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Intercambio de ideas con "el Enemigo"
Scott Morris
Soy un "criminal", un "terrorista", según alguna deformada medida bushiana,
he, en diversas ocasiones, intercambiado ideas con "el enemigo", me he reunido
con "el enemigo", con productores de "ADM", he llevado literatura "enemiga" a la
patria, me he beneficiado de los programas de "ADM" del "enemigo, y he alentado
a otros a desarrollar programas similares de "ADM" para su uso dentro de Estados
Unidos.
¿A qué "enemigo" me refiero, y qué programas de "ADM" han sido impulsados? El
"enemigo" es Cuba. Los peligrosos programas de "ADM" que han llevado a la
administración Bush (con el apoyo del senador John Kerry) a anunciar nuevas,
vergonzosas e imperiosas medidas para aumentar el castigo al pueblo cubano por
EE.UU. y su arrogante llamado a un "cambio de régimen" en Cuba, incluyen: la
atención sanitaria libre y universal, una agricultura sostenible y una educación
de calidad. Si fueran utilizadas en este país [EE.UU.], esas "armas de
desarrollo masivo" [ADM] amenazarían con mejorar la vida de todo ciudadano de
EE.UU.
La atención sanitaria universal, libre y de alta calidad en Cuba, es la mejor en
el Tercer Mundo. El país de la isla ha logrado la menor tasa de mortalidad
infantil en este hemisferio y la esperanza de vida es superior a la existente en
Estados Unidos. Cuba tiene el mayor número tanto de médicos per capita como de
equipos de salud que sirven a los pobres del globo, en el mundo, junto con la
más completa cobertura de inmunización infantil y un programa nacional de
educación sanitaria y nutricional que ha resultado en jardines urbanos (en su
mayoría orgánicos) que producen 3 millones de toneladas de productos
alimenticios frescos por año para 11 millones de personas. (Cuba espera
alimentar a su población con alimentos orgánicos en la próxima década.)
Si fueran implementadas aquí, esas "ADM" asegurarían un cuidado sanitario de
calidad a todo ciudadano de EE.UU., incluyendo a los 44 millones que actualmente
no tienen cobertura sanitaria, y a las decenas de millones con cobertura
insuficiente, y mejorarían la calidad de vida de todos.
Otra serie de "armas de desarrollo masivo" proviene del compromiso de Cuba con
la sostenibilidad medioambiental.
"El cumplimiento de Cuba con las provisiones de Kioto y Río [mientras EE.UU. las
disputa] está a la vanguardia del mundo, incluyendo el reemplazo del gas freon
por un derivado de la caña de azúcar para proteger la capa de ozono." (Levins)
Cuba se aleja de los fertilizantes y pesticidas químicos y los reemplaza por
prácticas innovadoras y ecológicamente sanas, creando así el mejor sistema
agrícola sostenible del mundo. Los programas cubanos de reforestación y de
mejora de los programas contra la desertificación pueden ser considerados los
mejores del mundo. Si fueran aplicadas aquí, esas "ADM" cubanas amenazarían con
proveer a todo ciudadano de EE.UU. de alimentos orgánicos de alta calidad, de
aire, agua y suelos más limpios y detendrían la marea de destrucción ecológica
que amenaza con una destrucción masiva.
Cuba, con el mejor sistema de educación primaria del hemisferio, según estudios
de Naciones Unidas, y más maestros per capita que ningún otro país, amenaza con
mayores mejoras a través de la reducción del tamaño de las clases a 15,
continuando con su énfasis en asegurar la educación de todos los ciudadanos en
ciencias, artes, humanidades, civismo, responsabilidad social y ciudadanía
participativa - aumentando así la cantidad de personas disponible para mejorar
sus programas de "ADM" en la salud, la ecología, la agricultura, la ciudadanía,
el arte y la educación.
La pequeña población de Cuba produce un 11 por ciento de los científicos
latinoamericanos.
Éstas y otras "armas de desarrollo masivo" cubanas aplicadas en este país
podrían revitalizar nuestro tambaleante sistema de educación públicas, estimular
la ciudadanía comprometida, generar el compromiso público, alentar soluciones
colectivas, hacer avanzar la justicia y la igualdad sociales, y colocar los
intereses humanos por sobre los intereses de los beneficios y los derechos
humanos por sobre los derechos a la propiedad.
Ésas son las amenazas cubanas.
A diferencia de la ideología de "beneficios por sobre la gente" y del "egoísmo a
costa de otros", Cuba trabaja hacia el compromiso con "los logros sociales por
el bien de todos".
Lo que hay que destacar es que ha realizado todos estos logros bajo condiciones
de penurias vinculadas fundamentalmente con el bloqueo de EE.UU. (que incluye
restricciones alimenticias y medicinales).
Mientras tanto, Estados Unidos castiga a otros países por comerciar con Cuba,
intenta cortar el comercio con Cuba, impone a Cuba su propaganda pro-capitalista,
presiona a otros países para que detengan los viajes a Cuba, gasta decenas de
millones de dólares para financiar a "disidentes" anti-cubanos dentro de Cuba, e
impide que ciudadanos de EE.UU. ejerzan su derecho constitucional a viajar
libremente.
Además, están los 45 años de terrorismo bien documentado de EE.UU. contra Cuba
(como nuestro país ayuda, permite y otorga un refugio seguro a estos
terroristas, uno se pregunta ¿cómo aplicaría la administración Bush su doctrina
de bombardeos masivos contra los que ayudan, permiten y albergan a
terroristas?).
El último voto de la ONU en oposición al embargo de EE.UU. fue de 179 contra 3
(el año pasado fue de 173 contra 3). El mundo se opone a la política de EE.UU.
contra Cuba, pero Estados Unidos fuerza al mundo a la sumisión, con su ejercicio
demasiado familiar, y cada vez más peligroso, del "imperio de la fuerza"
unilateral.
Hay un chiste sobre Cuba y Fidel Castro que sugiere que si Fidel pudiese caminar
sobre el agua, Estados Unidos informaría que ya es demasiado viejo para nadar,
así que, aquí, todo lo que se refiere a Cuba es tratado con un sesgo negativo.
Si Estados Unidos tuviese éxito en su intento de aplastar el experimento cubano
(y sólo nosotros podemos impedir esa destrucción), los cubanos saben qué
esperar: miseria, pobreza, hambre, desesperación, violencia y brutalidad del
tipo que Estados Unidos ha impuesto al resto del hemisferio, de la manera más
malévola, probablemente, en Haití, vecino a Cuba, donde la gente vive ahora de
pasteles de azúcar, mantequilla, agua y tierra.
Los cubanos continuarán resistiendo a los criminales ataques de EE.UU., tenemos
que hacer lo mismo.
Podemos aprender de los cubanos que el bienestar, la salud, la nutrición y la
educación de los seres humanos y la sanidad ecológica son más importantes, y más
enriquecedores colectivamente, que la acumulación de mercancías, el desarrollo
de armas de destrucción masiva, la dominación imperial y la potenciación al
máximo de los beneficios corporativos.
El experimento de Cuba en la alternativa económica y la política que coloca a la
gente por sobre todo, junto con sus programas de "armas de desarrollo masivo" en
la salud, la agricultura y la educación, presentan una medida de esperanza y
potencial para el Tercer Mundo, si no para la humanidad en su conjunto.
3 de junio de 2004
* Scott Morris, es activista, residente de State College, y estudiante de
doctorado en el Programa de Lenguaje y Alfabetización de la Universidad Penn
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