5 de febrero del 2004

Los jueces reconocen el derecho del gobienro cubano al registro de Havana Club
Bacardí sufre un revés en el caso Havana Club


Daniel Shoer Roth. El Nuevo Herald

La agencia de patentes del Departamento de Comercio propinó un duro revés al imperio Bacardí al validar el derecho que el gobierno cubano posee, junto a su socio francés Pernod-Ricard, sobre el registro de la legendaria marca de ron Havana Club. La decisión no dice, sin embargo, quién tiene el derecho legítimo a usar el nombre.

Tras ocho años de disputa, la Oficina de Patentes y Marcas rechazó las mociones legales de Bacardí para cancelar el registro de la marca de Havana Club en EEUU bajo el argumento de que la denominación había sido obtenida fraudulentamente. La agencia también confirmó que el registro de la marca fue renovado de forma apropiada en 1996 por Havana Club Holdings, una alianza estratégica entre el gobierno cubano y la empresa de licores Pernod, que distribuye Havana Club en 183 países.

Bacardí Corp., cuya sede para EEUU radica en Miami, dijo ayer que examina el caso y que tomaría cualquier alternativa para demostrar que posee el poder legítimo de usar la marca Havana Club. ''Bacardí no está de acuerdo con la decisión'', afirmó Pat Neal, vocera de la empresa. ``Sentimos que el registro de la marca de Cubaexport [la filial del gobierno cubano] no es apropiado. Nosotros compramos la marca a los verdaderos dueños, a quienes se les confiscó sus propiedades en Cuba''.

La decisión sobre este tema comercial que ha encarado a Europa contra EEUU, desplaza la disputa entre Bacardí y Pernod del mecanismo legal al ámbito político, indicó John Kavulich, presidente del Consejo Económico Comercial Cuba-USA.

La validación del registro también pone presión sobre el Congreso para que rechace una ley conocida como Sección 211, la cual prohíbe que EEUU honre una marca confiscada por un gobierno extranjero, según Kavulich. La Organización Mundial de Comercio rechazó en el 2002 dicha ley, afirmando que violaba los derechos de propiedad internacionales.

''Para Pernod-Ricard es una victoria sustancial'', señaló Kavulich. ``La corte [de patentes] ha establecido que la acción de Bacardí contra Havana Club Holdings no tiene bases legales''.

La querella comenzó en 1995, cuando Bacardí adquirió los derechos de Havana Club de sus dueños originales, la familia Arrechabala. Cuba ya exportaba esa marca de ron, la cual había registrado en la agencia de patentes de EEUU en 1976. Cuando Bacardí anunció planes de comercializar Havana Club en EEUU, en 1996, Pernod Ricard presentó una demanda contra Bacardí en un tribunal de Nueva York sobre violación de marcas registradas. La corte rechazó la apelación. Basándose en la Sección 211, Bacardí solicitó a la agencia de patentes que cancelara el registro de Havana Club.

Aunque el embargo comercial prohíbe que Cuba venda ron a EEUU, expertos en comercio aseguran que la batalla busca proteger la distribución futura de la bebida en este país.

''Nuestra alianza estratégica espera el día en que la situación política permita que vendamos el producto cubano en EEUU'', concluyó Mark Orr, vicepresidente de Pernod-Ricard USA.