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Odilia Collazo: "Me tocó ser espía del gobierno cubano"
Fernando Ravsberg, corresponsal (BBC en Cuba)
Durante los pasados juicios contra 75 disidentes resultó una pieza clave
de la fiscalía las denuncias de 8 agentes encubiertos de la Seguridad
del Estado. Uno de ellos era Odilia Collazo, presidente del partido Pro-derechos
Humanos.
Lástima yo no puedo sentir por ellos (los disidentes condenados) porque
ninguno es un impedido físico, no tienen ningún problema mental,
su psiquis esta bien y ellos sabían bien lo que estaban haciendo La señora
Collazo - ya es abuela - trabajó desde 1990 en la disidencia convirtiéndose
en una de las activistas más radicales del movimiento, tanto que los
funcionarios estadounidenses le entregaron un pase abierto para entrar a la
sede diplomática a cualquier hora.
Odilia Collazo aceptó dar una entrevista exclusiva a BBC Mundo.
_ ¿Qué motivaciones tuvo para infiltrarse en la disidencia?
Fueron mis raíces revolucionarias, mi abuela trabajo en el M26J (clandestinidad),
tengo un tío que es mártir de la Revolución y mis otros
8 tíos fueron torturados en aquel entonces (gobierno de Batista).
¿Cómo reaccionaron sus familiares, que imagino no estaban enterados
de que Ud. era agente?
Eso me costó mucho, lo sufrí bastante porque mis primos, mis
tíos, mi familia en general no me querían. Además sufrí
mucho el desprecio de mis vecinos, los que antes me ayudaban y eran como mi
propia familia.
Ahora perdí a mi hijo que está en Miami y dice que no quiere saber
de mí.
Ud. dijo en el juicio que los disidentes eran empleados del gobierno de
los EE.UU.
Imagínate que en una reunión tuvimos que plantearles (a los
funcionarios estadounidenses) que el dinero no queríamos recibirlo por
la SINA (sede diplomática de EE.UU. en La Habana) porque corríamos
el riesgo de un registro al salir. Entonces les dijimos que nos mandaran el
dinero y los equipos a través de una ONG del exilio.
Pero un empleado no sólo cobra, ¿que tareas les pedían que
hicieran?
Yo estaba especializada en Derechos Humanos. Nosotros les hacíamos
un informe cada 3 meses y uno anual que ellos nos mandaban a repartir a otras
embajadas como la de México, Uruguay, Argentina, la UE y Canadá.
Con los recibos de los envíos de dinero que le mandaban desde EE.UU.
Incluso me encargaron que preparara el informe para la Presidenta de la
Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Además nos pedían
informes sobre la situación económica, social y política
del país.
¿Tanta confianza le tenían los estadounidenses?
Entre la oposición nos decían las "vacas sagradas" porque teníamos
pase abierto a la sede diplomática norteamericana y los funcionarios
nos visitaban en nuestras casas. Tal es el caso de Elizardo Sánchez,
Osvaldo Paya, Vladimiro Roca, Marta Beatriz Roque y yo, Odilia Collazo. Aquí
puedes ver el pase abierto que tenía para entrar a la embajada.
¿Conoció personalmente al jefe diplomático de los EE.UU. James
Cason?
Yo fui una de las personas que "tuvo el privilegio" de reunirse con Cason antes
incluso de que éste se presentara ante el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En esa ocasión nos dijo que las puertas de su casa estaban abiertas para
que nosotros nos reuniéramos allí.
¿Durante estos 13 años estableció algún lazo de amistad
con otros disidentes?
Sí, me llevé muy bien con Héctor Palacios, con Osvaldo
Alfonso, con Oscar Espinosa, con Marcelo Cano. Siempre me llevé bien
con ellos, siempre tuve buena relación humana con todos ellos e intercambiábamos
opiniones.
¿Y cómo se sintió cuando declaró en el juicio contra
ellos, no sintió lastima?
Lástima yo no puedo sentir por ellos porque ninguno de ellos es un
impedido físico, no tienen ningún problema mental, su psiquis
está bien y ellos sabían bien lo que estaban haciendo.
A ellos tampoco les tembló la mano para pedirle a los EE.UU. que mantengan
las leyes de ajuste, la Torricceli, que se recrudeciera el embargo y muriera
mi pueblo. Ellos son espías de los norteamericanos y a mi me tocó
ser espía del gobierno de Cuba.