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LA IGNOMINIA DEL IMPERIO: EL CASO DE LOS CINCO PRISIONEROS POLÍTICOS CUBANOS
*A los cinco enemigos del terrorismo condenados por combatir esta plaga.
Por Salim Lamrani
Numerosas y patentes son las iniquidades cometidas por el gobierno de la primera
potencia mundial con respecto a Cuba, pero hay una que supera todo entendimiento
por su crueldad. Desde el 12 de septiembre de 1998, cinco jóvenes cubanos
están recluidos arbitrariamente en las prisiones estadounidenses. ¿Su
crimen? Haber infiltrado a los grupos paramilitares del exilio batistiano, responsables
de incontables atentados contra la población cubana de la Isla, con el
fin de hacer fracasar los potenciales crímenes de la mafia cubano-americana,
que se compone esencialmente de la FNCA (Fundación Nacional Cubano Americana).
Esta historia, escandalosamente censurada por la prensa internacional, tan vergonzosa,
merece algunas líneas.
Primero, es imperioso evocar una realidad que se conoce muy poco, gracias a
los filtros de la propaganda doctrinal dominante: Cuba es el país que
sufrió la más larga campaña terrorista de la historia.
Por razones ideológicas, la historiografía ortodoxa y convencional,
así como los consorcios mediáticos occidentales no desean reconocer
este truismo, mientras que los cimientos factuales abundan y son irrefutables.
Y no se trata de cualquier terrorismo. Se trata de un terrorismo de Estado perpetrado
por Washington desde 1959 bajo diversas formas: paramilitar, económico,
bacteriológico, político y diplomático. Por deseo de claridad,
se abordará sólo un aspecto de este horroroso abanico: el terrorismo
internacional paramilitar.1
Las acciones criminales lanzadas contra Cuba se organizan a partir del territorio
de la Florida. Allí, se entrenan, abiertamente y con artillería
pesada, terroristas de extrema derecha de origen cubano financiados por las
organizaciones de exiliados tales como la FNCA, Alpha 66, Omega 7 y Hermanos
al Rescate, entre otras, y subvencionadas ellas mismas parcialmente por Washington.
Cinco jóvenes personas – entre las cuales dos disponen de la nacionalidad
estadounidense - Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino
Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y
René González Sehweret, penetraron, con riesgo de su vida, en
el seno de estos grupúsculos fascitas con el fin de impedir la realización
de actos asesinos contra su país. Lograron contrariar ciento setenta
atentados contra Cuba al alertar a tiempo a las autoridades de La Habana.2
El gobierno cubano informó entonces a su homólogo estadounidense
y, en junio de 1998, una delegación del FBI se fue a Cuba donde recibió
una completa documentación sobre las actuaciones de los extremistas de
Miami. La reacción de Washington no tardó mucho: los ...cinco
cubanos fueron arrestados por espionaje mientras que los terroristas contrarrevolucionarios
siguieron tranquilamente su entrenamiento en el sur de la Florida. Fueron confinados
inmediatamente en celdas de aislamiento durante diecisiete meses hasta el 3
de febrero del 2000, mientras que la legislación penitenciaria estadounidense
preve un aislamiento máximo de sesenta días, y sólo para
los prisioneros peligrosos. Eso fue lo ocurrido antes del falaz juicio que iba
a entrar en los anales de la denegación de justicia.3
El enjuiciamento penal no fue nada más que una grotesca parodia. Un solo
ejemplo entre muchos otros: la defensa no tuvo acceso a las pruebas avanzadas
por el fiscal pues extrañamente se clasificaron secretas. El asunto fue
tan tachado de irregularidades que la International Association of Democratic
Lawyers, cuyos miembros se reparten en más de noventa países,
el National Jury Project y el National Lawyers Guild pidieron
vanamente la revisión del pleito. Trenta y un miembros del Parlamento
británico condenaron también el juicio. Entre las violaciones
legislativas se encontraba la Enmienda VI de la Constitución de Estados
Unidos que estipula que los acusados tienen derecho a un juicio regular y a
un jurado imparcial, dos condiciones inexistentes en Miami. El ambiente profundamente
politizado de Florida y la capciosa campaña de prensa, lanzada contra
los cinco acusados antes del inicio de la instrucción legal, los sentenciaba
sin equívoco, transformándolos en perfectos chivos expiatorios
de una aversión anti-revolucionaria erigida en dogma desde hace más
de cuatro décadas.4
Los testimonios del general Whilhem, ex-comandante en Jefe de los servicios
de inteligencia; el almirante Eugene Carroll, ex-subjefe de las operaciones
navales y el coronel George Bucker, miembro del mando de la defensa aérea
de Estados Unidos, atestiguaron de la legitimidad de las actividades de los
cinco acusados, al subrayar el peligro representado por los herederos de Batista.
El general James Clapper, ex-director de la DIA (Defense Intelligence Agency)
– los servicios secretos del Pentágono – que compareció como experto
ante la Corte, afirmó que los acusados no habían realizado acciones
de espionaje.5
A pesar de esos testimonios, el veredicto de diciembre de 2001 fue kafkaiano:
Todos fueron reconocidos culpables de las 26 bases de acusación (entre
las cuales el espionaje y el asesinato), lo que demuestra que se trataba ante
todo de un asunto político. Gerardo Hernández Nordelo fue condenado
dos veces a la cadena perpetua más quince años de privación
de libertad (entre las bases de acusación se le inculpó por homicidio
voluntario. Fue reconocido culpable del derribo de las dos avionetas, el 24
de febrero de 1996, que violaron, varias veces el espacio aéreo de la
Isla y amenazaron la seguridad de la población de La Habana. Una acusación
surrelista). A Ramón Labañino Salazar le infligieron la pena a
la cadena perpetua más dieciocho años de prisión. Antonio
Guerrero Rodríguez fue condenado a la cadena perpetua más diez
años de prisión, Fernando Llort a 19 años de cárcel
y René González Sehweret a quince años de privación
de libertad. En una palabra, sentencias inauditas que superan el marco jurídico.6
Las condiciones de detención son más que precarias y los cinco
prisioneros han sido encarcelados en diferentes penitenciarías, con una
distancia de más de 1 700 kilómetros entre las prisiones,
para obstaculizar las visitas consulares. Son respectivamente detenidos en California,
Texas, Colorado, Carolina del Sur y en Wisconsin. Están aislados de los
otros prisioneros y se encuentran regularmente en celdas de aislamiento desde
el 29 de febrero de 2003. Además, no pueden recibir visitas de sus familias
debido a las visas que les fueron negadas.7 En nombre de la deontología
y del derecho, en nombre de su inocencia, esta infamia tiene que cesar. La memoria
de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti reclama justicia para los Cinco.8
Luego de los odiosos atentados del 11 de septiembre del 2001, George W. Bush
declaró que el terrorismo era el enemigo de la civilización. Sea.
En este caso, es imperativo neutralizar una de las más peligrosas organizaciones
terroristas del mundo: la FNCA y sus ramificaciones. Mientras estos probados
criminales no estén en la cárcel y mientras no se liberen a esos
cinco prisioneros políticos injustamente condenados, la lucha contra
el terrorismo lanzada por Washington sólo será un vacío
pretexto destinado a promover intereses imperiales. Llegará el día
en que el gobierno de los Estados Unidos no podrá sepultar la verdad
bajo un carcomido aticismo y tendrá que afrontar por fin su historia.
En el siglo XIX, mientras luchaba contra la tiranía española,
José Martí, el Apóstol cubano, escribió: "Los hombres
cuando nacen tienen dos caminos: el del yugo que obliga y sojuzga o el de la
estrella que ilumina y mata. Escogerás la estrella. Duro será
el camino ... Al caer un hombre por una causa justa, otros se sublevarán
por miles. Cuando ya no queden hombres, hasta las piedras se alzarán".
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando, René, los hombres cuando nacen
tienen dos caminos. Ustedes han escogido la estrella.
Notas
1 Salim Lamrani, «Una total impunidad » en «El lobby cubano en los
Estados Unidos de 1959 hasta nuestros días», Rebelión,
25 de septiembre de 2003. www.rebelion.org/libros/lobby_cubano.pdf
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
2 Mumia Abu-Jamal, « Los Cinco impidieron más de 170
actos terroristas contra Cuba », Granma Internacional, (2 de enero de 2003),
2. www.granma.cu/espanol/ene03/juev2/cinco.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
3 Leonard Weinglass, « Un juicio justo no puede llevarse a cabo
en Miami-Dade, afirma Weinglass », Rebelión, (17 de noviembre de
2002), 1. www.rebelion.org/ddhh/winglass171102.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003). Ricardo Alarcón de Quesada,
« A Sun That Will Never Burn Out », Free The Five, (11 de febrero
de 2002), 2. www.freethefive.org/bacground.cfm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Julio Fernández
Bulté, « Tratamiento cruel e inhumano a los prisioneros cubanos »,
Granma Internacional, (26 de abril de 2002). www.antiterroristas.cu/index.php?tpl=noticia/anew¬iciaid=84¬iciafecha=2002-09-11
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
4 Paul McKenna, « Nunca hubo prueba alguna de que los Cinco
Patriotas fueran a causa daño a los EE.UU. », Granma Internacional,
(15 de agosto de 2002), 2. www.granma.cubaweb.cu/miami5/espanol/00208.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Leonard Weinglass, « El
apoyo internacional realza la importancia del caso ante los tribunales, dice
Weinglass » Agencia de Información Nacional, (18 de enero de 2003),
1. www.injusticia_en_miami.cubaweb.cu/coberturacompleta/2003/ene2103weiglass.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Simon Wollers, « Rob
Miller of the Cuba Solidarity Campaign in Britain : We Question the Judicial
Process of the Five », Antiterroristas.cu, (4 de noviembre de 2002), 1.
www.antiterroristas.cu/index.php?tlp=noticia/anew¬iciaid=558¬iciafecha=2002-12-10
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Simon Wollers, « National
Jury Project : El juicio de Miami quitó cualquier posibilidad a
los acusados cubanos », Antiterroristas.cu, (19 de diciembre de 2002),
1. www.antiterroristas.cu/index.php?tlp=noticia/anew¬iciaid=612¬iciafecha=2002-12-23
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Jean-Guy Allard, « Escándalo
de espías para salvar a la FNCA », Granma Internacional, (26 de
junio de 2001),11. www.granma.cubaweb.cu/miami5/espanol/0089.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
5 Ricardo Alarcón de Quesada, « Historia de una infamia »,
Radio Camagueya (sin fecha), 4. www.cadenagramonte.cubaweb.cu/heroes/injusticia_miami3.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
6 National Jury Project, « A General Analysis of the Trial of
the Cuban Five », Free The Five, (enero de 2003), 2. www.freethefive.org/legal.cfm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Saul Landau, « Murder
Charges Against Castro ? », Z Magazine, (31 de agosto 2001). www.zmag;org/ZSustainers/ZDaily/2001-08/31landau.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Cilio Diaz, « Miami,
un lugar imposible para la justicia », Radio Camagueya, (sin fecha), 1-2.
www.cadenagramonte.cubaweb.cu/heroes/injusticia_miami5.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
7 Felix Lopez, « De hombres de sacrificio necesita la Libertad »,
Granma Internacional, (7 de mayo de 2002), 2-3. www.granma.cubaweb.cu/miami5/espanol/0049.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Felix Lopez, « La
mafia de Miami, los narcoterroristas y el escándalo Irán-Contras »,
Granma Internacional, (4 de julio de 2001), 1. www.granma.cubaweb.cu/miami5/espanol/0085.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Granma Internacional, « Cuba
acusa a EE. UU. de violar derecho de los cinco », (10 de marzo de 2003).
www.granma.cu/espanol/marzo03/lu10/cinco10.html
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003) ; Agencias, « Los Cinco
prisioneros políticos en los EE. UU., en confinamiento solitario »,
Rebelión, (11 de marzo de 2003). www.rebelion.org/internacional/110303cinco.htm
(sitio consultado el 22 de noviembre de 2003).
8 El famoso caso de Sacco y Vanzetti es una analogía casi
perfecta. En aquel caso como en el de los Cinco las características son
sorprendentemente similares: un arresto por razones políticas, una falaz
acusación y un veredicto sumamente severo. Arrestados en 1920 en Brockton,
en Massachusetts, Sacco y Vanzetti, dos anarquistas de Boston, fueron acusados,
sin razón, de atraco a mano armada y de asesinato. En realidad, su compromiso
político, al cual se oponían las autoridades estadounidenses,
era la principal causa de su condena. A pesar de la mobilización internacional
a su favor, fueron sentenciados a la pena capital y electrocutados en agosto
de 1927. Ver a Howard Zinn, A People’s History of the United States (1980.
New York : Harper Collins, 1999), p. 376.