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4 de febrero del 2004
Internet en Cuba
José Steinsleger
La Jornada
Silogismo: razonamiento que consta de dos premisas y una conclusión
que se deduce de ellas. V.gr.: "Estados Unidos bloquea económicamente
a Cuba; el bloqueo condiciona todos los aspectos de la vida cubana". Fuera del
contenido propositivo…, ¿qué conclusión válida se obtiene
de ambas premisas? En la escuela, aprendimos que un silogismo es una tautología
porque las conclusiones que con él se obtienen son rigurosas.
Hay dos tipos de silogismo: hipotético y disyuntivo. Hipotético:
"si Cuba deja de luchar, la revolución muere. Cuba dejó de luchar.
Por lo tanto, la revolución murió". El silogismo disyuntivo tiene
por premisa mayor un juicio mayor: "si Cuba deja de luchar, la revolución
traiciona sus ideales y muere".Y por premisa mlas disyuntivas: "no los traiciona.
Por lo tanto, no murió".
Aprendimos también qué es un dilema: proposición ambigua
con dos supuestos y dos premisas, combinando el juicio hipotético con
el juicio disyuntivo. V.gr.: "Socialismo que no es democrático, no es
socialismo. Cuba es socialista, pero no es democrática. Por lo tanto,
Cuba no es socialista, ni democrática". Pero Aristóteles advirtió
que un dilema debe ser demostrado.
¿Interesa? Depende. Si se razona con fiebre de beduino perdido en el Artico,
la tediosa tarea de distinguir lo verdadero de lo falso queda exonerada. Claro
que esto ya no sería un dilema sino alucinación autoprogramada.
La terapia recomienda cotejar datos, consultar fuentes y tomar una pildorita
de policosanol al día (PPG), que la medicina cubana recomienda para los
adultos y ancianos hipercolesterolémicos, sin distinción de ideologías.
La izquierda que no toma PPG, mide los grados de libertad y democracia en Cuba
diferenciando las conquistas sociales de los estragos causados por el bloqueo.
En el campo de la informática por ejemplo, tales conquistas estarían
al margen de la violación de las reglamentaciones de la Unión
Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que Estados Unidos ejecuta para promover
la subversión interna. Así, Cuba no puede exportar o reexportar
software elaborado en el país sino que debe comprar las licencias, sus
actualizaciones y la transferencia de tecnología a través de terceros
países, con el consiguiente incremento de precios y demoras.
En 1996, la Ley Helms-Burton frustró la creación de una empresa
mixta para la producción de cables de fibra óptica, coaxiales
y de transmisión de datos. En 2003, el Departamento de Comercio negó
una licencia de exportación para que una entidad de California, donara
423 computadoras destinadas a hospitales y policlínicos de la isla. La
conexión cubana a Internet no ofrece el ancho de banda adecuado para
satisfacer la demanda del país. El bloqueo obliga a utilizar un ancho
de banda y conexión a satélite caro y lento, problema que podría
resolverse si se conectara un cable de fibra óptica entre Cuba y el estado
de Florida.
¿A qué premisas válidas conduce la omisión de estas prohibiciones?
¿Hay o no dilema entre la "libertad de expresión" (proposición
ambigua) y las premisas y supuestos relativos a las pérdidas millonarias
que el imperialismo le causa a Cuba en telefonía básica e inalámbrica,
comercio electrónico, comunicaciones postales y acceso a Internet?
"Comunicarse, informarse y educarse ahora están al alcance de cualquier
grupo, de cualquier persona que pueda comprar una computadora y abonarse a los
servicios de información". Quien escribió esto vive en Nicaragua,
país donde sólo 0.04 por ciento de su población accede
a Internet. Con 11 millones de habitantes, Cuba tiene 480 mil usuarios (4.3
por ciento de la población), según la UIT. Porcentaje similar
al de México (4.6) y Rusia (4.2). En la Cumbre sobre la Sociedad de la
Información (sic), un delegado de Africa dijo: ¿de qué estamos
hablando aquí si en mi país tenemos 0.16 teléfonos por
cada 100 habitantes?
A pesar de los costos de la conexión internacional, Cuba usa Internet
de un modo racional, creativo y ordenado. En vez de priorizarse un mercado residencial
y empresarial (negocio de las compañías de telecomunicaciones
y de los proveedores internacionales), el desarrollo intensivo de la informática
cubana prioriza las redes sociales, culturales, de educación y salud.
Todos los niños y jóvenes del país tienen acceso a la computación,
inclusive los ancianos y los más pequeños que asisten a un círculo
infantil.
No obstante, el marxista en pantuflas le llama la atención al gobierno
cubano por establecer mecanismos y asegurarse que los usuarios paguen. Por otro
lado, admitiría que el uso de Internet para copiar música y no
pagar por ella sería piratería, y que también sería
ilegal si la persona que trabaja en una empresa o en una Universidad usa Internet
para uso privado. Pero si los cubanos venden Internet en el mercado negro y
le roban las cuentas al Estado, es libertad. ¿No que en la revolución
socialista y democrática, todo debe ser gratis?