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Denuncian ensañamiento contra los Cinco y sus familiares
María Julia Mayoral
Lo que se está haciendo en Estados Unidos con los Cinco Cubanos Prisioneros
Políticos por su lucha contra el terrorismo, y con sus familiares, no tiene
precedentes.
Es la manifestación clara de cómo en el imperio pueden violarse todos los derechos
humanos, imponer crueles condenas y mantener en prisión a inocentes por el simple
hecho de ser dignos representantes y defensores de la Revolución cubana; por
tanto, mientras la justicia no esté ganada continuará nuestra pelea.
Así lo evaluó ayer la Mesa Redonda Informativa, que dio cuenta de la situación
en el proceso de apelaciones, de las reiteradas negativas de visas y dilaciones
para su otorgamiento a los familiares de los Cinco Compatriotas, y de las gestiones
igualmente infructuosas realizadas por líderes religiosos e instituciones como
los consejos de iglesias Mundial, de Estados Unidos y de Cuba, preocupados por
brindar acompañamiento pastoral a estos Prisioneros.
También la Mesa ponderó el creciente movimiento de solidaridad internacional
y dentro de la propia sociedad norteamericana. A favor de los Cinco trabajan
hoy 208 comités en 79 países. Crecen de igual forma los grupos que han incluido
en sus páginas web informaciones sobre el caso y el número de publicaciones
impresas donde aparecen escritos que denuncian las violaciones cometidas contra
Gerardo, René, Antonio, Fernando y Ramón, según precisó la periodista Aixa Hevia.
En declaraciones concedidas al programa el pastor Reinerio Arce Valentín, presidente
del Consejo de Iglesias de Cuba, explicó que esa institución continuará sus
gestiones en ayuda de los Cinco y sus familias, en especial para que se autorice
la hasta ahora negada visita de Adriana Pérez y Olga Salanueva a sus esposos
Prisioneros, así como de la pequeña Ive-tte González, la hija menor de Olga
y René González.
Realidades como las explicadas, según argumentó el periodista Lázaro Barredo,
desacreditan cada vez más la posición del Gobierno de EE.UU., el cual trata
de presentarse ante el mundo como el mayor defensor de los derechos humanos.
De acuerdo con las propias normas norteamericanas, los familiares de los Cinco
tendrían derecho a visitarlos mensualmente en la prisión, y aunque el Gobierno
de Cuba posee total disposición para sufragar los gastos, esos contactos periódicos
no han sido posibles. Eso incluye hechos recientes como la frustrada despedida
entre Mirta Rodríguez y su hijo Antonio Guerrero, después de un breve contacto
en la cárcel y la también imposible visita a este por parte de Roberto González
(hermano de René y abogado colaborador del equipo de la defensa de los Cinco).
Desde hace unos siete meses Antonio debe operarse de una hernia inguinal. Su
movimiento reciente e inesperado hacia un presidio-hospital hacía suponer que
se trataba de una urgencia médica, pero el Prisionero no ha sido intervenido
quirúrgicamente todavía, por ello nada más claro: se trata de otro acto de crueldad
y ensañamiento, consideró el jurista Roberto González.
Mirta dijo que durante los encuentros previos había encontrado a su hijo "muy
arriba" física y moralmente, convencido de que finalmente regresará a la
Patria. Me siento feliz, aseguró, de que piense así; tenemos mucha esperanza
con la apelación y confiamos en que dentro de la Corte de Atlanta haya personas
capaces de aplicar justicia como se debe, pero si no es así seguiremos luchando.
El doctor Rodolfo Dávalos, profesor titular de la Universidad de La Habana,
dio detalles del proceso legal. Demostró que el documento de la Fiscalía con
motivo de la apelación es un texto inconsistente jurídicamente, desconocedor
de los irrefutables argumentos expuestos por la Defensa, el cual llega al colmo
de afirmar que el juicio seguido contra los Cinco es un ejemplo de administración
de justicia en EE.UU.
La justicia, aseguró el moderador de la Mesa, Randy Alonso, está extraviada
no solo para muchos norteamericanos sino para los Cinco valientes cubanos víctimas
del odio de la extrema derecha estadounidense y de la mafia anticubana hacia
la Revolución. Les duele la firmeza, el valor de estos hombres, su simbolismo,
pero en Cuba, lo deben saber nuestros adversarios, se van a encontrar a millones
como ellos.