de métodos, sino la subordinación del CIDC a la política
anticubana de la Casa Blanca—, se han propuesto arreciar la guerra ideológica
mediante el empleo de emisiones radiales contra Cuba. Si el presidente norteamericano
prometió aumentar los esfuerzos para hacer efectivas las transmisiones
hacia Cuba de Radio y TV Martí, el CIDC promueve la creación de
un programa que se transmitirá a Cuca, por onda corta, a través
de Radio Praga, Radio Exterior de España o Radio Nederland. Por supuesto,
el contenido de las emisiones radiales serán los mismos en ambos casos
y nadie duda que su objetivo sean alentar a la contrarrevolución en Cuba
y que pudieran aparecer voces tan detestables como las Armando Pérez
Roura, Agustín Camargo o Ninoska Pérez Castellón.
● Imitando a sus congéneres de Miami o del FAES español,
promulgan la organización de seminarios sobre la situación en
Cuba, así como a atacar las inversiones en Cuba por parte de compañías
extranjeras y a desestimular el creciente flujo de turistas a la Isla. Todo
este esfuerzo, está claro, es encaminado a promover el ahogo económico
de la Revolución como complemento al criminal bloqueo que se aplica contra
los cubanos.
Todos estos objetivos, escalones subordinados al objetivo supremo de acabar
con la Revolución Cubana, se insertan dentro de la actual campaña
anticubana promovida por Estados Unidos y la mafia terrorista de Miami. El CIDC,
sin lugar a dudas, se ha convertido en otro engranaje más de este complejo
andamiaje contrarrevolucionario, destinado al fracaso.
Cuba resiste y seguirá resistiendo a pesar de todo. De eso no tengo la
menor duda. Cuenta también con la solidaridad de millones de amigos en
todo el mundo, los que estoy seguro nunca la abandonarán.
Esta verdad debiera saberla el señor Carlos González, uno de los
promotores de la actual campaña anticubana del CIDC y de People in Need,
y se la haremos saber mediante mensajes de apoyo a Cuba a su propia dirección:
Carlos González
Sokolka 18, Praga 4, 120 00, República Checa.
carlos.gonzalez@pinf.cz
Nosotros, sin lugar a dudas, tenemos la última palabra. No hay miedo,
señores, se los aseguro.