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19 de septiembre del 2003
Lula llega a Cuba el 26 de septiembre
Brasil-Cuba: No sólo petróleo en el horizonte
Carlos Iglesias
Progreso Weekly
La anunciada visita a Cuba del presidente brasileño Luiz Inacio Lula
da Silva este mes debe resultar un hito para expandir los lazos bilaterales
de cooperación. Esos vínculos marchan bien pero, según
analistas, cuando Lula y el presidente cubano Fidel Castro tengan la oportunidad
de dialogar con más profundidad debe llegarse a la cúspide. Tampoco
hay muchas dudas para esos expertos de que el petróleo estará
en el tope de la agenda, sobre todo porque ambas partes han hecho público
su interés en tal colaboración.
Cuba hizo con Brasil una excepción en el silencio absoluto decretado
en los negocios petroleros para desarrollar su zona económica especial
en el Golfo de México. El gobierno cubano considera que la estrategia
de la discreción está justificada por la agresividad de la administración
estadounidense, en especial si se trata de controlar este importante recurso
natural dondequiera que sea.
El área, dividida en 29 bloques se puso a licitación para exploración
a riesgo con compañías extranjeras, después del acuerdo
de división de la zona de explotación del golfo de México
con los gobiernos norteamericano y mexicano.
La empresa estatal brasileña Petróleo Brasileiro S.A. (PETROBRAS)
es líder mundial en la prospección fuera de las costas. Con Lula
las perspectivas de colaboración han crecido significativamente.
El embajador brasileño en La Habana, Tilden Santiago, dijo a fines de
julio que el presidente de su país había aceptado visitar a Cuba
en el mes de septiembre. Esa invitación le fue entregada oficialmente
por el vicepresidente Carlos Lage y el canciller Felipe Pérez, durante
la entrevista que sostuvieron en Brasilia con el jefe de estado.
La idea no es sólo que Lula pase algunos días agradables en la
isla, sino hablar de negocios y colaboración, sobre todo en el tema del
petróleo. El objetivo prioritario de ambas partes es el crudo en yacimientos
fuera de las costas que, según geólogos, suman reservas calculadas
entre dos mil y cuatro mil millones de toneladas. Ahora no cabe duda de que
las dos partes andan en las precisiones de cómo llevar adelante el asunto
desde que el embajador Santiago explicó que sólo falta completar
la evaluación técnica de PETROBRAS.
"PETROBRAS tiene experiencia técnica de nivel mundial para encontrar
petróleo en aguas profundas, lo que lo califica para buscarlo en el Golfo
de México", explicó su presidente José Eduardo Dutra. Junto
con otras corporaciones privadas, la empresa brasileña obtuvo un rosario
de triunfos en la prospección del sector estadounidense del Golfo de
México.
En la capital brasileña, Lage había admitido que uno de los tópicos
más importantes de la agenda de pláticas con Lula había
sido precisamente el crudo del Golfo de México.
Expertos aseguran que existe un enorme potencial no sólo en cantidad,
sino en la calidad del crudo, dadas las coincidencias con los estratos geológicos
de Texas y México.
El gigante estatal petrolero PETROBRAS estudia la propuesta, pero el embajador
Santiago dijo que todo dependerá de la factibilidad a partir de los riesgos,
la conveniencia y las ganancias.
Existen antecedentes del interés de PETROBRAS por la exploración
fuera de las costas en Cuba, particularmente cerca de Cayo Coco, donde invirtió
unos 15 millones de dólares hace una década. Sherritt de Canadá
y Repsol-YPF, de España laboran en cuatro y seis bloques de la zona económica
especial cubana, y se espera que PETROBRAS acepte la propuesta de trabajar en
dos bloques.
No se trata sólo de un acercamiento político, porque PETROBRAS
esta atraído por la posibilidad de satisfacer una necesidad de expansión
internacional. Dutras dijo que "nuestros principales objetivos se relacionan
con sacar ventaja de lo que sabemos hacer mejor, la extracción de petróleo
en aguas profundas".
El presidente de PETROBRAS agregó: "Estamos interesados en aceptar la
invitación del gobierno cubano para explorar el petróleo en el
sector cubano del Golfo".
"Algunas delegaciones han viajado a Cuba para evaluar las condiciones y términos
políticos, técnicos y financieros", observaron funcionarios del
consorcio estatal brasileño.
La zona económica especial de Cuba en el Golfo de México se desarrolla
con lentitud por medio de contratos para la exploración a riesgo, la
cual implica absorber los gastos y las pérdidas por parte del licitador
si el crudo no aparece.
En el caso cubano, sin embargo, el riesgo tradicional para este tipo de operación
tiene una cara agradable y otra que acentúa el problema.
La mala es el bloqueo de Estados Unidos, una cara política que determina
la hostilidad continuada a lo largo de 10 administraciones, incluida la actual
de George W. Bush. Eso limita el interés de los inversionistas potenciales,
pese al atractivo nada despreciable de que los asociados extranjeros reciben
la mitad de los beneficios.
De los bloques en la zona económica especial cubana, seis están
a cargo de Repsol-YPF, la empresa resultante de la absorción de la argentina
por la matriz española, y Sherritt, de Canadá.
Según expertos, la exploración en cada uno cuesta 50 millones
de dólares, suma que representa el triple de esas operaciones en tierra
firme o en aguas poco profundas de las costas. OGJ, una agencia informativa
especializada de la región, informó que Repsol-YPF está
buscando asociados para afrontar esos costos en los bloques cubanos, cuya profundidad
puede llegar a tres mil metros.
John Kavulich, presidente del Consejo Económico y de Comercio EE.UU.-Cuba,
considera que todavía el bloqueo no perjudica sustancialmente a las firmas
petroleras estadounidenses.
"Las compañías estadounidenses no están en desventaja sustancial
por ahora, debido a que no tienen la oportunidad de exportar petróleo
a Cuba o explorar su crudo", precisó.
Kavulich pronosticó un lado bueno al asunto "si cantidades apreciables
o un crudo de calidad aceptable se descubre en las áreas del Golfo de
México controladas por Cuba; entonces ciertamente habrá una presión
significativa de las compañías de EE.UU. para lograr autorización
del gobierno estadounidense para competir por los derechos de exploración",
explicó.
El bloqueo contra Cuba, puntualizó Kavulich, obstaculiza operaciones
muy prometedoras que pudieran ayudar a fortalecer la seguridad energética
estadounidense. Además, los conglomerados petroleros pudieran obtener
ingresos por unos dos o tres mil millones de dólares anuales en nuevas
fuentes de crudo y gas, según un estudio sobre suministro energético
a la Florida.
Esa investigación se llevó a cabo a finales de 2001 por encargo
de la Fundación de Política Cubana, una entidad que, sorprendentemente,
está compuesta por empresarios de origen cubano.
Por su parte, las autoridades de la isla invirtieron mil millones de dólares
en 1991-1992 para modernizar el sector petrolero y lograron un crecimiento de
600% en la producción.
Entonces, las inversiones fundamentales tenían socios foráneos,
pero recientemente la empresa estatal petrolera Cubapetróleo (CUPET)
ha podido pasar a hacer sus propias operaciones.
La zona económica especial cubana está abierta a inversionistas
extranjeros, con preferencia brasileños, y pudiera ser el mejor negocio
en la isla caribeña. Cuba y Brasil tienen una aceptable colaboración
en otros campos con empresas conjuntas, pero deja insatisfechas a ambas partes,
que piensan, con razón, sobre el potencial de ampliarla.
Destacan Biocen Brasil, una empresa mixta para productos y equipos médicos
y farmacéuticos o Brascuba, en la producción de cigarrillos para
los mercados interno y externo.
Brascuba logró facturar el año pasado 19 millones de dólares.
También está Transbuss, una empresa para ensamblaje de vehículos
de carga y pasajeros, en seis especialidades del transporte y en colaboración
con UNECAMOTO, la empresa cubana del sector. Brasil y Cuba tienen firmado un
acuerdo para la promoción y protección mutua de inversiones y
al gigante sudamericano se le habían sugerido varios campos para sus
capitales.
Entre ellos destacan, según la parte cubana, la generación de
electricidad, los derivados de la caña de azúcar, las industrias
electromecánica y metal-mecánica, la construcción, los
servicios técnicos, la producción de alimentos y otros campos.
Las ventajas de invertir en Cuba descansan particularmente en el potencial de
su calificado capital humano, sustentado en 15 polos científicos (áreas
donde se encuentran centros de investigación) que funcionan de forma
integral. Esos avances pueden resultar muy atractivos para los inversionistas
o para el comercio con Brasil en vacunas, productos biotecnológicos y
equipos médicos singulares en algunos casos.
Las ventajas son mutuas, como las relaciones entre universidades de los dos
países, iniciadas en 1992. Los centros de estudios superiores brasileños
y cubanos tienen lazos para intercambios de profesores, becas para la formación
de médicos, participación en jurados de graduación, entrenamientos
y post-grados, entre otros.
Recientemente en el estado de Río de Janeiro acaba de aprobarse una campaña
de alfabetización en la que se emplea un método cubano de reconocida
eficiencia. En el área deportiva, la cooperación cumplió
más de una década, con decenas de técnicos y entrenadores
cubanos que han laborado en varios estados (Paraná, Curitiba, Londrina,
Matto Grosso o Sao Paulo).
Entretanto, más de un centenar de brasileños han pasado por Cuba,
y el Instituto Internacional de Deportes y Educación Física tiene
en su matrícula a varios jóvenes de ese país.
En la salud, uno de los primeros contactos entre Brasil y Cuba fue la atención
en la isla desde septiembre de 1987 a 34 niños y 16 adultos contaminados
con Cesio 137 en Goiania.
Los enfermos fueron tratados en el centro de Tarará, a partir de la experiencia
con los niños de Chernobil, en colaboración con la Fundación
Leite das Neves Ferreira y la Universidad Católica de Goias.
La colaboración entre Cuba y Brasil se lleva a cabo también en
el seno de MERCOSUR. El grupo acapara 13,5% de los intercambios cubanos con
América Latina, mientras con el gigante sudamericano fueron 9% en 2001.
Los intercambios con Brasil, favorables a ese país ese año, sumaron
$164,5 millones de dólares en alimentos, carrocerías y chasis
de vehículos, y otros renglones por la parte sudamericana: por la parte
cubano fue sobre todo en níquel, cemento, insecticidas, raticidas y tabaco.
En la reunión de presidentes del MERCOSUR, que tuvo por escenario la
ciudad de Cuzco, en Perú, Lula anunció que invitará a Cuba
a la próxima que está programada en Brasil, en 2004. La decisión
está fundamentada en la voluntad de su gobierno de alcanzar una verdadera
integración latinoamericana, como instrumento para enfrentar con éxito
los intentos estadounidenses para imponer el ALCA (Acuerdo de Libre Comercio
de las Américas).
El modelo propuesto por Washington se considera de índole anexionista
y desigual debido al desbalance económico entre las partes involucradas.
* Carlos Iglesias, periodista cubano, es corresponsal del diario japonés
Yomiuri Shimbum y analista de la TV Cubana