30 de octubre de 2003

Declaró el presidente de la Asamblea del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, en la presentación del libro Chomsky en La Jornada.
Cuba siempre ha estado con él, del mismo modo que ha estado en él

M. H. Lagarde
La Jiribila
«Es la primera vez que Noam Chomsky está en Cuba, pero Cuba siempre ha estado en él?, declaró el presidente de la Asamblea del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, en la presentación del libro Chomsky en La Jornada que tuvo lugar en los portales del Instituto Cubano del Libro, antiguo Palacio del Segundo Cabo, una construcción colonial situada en la Plaza de Armas de la Habana.

«Son numerosos ?agregó el presidente del parlamento cubano? los trabajos en los que Chomsky se ha referido a nuestro país, a la agresión de que es objeto, a sus orígenes, a su naturaleza, con un conocimiento realmente poco frecuente».

Alarcón destacó además que, aunque Chomsky nunca había estado antes en nuestro país, es impresionante el nivel de información que tiene sobre la Isla, el rigor y la honradez con que ha sabido siempre estar al lado del derecho de Cuba, para denunciar con coraje y valor las agresiones de que ha sido objeto durante los últimos cuarenta años.

La visita de Chomsky a La Habana, subrayó el funcionario cubano, «es una oportunidad para decirle cuánto apreciamos lo que él ha hecho, lo que ha informado y esclarecido, con respecto a la agresión de que nuestro país es objeto y, en particular, a la denuncia en que él ha formulado, en términos más categóricos que nadie, sobre las acciones terroristas de las que el pueblo cubano ha sido víctima a lo largo de cuarenta años. Más de una vez, él ha dicho que Cuba ha sido posiblemente el país que más ha sufrido acciones de este tipo a lo largo de un periodo muy prolongado».

Por su parte, el autor del libro, correspondió, con una breve declaración, a las palabras del presentador cubano. Tras afirmar que de su familia era el único que no había venido antes a la Isla, el destacado intelectual norteamericano, dijo: «Soy una de las numerosas personas que en el mundo admiran el valor y el compromiso del pueblo de Cuba para defender su independencia ante acciones criminales que se remontan a muchos años».

Noam Chomsky comentó además algunas de sus experiencias durante la breve estancia que ha tenido en la Isla: «Hoy pude conocer acerca de los logros de la revolución cubana en la esfera de la educación. Esta mañana visitamos el museo de la alfabetización y ahí aprendimos el esfuerzo increíble que ha hecho por la alfabetización este pueblo que tiene un nivel educacional entre los mayores del mundo. Durante la última hora tuvimos también la oportunidad de aprender acerca del destacado aporte que han hecho las editoriales en Cuba, y el Instituto del Libro en particular, y he podido constatar lo que han podido lograr a pesar de las enormes dificultades que enfrentan».

CONVERSANDO CON EL PÚBLICO

Al final de la presentación, en un diálogo abierto con el público presente, algo que se ha hecho habitual en las presentaciones en público de Noam Chomsky, el politólogo estadounidense se refirió, entre otros temas, al desconocimiento que existe sobre los cinco patriotas cubanos prisioneros en ese país, a la posición del gobierno español durante la guerra en Irak y a la posible reelección de Bush.

«La sociedad de Estados Unidos es una sociedad muy hacia dentro y no se preocupa mucho por lo que ocurre en el resto del mundo. Un ejemplo de ello es el caso de los cinco patriotas cubanos prisioneros en Estados Unidos».

«Prácticamente, agregó, nadie conoce su caso y la pequeñísima fracción de la población que lo conoce, piensa que estos cinco cubanos están vinculados al derribo de la avioneta».

El conocido crítico del establisment estadounidense señaló también que, a pesar de que los ataques del 11 de septiembre llevaron a muchas personas a darse cuenta de que era mucho mejor conocer un poco más acerca del mundo y percatarse de la manera en que es percibido los Estados Unidos en el exterior, aún queda mucho por andar antes de que exista una comprensión realista sobre el mundo en ese nación.

«Pienso que al final se llegará a un punto en que se produzcan cambios fundamentales», apuntó.

Respecto a España, dijo: «Aznar decidió lustrar las botas de Bush y de Blair al apoyar la guerra en Irak, cuando casi el 80 por ciento de la población española se oponía firmemente a esta guerra. Todo el mundo se da cuenta de que él sigue las ordenes de Texas y no toma en cuenta la opinión de su propio país».

Respecto a la posible reelección del actual presidente norteamericano expresó que, a pesar del fracaso de la campaña de Irak, el actual inquilino de la Casa Blanca podía salir reelecto en el 2004.

«El gobierno de Bush tiene una enorme ventaja en lo que se refiere a fondos financieros para la campaña electoral y las elecciones en Estados Unidos tienen que ver mucho con la televisión y la publicidad. Además de eso, pueden usar la carta de aterrorizar a la población con alguna amenaza inventada, algo que no es muy difícil de lograr».