![]() |
Cuba-México
El engaño
Luis Javier Garrido
El próximo gobierno mexicano va a tener que enfrentarse en 2006 no sólo a la
realidad del país en ruinas que está dejando el foxismo, sino a una nación
desmantelada por las trasnacionales y a un Estado debilitado como nunca en más
de un siglo y en manos de los intereses del extranjero.
1. El affaire Ahumada no consiguió los objetivos políticos que se proponían los
grupos de Fox y de Salinas con vistas a 2006, y sí logró evidenciar el nivel de
corrupción y de incompetencia de las cuatro principales dependencias del
gobierno foxista que se involucraron junto con Los Pinos en la preparación de
ese complot delictivo, y que ahora buscan su ocultamiento -la Procuraduría
General de la República y las secretarías de Gobernación, Hacienda y de
Relaciones Exteriores-, pero también ha conducido a mostrar el nivel de
subordinación -cada vez mayor- de Fox a Washington, como se ve en el caso de
Cuba.
2. El caso Ahumada está pasando de ser el expediente delictivo de un empresario
chantajista coludido con dirigentes de un partido en actividades delictivas,
para tornarse en el de una conjura política de enormes dimensiones, organizada
desde la cúspide del Estado, y atrás de la cual está el futuro de México.
3. Las políticas de un gobierno se conocen por lo que hace, no por lo que dice.
Y en el caso de Fox su política ha sido mentir de manera sistemática a los
mexicanos para ocultar sus actos, lo mismo los que sabe que son delitos (los
"donativos" ilegales a los Amigos de Fox) que la entrega de los recursos de la
nación a las empresas extranjeras. Cuando dice que no va a privatizar Pemex ni
la industria eléctrica es porque lo está haciendo, y cuando afirma que no se
sumará al más reciente plan de Bush para derrocar al gobierno cubano (7 de mayo)
es porque ya lo hizo, como resulta claro en los hechos: su política petrolera,
comercial y financiera hacia la isla, el retiro de la embajadora Lajous y la
andanada de descalificaciones en los días siguientes de Fox, Creel, Derbez y
Macedo.
4. El caso Ahumada ha hecho caer en el ridículo internacional al gobierno
foxista precisamente por su sumisión al plan Bush. Fox, quien se la ha pasado
injuriando al gobierno cubano, se queja ahora de ofensas de Cuba que nunca hubo.
Santiago Creel, tras acusar sin sustento a La Habana de haber puesto en riesgo
la seguridad nacional, dice ahora como un niño tonto que las pruebas no se
podrán conocer hasta dentro de 12 años, y la PGR, que negó que Ahumada hubiese
viajado a México con videos (10 de mayo) es desmentida por Cuba exhibiendo a
nivel internacional sus mentiras y su connivencia con Ahumada (11 de mayo), al
que está asesorando.
5. El nivel de subordinación que el gobierno de Fox guarda hacia Washington no
tiene precedentes en nuestra historia, ni siquiera con los más entreguistas de
los gobiernos priístas: los de Alemán, Díaz Ordaz, Salinas y Zedillo. Aunque
ésta no se queda atrás, la mayor impostura de Fox fue en 2003 ante la invasión
estadunidense a Irak, pues entonces pretendió en un amplio operativo
propagandístico que se estaba oponiendo al derrocamiento del régimen iraquí
cuando en realidad no era así y en los momentos decisivos estuvo siempre al lado
de Bush. Y si no votó la autorización de la ONU a Washington para invadir a Irak
fue porque Bush se lanzó a la guerra de facto sin que esa organización
decidiera, y Fox, como se recuerda, se hizo hospitalizar para no dar la cara
cuando creyó que ésta iba a acontecer.
6. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el gobierno de Fox votó junto con
Estados Unidos las dos únicas decisiones importantes que este órgano tomó en
relación a la invasión de Irak, y que quedan ahí para vergüenza de México: a)
avaló el control de Estados Unidos y de Gran Bretaña sobre Irak y su petróleo el
22 de mayo de 2003 (resolución 1483), y b) legitimó la ocupación estadunidense
de Irak y la doctrina de Bush del ataque preventivo el 16 de octubre de 2003
(resolución 1511). En ambos casos, el embajador mexicano Adolfo Aguilar Zinser
alzó dócilmente la mano en dos votaciones que abochornarán para siempre a la
historia diplomática mexicana, junto con los discursos vergonzosos pronunciados
en ese foro en otras ocasiones por el propio Aguilar Zinser y por el canciller
Derbez, en los cuales, repitiendo las mentiras de Rumsfeld, presentaron a Saddam
Hussein como un peligro para la humanidad por el supuesto arsenal de armas
prohibidas que habría acumulado, creando las condiciones para la invasión, sin
que hasta ahora al conocerse la verdad, hayan ofrecido sus disculpas al pueblo
de Irak. Y, sin embargo, muchos periodistas insisten en engañar a los mexicanos
hablando del "histórico voto" de Fox contra Bush en la ONU (que nunca existió) o
de que ahí se escribió una página "brillante" de la diplomacia mexicana (lo cual
es falso).
7. El gobierno foxista se pretende defensor de los "derechos humanos" y se ha
arrogado el derecho de condenar a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de
Naciones Unidas en Ginebra, que es un foro político al servicio de Washington,
olvidándose, como le recordaba el canciller cubano Felipe Pérez Roque el pasado
día 6, que diversas organizaciones consideran que en materia de derechos humanos
en muchos rubros la situación de México es peor que la de Cuba. Y no sólo eso:
ante las acciones genocidas de Washington en Irak, Fox ha guardado un silencio
cómplice. Los bombardeos a la población civil en Najaf, Fallujah y Kerbala o las
prácticas de tortura en las prisiones de Abu Ghraib y de Camp Bucca no han dado
lugar a lo que debería ser una condena vigorosa al gobierno de Bush.
8. El episodio suscitado por el anuncio del canciller Derbez en Madrid, de que
Fox planea enviar a tropas mexicanas al extranjero (11 de mayo), que suscitó de
inmediato el rechazo del ejército, la condena de la mayoría de los legisladores
y críticas en todos los sectores, obligando a Fox a rectificar (12 de mayo), es,
sin embargo, un indicador de que a un gobierno, por muy prepotente que sea, se
le puede frenar.
9. Las declaraciones hechas por Fox ayer en Budapest (13 de mayo), pretendiendo
como un déspota impartir justicia y exigiendo que a la vez que se encarcele "al
empresario" (es decir a su protegido Ahumada) se debe encarcelar también a
miembros del PRD (que recibieron el dinero) y a funcionarios del gobierno
capitalino (que no se sabe por qué los odia tanto), evidencian de nuevo a un
gobernante presa del delirio del poder que parece olvidar que el mayor tráfico
de influencias en nuestra historia reciente es el de su campaña.
10. ¿Cuántos millones de dólares no recibió Fox del extranjero en 2000 a cambio
de entregar los recursos básicos del país? ¿Y por qué en este caso no se empieza
a impartir justicia?