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27 de octubre del 2003
Entrevista con Atilio Borón
"Queremos mandar
un claro mensaje a Estados Unidos: Cuba no está sola"
Rosa Miriam Elizalde
Cubadebate / Juventud Rebelde
AAfirma el sociólogo argentino Atilio Borón, secretario ejecutivo
del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), cuya Asamblea se
reunirá en La Habana a partir de mañana lunes. Noam Chomsky ya
está en Cuba, después de agotadores trámites con el gobierno
norteamericano para poder viajar a La Habana. "Te puedo anticipar que Chomsky
no va a venir aquí de paseo. Es contrario a su estilo y a su deseo. Vendrá
a hablar con mucha gente. Para empezar, con los 300 delegados de América
Latina, más los 300 cubanos que se reunirán en el Palacio de las
Convenciones a partir del lunes. Es un hombre muy accesible. Él se da
con todo el mundo, no se mide, pone su salud en juego. Va a tener alguna otra
aparición pública en Cuba. Estamos en este momento definiendo
dónde va a ser, y seguramente, habrá también una conferencia
de prensa."
Atilio Borón, sociólogo argentino y secretario ejecutivo del
Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), ya está en Cuba
para la XXV Asamblea de esta institución, que tendrá lugar a partir
del lunes en el Palacio de las Convenciones de la capital cubana. Algunas de
las más importantes personalidades del mundo académico internacional,
impartirán conferencias y participarán en paneles y talleres,
en torno al cual se dirimirán los problemas más agudos del mundo
contemporáneo.
Pero ahora no hay mucho tiempo. Atilio debe reunirse con los miembros de su
Consejo, que ya están en La Habana, y solo tenemos unos minutos en el
jardincito del Hotel Palco. Lo primero, una definición de qué
es el CLACSO, que él adelanta antes de pasar a las preguntas:
"Es una red de centros de investigación y docencia en Ciencias Sociales,
a nivel de grado y posgrado. En este momento nuclea a 144 centros de investigación
y enseñanza de América Latina y el Caribe. Espera la aprobación
de la solicitud de ingreso de unas 10 instituciones más. A partir de
la Asamblea de La Habana tendremos unos 155 centros en su membresía,
de 20 países de la región. Es la institución más
representativa de las Ciencias Sociales de América Latina, y la más
antigua a nivel regional. Fue creada en 1967.Tenemos 36 años de existencia
ininterrumpida, por encima de golpes de Estado, cuartelazos y problemas de todo
tipo. Cada dos años CLACSO hace reuniones donde se juntan los directores
de las instituciones adheridas".
-¿Por qué esta reunión en Cuba?
- Es en Cuba por razones históricas y otras que tienen que ver con el
bloqueo y las dificultades que tienen nuestros colegas cubanos para viajar a
América Latina –no te olvides que hasta hace un tiempo relativamente
corto era muy difícil para los científicos cubanos viajar a nuestros
países, que respondían a directivas norteamericanas de aislamiento-.
En cierto modo los tiempos han cambiado y es importante tener la reunión
aquí, como una demostración de confianza hacia Cuba de toda la
comunidad de científicos, por la calidad de sus trabajos y el nivel de
lo que se está produciendo aquí. Esta es la razón fundamental.
-Según el programa, vienen a esta reunión algunas de los científicos
más renombrados a nivel mundial. Algunos, como Noam Chomsky, Robert Dahl,
Perry Anderson y Samir Amin, que logran arrastrar nubes de periodistas sin ser
astros de cine.
-Queríamos poner a disposición en Cuba -para todos los estudiosos,
dirigentes y el público general cubano- lo mejor del pensamiento crítico
de América Latina. Y en cierto sentido, lo mejor del pensamiento crítico
universal. Por eso hemos organizado una serie de conferencias magistrales, en
las que estarán junto a algunos latinoamericanos, como Francisco de Oliveira,
uno de los más grandes economistas brasileños, o Don Armando Hart,
de Cuba; otras personalidades como Samir Amín –a quien, si hubiera justicia
en este mundo, hace rato le hubieran dado el Premio Nobel de Economía-.
Y Noam Chomsky, que para muchos ha sido el científico más grande
del Siglo XX, y así se reconoció en una encuesta que se hizo en
Estados Unidos a finales del siglo pasado. Él revolucionó la Lingüística.
Esta Ciencia es una antes y otra, después de Chomsky, un hombre, además,
profundamente comprometido con las luchas antiimperialistas en todo el mundo.
Un hombre que ha puesto su vida al servicio de la emancipación social,
política y humana de nuestros pueblos, por lo que para nosotros era un
compromiso de honor invitarlo a Cuba. Algo que él aceptó maravillosamente
bien.
-Y no han tenido problemas para llegarse hasta aquí...
-No sabes tú la cantidad de obstáculos que ellos han tenido que
sortear para venir a la Isla. Si te cuento todos los detalles sería esta
una entrevista interminable ...
-Pero cuénteme, por ejemplo, qué ha pasado con Noam Chomsky...
-A Chomsky le dijeron: 'muy bien, usted puede ir a Cuba porque ha recibido una
invitación de una Academia. Pero, dígame, de dónde es'.
'De CLACSO', contestó. Tuvo que presentar una enjundiosa documentación,
demostrando que CLACSO no es una especie de pantalla del gobierno cubano, o
una organización cubana en el exterior creada para invitar norteamericanos,
ilegalmente, a La Habana. Él dijo que no, que estaba registrada... Entonces,
tuvo que presentar el registro original de CLACSO, y un informe de la Embajada
de los Estados Unidos en Buenos Aires, certificando que CLACSO es una organización
que existe, y está inscrita jurídicamente.
No bastó con eso. Después le dijeron: 'Bien, pero usted no puede
pagar un centavo en Cuba'. Por tanto, tuvo que presentar, además, una
declaración jurada. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos le envió
un formulario. Una vez que devolvió el documento e iba ya a comprar el
boleto, la Agencia de viajes le dijo: 'mire, señor, este no es el verdadero
formulario. Necesita otro, y apúrese, porque le queda muy poco tiempo'.
Llamó a Washigton y pedió un nuevo formulario, donde tuvo que
certificar que no va a desembolsar ni un céntimo en esta isla: no puede
pagar, ni siquiera, una propina. Después que estaba todo aparentemente
listo, le preguntaron: '¿Y su señora?', 'Sí, ella viaja conmigo'.
'Ah, pues para ella tiene que empezar otra vez con los mismos trámites'.
Después, para que el Departamento de Estado emitiera la visa, Chomsky
tuvo que demostrar que sigue ligado a una institución académica
en Estados Unidos, es decir, que es profesor del Massachusetts Institute of
Technology. Imagínate. Tuvo que probar que él es profesor de una
Universidad.
-Esto es Kafka ...
-Sí, fíjate... La pobre mujer de Chomsky tuvo que estar tres semanas
dedicada, exclusivamente, a resolver estos temas. Ni su secretaria, ni Chomsky
hubieran podido hacerlo. La esposa tuvo que dedicarse ocho horas diarias para
resolver todos estos absurdos trámites burocráticos. Y la cosa
no terminó ahí: cuando finalmente le dijeron que le iban a dar
la autorización para que le vendieran el boleto, un funcionario del gobierno
norteamericano me envió un correo electrónico para advertirme
que Noam Chomsky no podía viajar a nombre de una institución,
porque 'si surge algún problema tenemos que saber quién está
detrás, quién es el responsable'. Pregunté qué quería
decir con 'responsable'. Me contestaron: 'aquel que paga, y no puede ser Cuba'.
'Bien, dije, pago yo'. Tuve que mandarles todos mis datos, el número
de mi tarjeta de crédito, un fax, y que cargaran todos los gastos a mi
cuenta... Exactamente lo mismo ocurrió con el otro norteamericano, Robert
Dahl. Increíble.
-Hablando de Chomsky, el programa dice que dará una conferencia el martes
en la noche, pero hay mucha expectativa de qué hará después.
¿Podremos verlo en otros escenarios?
-Sí, por supuesto. Te puedo anticipar que Chomsky no va a venir aquí
de paseo. Es contrario a su estilo y a su deseo. Vendrá a hablar con
mucha gente. Para empezar, con los 300 delegados de América Latina, más
los 300 cubanos que se reunirán en el Palacio de las Convenciones a partir
del lunes. Es un hombre muy accesible. Lo has visto en Porto Alegre. Él
se da con todo el mundo, no se mide, pone su salud en juego. Va a tener alguna
otra aparición pública en Cuba. Estamos en este momento definiendo
dónde va a ser, y seguramente, habrá también una conferencia
de prensa.
- A raíz de las declaraciones de George Bush el 10 de octubre, el propio
Chomsky ha dicho: "Temo por Cuba". El CLACSO se va a producir en el contexto
de una tácita declaración de guerra a la Isla...
-Desde que surgió la idea de hacer el CLACSO acá teníamos
en mente esta posibilidad, y decidimos hacerlo en La Habana también para
mandar un claro mensaje al gobierno norteamericano: "Cuba no está sola",
y que si se meten con la Isla, habrá problemas muy graves en toda la
región, porque el gobierno cubano no está aislado, sino todo lo
contrario. Cuba goza hoy de mayor predicamento que el gobierno norteamericano,
y que si atacan o agreden a la Isla habrá una reacción unánime
en América Latina. Reacción que tendrá el respaldo de algunas
de las más importantes personalidades mundiales.
-Por ejemplo, Robert Dahl...
-Es el padre de la teoría política norteamericana. Es un hombre
de una integridad extraordinaria, con una evolución política muy
importante, de un liberalismo clásico, a lo que podríamos llamar
un "socialismo moderado". No te olvides que muchos han evolucionado al revés:
han involucionado.
Tenemos también a Perry Anderson, editor de la revista New Left Review,
de Londres, que es una de las personalidades que ha producido la teoría
social y política marxista de la segunda mitad del Siglo XX. Esperemos
que esté con nosotros Tariq Alí, de origen pakistaní radicado
en Londres, que es un viejo dirigente de las revueltas del 68, y que ha escrito
un libro trascendental, El origen de los fundamentalismos. Allí establece
un paralelo entre el fundamentalismo de esta derecha musulmana, y el fundamentalismo
cristiano de Bush, que es un libro iluminador.
-¿Evo Morales viene por fin?
-Sí, viene, y también Pablo González Casanova, Víctor
Flores Olea, Francois Houtart, Eric Toussaint... Una selección de lo
más importante del pensamiento universal, del marximo, y también,
otros intelectuales que están en diálogo permanente con el marxismo.
Me parece que es una oportunidad extraordinaria para reavivar una discusión
que acá ya tuvo un antecedente –la reunión de mayo dedicada a
Marx-, y que prueba que el mundo se ha "marxistizado". El mundo de hoy es mucho
más marxista que 30 años atrás.
-Algo que usted ya escribió...
-...en mi libro Tras el búho de Minerva, que será publicado en
Cuba. Este abre con un capítulo introductorio donde hago una nueva lectura
del Manifiesto Comunista. Me pregunto si Marx se equivocó o no. La verdad
es que hoy este mundo es más semejante a lo que él dijo, que cuando
leí por primera vez ese manifiesto extraordinario.
-Dentro del mundo, probablemente sea América Latina la que esté
dando pasos más sólidos en esa dirección...
-América Latina está asistiendo a la agonía final de un
modelo cruel, salvaje e inhumano, el neoliberalismo, que es la expresión
actual del capitalismo. Ha habido avances muy importantes. El gobierno de Hugo
Chávez en Venezuela; la elección de Lula, el primer presidente
obrero en la historia del Brasil, que comenzó con un gobierno asediado
de mil maneras, pero que tengo la impresión de que lentamente está
encontrando su rumbo. Personalmente estaba muy escéptico los primeros
seis o siete meses del gobierno de Lula, porque lo veía un poco desorientado...
-Cuando se produjo aquella declaración de que él no era un hombre
de izquierda...
-Sí, hubo varias declaraciones muy poco felices, pero en este momento
parece que hay una tentativa de corrección del rumbo, y por otra parte,
hemos palpado la sorpresa argentina de Néstor Kirchner. Él era
un hombre que perteneció al peronismo en su juventud, y sobre quien pesaban
todas las contradicciones de la izquierda peronista. Pero, evidentemente, está
en él un fondo libertario, emancipador y progresista muy sólido.
Le exigieron mucho: primero, no restablecer relaciones con Cuba; segundo, no
enviar su Canciller a la Isla; tercero, no recibir a Fidel en la Argentina –o
darle un trato como si fuera cualquiera de los presidentillos que tenemos en
el resto de la región-; cuarto, que asistiera a la Conferencia organizada
por el Miami Herald..., y no fue. No lograron doblegarlo. Es decir, ha dado
una gratísima sorpresa...
-Pero las presiones han sido terribles...
-Te digo más: la derecha argentina es salvaje. Está hablando de
"los marxistas al poder", y nadie se había dado cuenta, salvo ellos.
Los marxistas no nos habíamos dado cuenta. Y todo eso se une lo que se
ha producido en Bolivia, que revela los frutos que el capitalismo ha producido
en América Latina. Por eso la sensación que se siente es que queremos
otra cosa.
Claro, no todos asocian esto con el capitalismo. De ahí que sea tan importante
para nosotros dar esta batalla de ideas. Nos ganaron en la gran batalla de ideas.
Por eso uso siempre esa frase de Martí, que me parece maravillosa: "De
pensamiento es la batalla mayor que se nos hace; ganémosla a pensamiento".
Esa fórmula martiana nos parece fundamental para que la gente entienda
que no solo ha fracasado el neoliberalismo, sino el capitalismo también.
-¿Y no le parece demasiado ambicioso el tema central que discutirá este
CLACSO, "La nueva hegemonía mundial. Alternativas de cambio y movimientos
sociales"?
-Sí, lo es, pero es el asunto esencial de la época. Es muy importante
este tema porque hay muchos pensadores, como Tony Negri y Michael Hardt, que
han caído en una confusión ideológica tremenda. Han inventado
un nuevo nombre para el imperialismo –"imperio"-, que oculta las características
permanentes y agravadas que el imperialismo ha tenido durante todo el Siglo
XX. Se trata de gente que se declara comunista. Y atención: se declara
comunista sinceramente. Conozco a Negri. No es alguien que escribe "soy comunista,
y estoy orgulloso de serlo". Lo es. Y hay que tener valentía para serlo
en Europa o en Estados Unidos, como Hardt, pero están profundamente equivocados.
-Usted escribió todo un libro de riposta a Negri y Hardt, Imperio o Imperialismo...
-Quería que Negri viniera al CLACSO, pero se enojó mucho con mi
libro que, por cierto, va a salir también en Cuba...
-Es que usted lo lleva muy recio...
-Pero se le pasará el enojo. No quiso saber nada de CLACSO en La Habana.
A pesar de que le dije, ven y habla lo que quieras; yo ni siquiera voy a estar
en el presidium. Solo prepárate para que los demás te discutan,
y no aceptó. Pero creo que el año que viene lo vamos a traer a
otra reunión...
-Sin embargo, me parece que lo que él describe de las influencia de la
Internet y de las redes alternativas en la era global y en la lucha contra el
poder hegemónico me parece brillante. Algo que merece tener toda la atención...
- En ese punto de vista, sí. Para sintetizar -porque me harías
hablar tres horas más-: en el libro hay algunas pinceladas de gran agudeza
y de gran profundidad, para descubrir algunos aspectos, pero falla en lo esencial.
Cuando el libro plantea que se acabó el imperialismo y vivimos en la
edad del Imperio, nos deja a todos nosotros –y a ustedes, cubanos- totalmente
desprotegidos. Estamos desarmados ideológicamente. Por eso yo he salido
frontalmente a criticar este libro.
Como tú dices, hay capítulos muy interesantes. Negri es un hombre
inteligentísimo, pero solo un hombre tan inteligente puede cometer un
error como este. Otro no hubiera podido escribir algo así. Con solo venir
a Cuba un minuto se puede saber qué cosa es el imperialismo.
-Es decir, que este CLACSO va a tratar de demostrar, a pesar de todo lo que
se dice en la derecha y en la izquierda, que el imperialismo no se acabó,
sino todo lo contrario...
-Sí, todo lo contrario. Y lo veremos.