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25 de diciembre del 2003
Cuba: Nunca antes la Revolución ha tenido más apoyo
María Julia Mayoral y Sara Más
Granma
Nunca antes la Revolución ha tenido más apoyo, y que el enemigo
se haga las ilusiones que quiera, que siga contando mentiras; cada vez está
más aislado, afirmó ayer el Comandante en Jefe Fidel Castro al
resumir el segundo periodo ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional en
su sexta legislatura, que aprobó los lineamientos del plan económico
y social y la Ley del Presupuesto del Estado para el 2004. Este ha sido un año
de mucho esfuerzo, yo diría que ha sido el de más esfuerzo de
la Revolución, consideró.
Al referirse a los 44 años transcurridos desde el triunfo de la Revolución,
aseguró que estamos viviendo además una etapa diferente. Habiendo
pasado casi medio siglo desde entonces, los cambios producidos son extraordinarios,
dijo. Este minuto no se parece en nada a aquel en que comenzó la Revolución,
precisó al recordar que entonces, en enero de 1959, la nuestra estaba
llamada a convertirse en la Revolución más profunda que se había
hecho nunca en este hemisferio, y con pocos precedentes en el mundo.
Al reflexionar sobre la realidad actual del país, el Comandante en Jefe
señaló que nos encontramos en medio de un proceso de transformaciones
y que se han ido logrando importantes avances. El país, afirmó,
ha ido creando condiciones hacia un futuro que nadie se imagina y ha ido creando
un capital humano que no aparece en ningún Producto Interno Bruto (PIB).
Reiteró que existen cuestiones relacionadas con la calidad de vida, el
conocimiento, la cultura adquirida, la recreación, que no se reflejan
absolutamente en el PIB.
En ese sentido destacó que llevamos 45 años haciendo cosas, desde
alfabetizar hasta llevar los conocimientos al noveno grado, la atención
por igual a todos los niños, la atención médica a cualquier
ciudadano de forma gratuita, cueste lo que cueste.
Más adelante aclaró que en el mundo pareciera que hay cierto orden
y lo que hay es un desorden creciente. Me atrevería a decir que no existe
el capitalismo ni el socialismo, sino que lo que prevalece en el sistema imperante
dentro de la economía mundial, es el caos.
Afirmó que la historia de la humanidad es la historia de la dominación
y la explotación despiadada de una clase, siempre la más humilde,
por una clase dominante. Así se ha llegado a esta etapa, solo que por
primera vez el sistema se ha hecho mundial, se ha globalizado, igual que el
comercio, el movimiento de los capitales, el saqueo.
Sobre las complejidades de la economía internacional comentó que
hoy el mundo está regido por el dominio de unos cuantos cientos de grandes
transnacionales que se escapan incluso al control de los gobiernos. Aproximadamente
entre 500 y 600 transnacionales monopolizan cerca del 80% de la producción
y el comercio mundiales.
Al retomar la situación del país, Fidel dijo que han pasado ya
más de cuatro décadas y los gobiernos de Estados Unidos no han
conseguido ninguna concesión de Cuba, ni lo van a conseguir.
Rememoró el inicio de la Batalla de Ideas, la cual no terminó
con el regreso del niño, pues nuestra lucha no cesará hasta que
logremos todo lo proclamado en el Juramento de Baraguá.
Dijo que la humanidad corre hoy riesgos nunca antes vistos para la supervivencia
de su especie, amenazada además por decenas de miles de armas nucleares
que están siendo perfeccionadas, en un mundo lleno de muchos gobernantes
ineptos y, en muchos casos, de gobernantes cuya ineptitud asombra. Y este problema
tienen que resolverlo realmente los que gobiernan, subrayó.
En un discurso en el que abordó una gran variedad de asuntos, el Comandante
en Jefe se refirió también a la situación de Venezuela
y a la ayuda que prestan allí médicos y otros trabajadores de
la salud cubanos, por solicitud del Presidente Hugo Chávez y de las comunidades
en esa nación sudamericana.
Ofreció detalles del proceso de colaboración desde sus inicios
hasta la actualidad y significó el cariño y el respeto que se
han ganado allí nuestros profesionales en todos los estados en que colaboran.
Al aludir a recientes declaraciones de carácter injerencista en el proceso
interno de Venezuela, hechas por el embajador especial de Estados Unidos para
América Latina, Otto Reich, señaló que estas son parte
de las presiones estadounidenses en apoyo a los grupos enemigos de la Revolución
bolivariana.
Seguidamente el Comandante en Jefe refutó las calumnias y tergiversaciones
que se tejen en torno a la presencia cubana en el hermano país y se preguntó
si el imperio asociado a Europa podría reunir médicos para enviarlos
barrio adentro en Venezuela, a vivir con las familias en las comunidades donde
se prestan los servicios de salud.
Refiriéndose a las amenazas de los voceros del imperialismo y al apoyo
popular de la Revolución bolivariana, Fidel advirtió que espera
que no se equivoquen con los venezolanos ni con el Presidente Chávez,
quien es seguidor de las ideas bolivarianas y que como cristiano cuenta con
el apoyo de muchos sacerdotes de base. El Comandante en Jefe recalcó
que no deberían subestimar a los latinoamericanos y aseguró que
una intervención militar en ese país podría incendiar el
polvorín de toda Sudamérica, hasta La Patagonia.
Debieran saber dónde hay fuerzas que no pueden controlarse ni con armas
ni ejércitos. No se puede dominar un hemisferio donde miles de personas
con bayonetas defenderían cada cuadra, cada barrio, cada escuela, acotó.
No debe ser necesario recordarles que la experiencia que están viviendo
en estos momentos puede repetirse allí multiplicada por cien.
Nos alegramos, indicó, de estar colaborando con nuestros hermanos venezolanos,
nos sentimos con más deseos y amor para hacerlo. Estamos en condiciones
de ayudar a ese país a formar nuevos médicos al lado de los cubanos
que ya están allí trabajando y esa sería la universidad
médica más grande del mundo.
Sobre el criterio de si pueden afectarse de alguna forma nuestros servicios
médicos debido a la colaboración, aclaró que en ese terreno
se viene haciendo una revolución tan profunda como la que se lleva a
cabo en la educación.
Desde hace varios años, recordó, ingresan a las universidades
miles de jóvenes para formarse como médicos, lo que permitirá
contar no con decenas de miles sino con cientos de miles de profesionales. Detalló
varios planes en ejecución, incluida la adquisición de modernos
equipamientos de alta calidad para llevar a todos los policlínicos, a
lo largo del próximo año, los servicios de urgencia en cardiología,
ultrasonidos, rayos X, fisioterapia y laboratorios que además de cubrir
casi todos los exámenes, en algunos casos producirán autovacunas.
Todos los municipios, agregó, dispondrán de servicio de terapia
intensiva, hemodiálisis, urología, gastroenterología, de
atención a pacientes crónicos renales, estomatología, óptica
y optometría.
Las perspectivas y calidad de vida de nuestro pueblo no las tendrá ningún
otro en el mundo, todo eso sin que les cueste nada a las personas y en el momento
en que lo necesiten. He aquí, concluyó, otra conquista de la Revolución,
no son promesas.
Finalmente y a propuesta de Fidel, la Asamblea aprobó una declaración
de apoyo a la Revolución bolivariana y al Presidente Hugo Chávez,
un seguidor de las ideas del Libertador, por su defensa al derecho de que Bolivia
recupere su salida al mar.