![]() |
29 de septiembre del 2003
El jefe vitalicio de Reporteros Sin Fronteras y sus vínculos
con los terroristas de Miami
Robert Menard (RSF), agente de la CIA
y compadre de terroristas
Jean Guy
cubadebate
Si hacían falta más pruebas de la conexión existente
entre Robert "Bob" Ménard, Jefe vitalicio de la organización francesa
Reporteros Sin Fronteras (RSF) y la Miami mafiosa, sus socios de Miami se encargaron
de presentarlas. La prensa mafiosa de la Florida acaba de revelar que el "gurú"
de la desinformación parisino se ha asociado a Nancy Pérez Crespo,
locutora de Radio Mambí y activista anticubana vinculada a los círculos
terroristas más activos de South Florida, en la distribución de
folletos de propaganda destinados a sabotear la imagen turística de Cuba.
Empleada de la estación radial del líder de la Unidad Cubana,
el terrorista Armando Pérez-Roura, Nancy Pérez Crespo es a tal
punto vinculada a la "alta sociedad mafiosa" de Miami que Salvador Lew, el director
depuesto de Radio Martí, aquel subsidiario de la Voice of América,
le había concedido un puesto de comentarista con un salario "modesto"
de 45.000 dólares por año. Una de las cuantas "botellas" ofrecidas
por Lew que le valieron su propio empleo.
Agente de la CIA desde ya muchos años, Pérez Crespo es muy identificada
en Miami al Cuban Liberty Council —la agrupación de los terroristas que
la Fundación Nacional Cubano Americana ha expulsado sospechosamente de
sus filas a unos días de los ataques del 11 de septiembre— y a su líder,
la también locutora Ninoska Lucrecia Pérez Castellón, hija
y esposa de terroristas batistianos Según el Nuevo Herald de Miami, la
versión neocolonial de The Miami Herald, Crespo acaba de editar "un folleto
publicitario con una seductora imagen de la naturaleza cubana" que, al abrirlo,
presenta un material de desinformación sobre "las prisiones existentes
en el país" donde están supuestamente detenidos los mercenarios
arrestados por ser activos colaboradores de la Sección de Intereses Norteamericana
en La Habana, el centro de operación de la CIA en la capital cubana.
El "Nuevo" revela que "los promotores de la iniciativa han puesto a circular
inicialmente 5,000 ejemplares en español y planean editar otros 5,000
en inglés para finales de este mes, mientras coordinan una tirada en
francés con la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), radicada
en París".
Crespo que evidentemente no tiene problemas de presupuesto "tiene previsto nuevas
tiradas en español con el propósito de distribuir el folleto en
países de América Latina".
Por otro lado, cientos de folletos "serán repartidos en la próxima
asamblea general de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)", una organización
tradicionalmente utilizada por la CIA a la cual Crespo pertenece.
Robert "Bob" Ménard por supuesto no puede ignorar que sus amistades miamenses
del CLC son también los promotores de una ruidosa campaña de solidaridad
con los Luis Posada Carriles, el terrorista internacional detenido desde tres
años en Panamá con sus sicarios Guillermo Novo Sampoll, Pedro
Crispín Remón y Gaspar Jiménez Escobedo.
Todos los directivos del CLC y también Nancy Pérez Crespo fueron
fanáticos partidarios de la liberación del architerrorista Orlando
Bosch, ex Jefe de la Coordinadora de la Organizaciones Revolucionarias Unidas,
responsable de decenas de atentados en más de una decena de países,
y autor con Posada Carriles de la explosión en pleno vuelo de una aeronave
de Cubana de Aviación en 1976 que provocó 73 muertos.
Crespo no solo conoce a Bosch sino que reconoce que es "amiga personal" del
pediatra asesino.
Como lo hizo Bob Ménard, Crespo "ha utilizado emisarios extranjeros y
comunitarios para el envío de instrucciones a los integrantes de la prensa
contrarrevolucionaria, así como dinero y materiales" como lo han revelado
los autores Rosa Miriam Elisalde y Luis Báez del best-seller cubano "Los
Disidentes".
Como su socio parisino, entregó material y dinero a Elizardo Sánchez
Santacruz, en el marco de una misma operación orientada por la CIA. Hoy
conocemos la verdadera cara del "disidente" más popular con la prensa
europea, gracias al libro "El Camaján" de los periodistas Arleen Rodríguez
y Barredo.
Disponiendo de un presupuesto sin límite ofrecido por la National Endowment
for Democracy (NED) y de la United States Agency for Internacional Development
(USAID), Crespo edita una revista titulada Nueva Prensa Cubana con artículos
escritos por los "periodistas independientes" que financia. Su publicación
circula en España, Panamá y Miami.
Directora ejecutiva del Instituto Cultural Floridano Israelí, Crespo
es también locutora de la emisora Voz del Partido Afinidad Nacional Democrático.
En su propio sitio web, Crespo reconoce estar detrás de la Agencia Informativa
Independiente Nueva Prensa Cubana, Cuba Press; Nueva Prensa; Patria; HavanaPress;
Centro Norte del País; NotiCuba; La Cooperativa Avileña de Periodistas
Independientes y muchas más organizaciones generadas bajo las orientaciones
de la CIA.
Los "periodistas independientes" que defienden con tanto ardor Ménard
y Crespo son individuos que se pretenden reporteros pero que no son más
que informantes de Washington y de la prensa de extrema derecha de South Florida
tales como el Diario de Las Américas, El Nuevo Herald, Radio Mambí,
Radio Martí y demás órganos de corte fascista.
Manejando sus operaciones desde su domicilio miamense con su marido, Juan Manuel
Pérez Crespo, Nancy Pérez Crespo es otro ejemplo de aquellos mafiosos
que se hicieron ricos gracias a la industria de la contrarrevolución.
Desde Paris, Robert Ménard ha comprendido desde rato el mensaje y ha
puesto su maquinaria supuestamente consagrada a los derechos del periodista
a la disposición de Washington.
RSF ha perdido recientemente su estatuto de miembro consultivo en la ONU, tras
la decisión del Comité de Naciones Unidas para las Organizaciones
No Gubernamentales (ONGs) de proponer su suspensión durante un año
por haber causado incidentes al abrirse la 59 Comisión de Derechos Humanos,
el pasado 17 de marzo en Ginebra.
RSF ha organizado últimamente, además de costosas campañas
de publicidad en los periódicos y la televisión, varias operaciones
anti-cubanas en Paris para denunciar la detención en Cuba de varios colaboradores
asalariados de la SINA dirigida por el agente de la CIA James Cason.
Ménard, ya asociado a la fascista Fundación Internacional para
la Libertad liderada por el escritor peruano Mario Vargas Llosa —y a la que
pertenece el terrorista Carlos Alberto Montaner, digno hijo de un agente al
servicio del dictador Fulgencio Batista — sigue desprestigiándose.
Ya entre los periodistas de la capital francesa, se conoce su papel de mercenario
de la desinformación vinculado a la CIA y, también sus lazos con
los grandes dueños de los carteles de las comunicaciones.
La revelación de este otro lazo con los capos de la mafia miamense no
hace más que confirmar su vinculación con los servicios de inteligencia
norteamericanos y estos fondos y organismos que desde cuatro décadas
fracasan en su afán de socavar a la Revolución Cubana.