![]() |
ENFOQUE ACADÉMICO: ¿QUÉ SIGNIFICÓ EL MONCADA ?
POR JOSÉ BELL LARA
(WORLD DATA SERVICE).-
Para entender en toda su dimensión lo que significó el asalto al cuartel Moncada hay que remitirse a la situación creada por el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 y la instauración de la segunda dictadura de Batista que
abrió una crisis política al interrumpirse la institucionalidad del país.
La instauración de la dictadura sirvió para medir la actitud y la conducta de las diversas fuerzas políticas presentes en el escenario cubano.
Repasemos los hechos. De los partidos políticos que formaban la coalición que sostenía al entonces derrocado gobierno de Carlos Prío, el Partido Republicano se afilió a Batista dos días después del Golpe, y su ejemplo fue seguido, poco tiempo después, por los partidos Liberal y Demócrata que se integraban al gobierno nacido del Golpe.
Por su parte el Partido Auténtico, al que pertenecía el presidente, se dividió y parte de su membresía se integró al nuevo gobierno de facto, sobre todo aquellos que detentaban cargos en el gobierno, generalmente mediante el expediente de jurar unos "estatutos constitucionales" que impuso el dictador en sustitución de la verdadera Constitución de la República. Otros auténticos marcharon al exilio junto al derrocado presidente y una parte comenzó a jugar el papel de oposición electoral tras la figura del ex-presidente Grau San Martín, y otra tomó el camino insurreccional, algunos sinceramente pero otros solamente para mantenerse en el juego de la política.
Otros partidos como el partido comunista de la época, el Partido Socialista Popular, expuso la línea de luchar por constituir un frente único de los partidos de oposición, condenando el golpe como pro imperialista.
Por su parte el Partido Ortodoxo, que fue el gran perdedor del momento ya que se perfilaba como el seguro vencedor en la elecciones que debían celebrarse en el propio año 1952, se pronunció en un manifiesto por la lucha cívica y pronto se dividió entre los que propugnaban la unión con otras fuerzas para enfrentar la dictadura y los que mantenían una posición abstracta de independentismo político, aunque se puede decir que en general la dirigencia de la ortodoxia se caracterizó por la inoperancia en esta etapa, y algunos de los que habían entrado al partido por sus perspectivas de gobierno, se pasaron a las filas de la dictadura, ejemplo Ramón Vasconcelos, otros, como Carlos Márquez Sterling le hicieron el juego a la dictadura con posiciones electoralistas.
En medio de la atonía que dominó al Partido Ortodoxo , su rama juvenil se constituyó en trinchera de las posiciones más radicales, y en el propio local de ese partido comenzaron a celebrarse las reuniones de lo que habría de constituir "El Movimiento" designación genérica que comenzó a identificar a la vanguardia en formación.
Fidel Castro percibió el potencial revolucionario que existía en medio de esa juventud y que el momento político exigía formas radicales de lucha que los partidos tradicionales no estaban en condiciones de enfrentar, por lo cual se dedica a crear la organización que fuera capaz de responder a esa exigencia.
Entre mediados de 1952 y principios de 1953 quedó organizado "El Movimiento", con células en distintos municipios de la antigua provincia de La Habana: Marianao y otros barrios capitalinos y en los poblados de Santiago de las Vegas, Nueva Paz, Madruga, Guanajay, y Artemisa y en San Cristóbal de la provincia de Pinar del Río.
El Movimiento se estructuró como una organización celular, secreta , selectiva y compartimentada. Constaba de una Dirección Nacional compuesta por dos comités, uno militar y otro civil, llegó a agrupar unos mil quinientos jóvenes entre los que se seleccionaron 165 para los asaltos al cuartel Moncada y al cuartel de Bayamo.
Es importante señalar que los preparativos de la acción se desarrollaron en secreto y con tal efectividad que ninguno de sus miembros fue capturado por las fuerzas represivas, ni conocido lo que se gestaba, a pesar de las numerosas actividades.
Se escogió la provincia de Oriente por su gran tradición de lucha, en ella se habían iniciado las guerras de independencia y se partía del propósito de que una vez tomado el cuartel se le distribuirían armas al pueblo y se iniciaría una lucha de oriente a occidente que rememoraría la invasión de la guerra del 95. Existía en parte de las masas populares, sobre todo en los jóvenes, la convicción de que sólo mediante las armas Batista sería desplazado del poder y a partir de la percepción de esa situación había fe en la respuesta del pueblo. Durante el juicio por los sucesos del Moncada, Fidel señaló: "Si el Moncada hubiera caído en nuestras manos hasta las mujeres de Santiago de Cuba habría empuñado las armas".
Detrás de la acción armada había una concepción revolucionaria de los objetivos de la lucha, de ahí que el arsenal político de los revolucionarios tenia cinco proyectos de leyes que constituían el núcleo central de un cambio radical del país.
Por varios factores el asalto al cuartel Moncada fracasó, los detalles de los hechos son ampliamente conocidos, constituyendo un revés militar, pero un éxito político.
En primer lugar porque no fue un trueno en suelo despejado, respondía a un anhelo de la mayor parte de la juventud de la época mostrando que era posible organizar realmente una acción armada contra la tiranía.
Con el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, se inserta en la vida política de Cuba un nuevo grupo formado fundamentalmente por jóvenes que, no sólo es capaz de organizar prácticamente los problemas de la lucha armada, sino que también se proyectaba hacia el futuro, constituyéndose en polo de atracción para todo el pueblo.
Con el Moncada hay un reencuentro con la tradición de lucha armada del pueblo cubano, que le da continuidad a las guerras de independencia del siglo XIX y a la Revolución del 30.Es Importante señalar que en la ideología de los moncadistas está presente el proyecto martiano de República lo que hace más sólida esa continuidad.
Con el grupo del Moncada surgió Fidel Castro como líder del pueblo cubano.
El Moncada significó la quiebra de la política tradicional, había surgido una alternativa nueva que, con los necesarios ajustes tácticos, alcanzaría la victoria el primero de enero de 1959 en que por primera vez el pueblo cubano comenzó a ser libre e independiente.
Cuba que fue la última de las colonias americanas en librarse del poder español, ha sido el primer país de América Latina en ser libre del imperialismo estadounidense. Tal victoria no ha sido fácil como tampoco lo ha sido mantener la independencia y la dignidad de su pueblo. Pero la existencia de la Revolución cubana en tiempos del unilateralismo hegemónico de los Estados Unidos hace un poco más libre al mundo y muestra que hay alternativas para un futuro diferente al que se quiere imponer mediante la globalización neoliberal.
Nota : El Msc José Bell Lara es profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Universidad de La Habana