2 de agosto del 2003
EE.UU: Cuba en el debate presidencial

Max Lesnik
Réplica, Radio-Miami

Desde el mismo triunfo de la Revolución Cubana en el año 1959 el nombre de Cuba no ha dejado de estar en un primer plano en el escenario electoral norteamericano. Los que tienen buena memoria pueden recordar que en el debate en la televisión norteamericana entre el candidato del Partido Republicano, el entonces Vice- Presidente Richard Nixon y el Senador Demócrata John F. Kennedy el tema de Cuba fue la pieza central de la discusión..
Nixon, que por su cargo como segundo del Presidente Einsenhower tenía información de los planes secretos de la CIA para invadir a Cuba con una brigada de exilados, fue muy discreto en sus referencias a Cuba puesto que no podía revelar secretos de Estado. Kennedy aprovechó la situación y se lanzó por el camino de abogar por una acción militar contra Cuba. Kennedy le ganó el debate a Nixon en la televisión con la carta de Cuba y así llegó a la presidencia..
Pero ya en la Casa Blanca, Kennedy heredó el plan de la CIA de la invasión de Playa Girón, que se convirtió después en su primer gran fracaso en la política exterior. Esta vez la carta de Cuba le explotó en su cara. Desde entonces, en todas las elecciones presidenciales de Estados Unidos el tema de Cuba y él "¿qué hacer con Castro?, surge y resurge en todos los procesos electorales norteamericanos..
Si bien es cierto que los cubanos solo constituyen una pequeña fracción de los hispanos que viven en Estados Unidos-apenas un cinco por ciento- sin embargo el hecho de estar concentrados en un área concreta como es el sur de La Florida, sus votos y su dinero son codiciados por los políticos, tanto Demócratas como Republicanos. Según los expertos electorales para que un Demócrata pueda ganar el Estado de La Florida tiene que obtener mas del 30% de los votos cubanos, como ocurrió en los comicios en que fueron electos los Presidentes Jimmy Carter y William Clinton..
Por supuesto que esa ecuación matemática electoral se presta al chantaje político que en mas de una ocasión ha sido utilizado por la derecha cubana de Miami para imponerle una agenda de confrontación con Cuba al vecino de turno de La Casa Blanca. Vemos ahora como algunos aspirantes presidenciales del Partido Demócrata se han movido en esa dirección ilusionados con poder erosionar así el fuerte apoyo que había logrado el Presidente Bush entre los cubanos exilados..
La carta de Cuba de nuevo está sobre el tapete. Y como siempre la demagogia electorera jugando un papel central en el escenario político norteamericano donde entre lo que dicen las encuestas y como van las recaudaciones de fondos de campaña, se decide el destino de Estados Unidos y hasta el de otras naciones del mundo..
Es de lamentar que la política exterior de Estados Unidos hacia un país como Cuba permanezca secuestrada por un pequeño grupo de poder como es el caso de la derecha extremista de cubanos de Miami. ! Ni la Mafia italiana llegó jamás tan lejos! .
¿Quién se atreve a tirar al cesto de la basura la marcada carta de Cuba en el juego de naipes de la política americana? Todo es cuestión de honestidad y de valor político. El reto queda en el aire.