11 de diciembre del 2003

El 64 % de los habitantes de Florida están en contra de la prohibición de viajar a Cuba


Frank Martin. World Data Service.-

Una encuesta esta semana de dos diarios del estado norteamericano de la Florida reflejaron que la mayoría de los electores en ese territorio están en contra del bloqueo a Cuba, que dura ya más de 40 años, un resultado que, sin dudas, es paradójico tanto para los cubanoamericanos anticastristas más poderosos de Estados Unidos como para la política anticubana de George W. Bush.

Los análisis de opinión pública -publicados por el St. Peterburg Times y el The Miami Herald- indican, por encima de todo, que la confianza de Bush, en cuanto a su reelección como presidente en noviembre de 2004, en la Florida, podría estar mal encaminada.

Después de una intempestiva e inesperada confrontación el verano pasado con los sectores más extremistas de la comunidad floridana cubanoamericana que llegaron a acusarlo de traidor por supuestas debilidades hacia La Habana, Bush logró reforzar su imagen anticubana con una serie de medidas, entre otras la fundación de una comisión presidencial que ya se reunió por vez primera el viernes último en la Casa Blanca y que debe proponer más medidas contra la Isla.

Especialistas en los vínculos de las elecciones presidenciales estadounidenses con el tema Cuba señalaron que Bush no ha marginado el "asunto cubano", pese a la grave situación que enfrenta en Iraq, porque desea de cualquier manera el voto cubanoamericano.

Ese voto -más otras manipulaciones que muchos expertos consideran como inconfesables- brindaron al actual presidente norteamericano el apoyo necesario para ganarle al demócrata Al Gore en los comicios más turbulentos y dudosos de la historia de Estados Unidos, en noviembre del año 2000.

Si se tiene en cuenta lo presionada que está la imagen pública de Bush en tiempos en que nada parece salirle bien, el voto floridano podría volver a ser decisivo para el republicano.

Pero las encuestas citadas dicen que no. De acuerdo con los analistas en Miami, el "sacrificio" de Bush al altar de los cubanoamericanos anticastristas ha sido tan intenso, que ha marginado todo el resto de los pobladores de la Florida, entre los cuales proliferan agricultores interesados en hacer negocios con el mercado cubano, o continuarlos en virtud de un comercio con la Isla tolerado por el congreso como excepción al bloqueo.

El sondeo conjunto reflejó que el 64 por ciento de los floridanos interrogados quieren que terminen las prohibiciones de viajar a Cuba que pesan sobre los ciudadanos norteamericanos a causa de la vigencia de las leyes de embargo al país caribeño. Sólo un 26 por ciento de encuestados se declararon en contra del levantamiento de esas "restricciones".