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Las mentiras, los temores y las estupideces del imperio.
Editorial del diario Granma (La Habana, Cuba) del 9/1/2004.
La conducta de algunos funcionarios del gobierno de Estados Unidos produce lástima.
Se puede apreciar en las altas esferas del poder una plaga de mentirosos que
rara vez dicen algo serio o se acercan a la verdad.
Según informaron hace apenas 48 horas cables de diversas agencias de
prensa radicadas en Washington, "el subsecretario de Estado de Estados Unidos
para Asuntos Interamericanos, señor Roger Noriega, criticó a Cuba
por apoyar a elementos desestabilizadores de varios países democráticos
en América".
"Aseguró que su país y otros vecinos siguen de cerca la actuación
del líder cubano Fidel Castro en ‘sus últimas aventuras’". "Indicó
que Estados Unidos tiene información propia ‘por ejemplo, sobre la implicación
cubana en apoyar a elementos que en varios países se proponen desestabilizar
gobiernos democráticos’".
"‘Es claro que las acciones de Fidel Castro han llamado la atención de
líderes latinoamericanos’, afirmó Noriega, que las calificó
de ‘cada vez más provocativas’ para la comunidad interamericana y ante
lo que Estados Unidos ha respondido con un apoyo expreso a países presuntamente
afectados por esas acciones, como Bolivia".
"Según Noriega, Castro ‘está pescando en aguas revueltas’ —continuó
uno de los cables— y añadió que ‘de una forma consciente y destructiva
fomenta la discordia y el descontento’ y hace vulnerables a gobiernos elegidos
de forma democrática." Este señor Noriega, personaje cínico
y mediocre, fue uno de los principales redactores y el mayor promotor de la
ley Helms-Burton contra Cuba. Es íntimo amigo de la mafia terrorista
cubano-americana de Miami. Ocupa su actual cargo de subsecretario cuando el
Senado se opuso a que el mismo fuese concedido al bandido Otto Reich, cuyo historial
terrorista relacionado con la guerra sucia de Nicaragua es bien conocido.
Esta declaración de Noriega, formulada casi inmediatamente después
del anuncio de un vocero del Departamento de Estado de que las conversaciones
migratorias se suspendían, alegando como excusa la no aceptación
por parte de Cuba de absurdas e inaceptables exigencias, demuestra que se trata
de una acción bien concertada y provocadora, con vistas a oscuros propósitos
que se asocian a las elecciones de noviembre, en las que los partidarios de
la actual administración buscan asegurar el éxito aun a costa
de provocar cualquier conflicto.
Puede demostrarse que las declaraciones de Noriega son desvergonzadamente mentirosas,
como es habitual.
¿De dónde saca que Cuba adopta una posición provocadora destinada
a desestabilizar a América Latina? Con excepción del despreciable
llorón que gobierna a Uruguay, un abyecto lacayo de Estados Unidos, y
el "soplo de aire fresco" —como tan poéticamente califica el señor
Bush a quien gobierna El Salvador, donde Posada Carriles, cumpliendo órdenes
de Miami, organizó los actos terroristas contra hoteles en Cuba y fraguó
el asesinato del Presidente del Consejo de Estado de Cuba—, el gobierno de nuestro
país mantiene relaciones diplomáticas normales y respetuosas con
el resto de los estados de nuestra región. Ninguno de ellos ha expresado
quejas o ha pronunciado palabra alguna respecto a planes desestabilizadores
por parte de Cuba con relación a sus gobiernos.
Nuestras relaciones con las diversas corrientes políticas latinoamericanas
y caribeñas son absolutamente legales, normales y públicas. Numerosos
eventos, auspiciados por centros e instituciones de carácter político,
social, educacional, cultural, científico, económico y otros,
tienen lugar cada año a la vista de los medios de prensa nacionales e
internacionales.
¿Qué es desestabilizar? ¿Enviar miles de médicos a colaborar con
los gobiernos en la atención de las personas más pobres y necesitadas?
¿Acaso hemos desestabilizado a Guatemala, Honduras, Haití, Belice, Paraguay
y varios otros países del Caribe o América Central o del Sur?
¿Acaso es desestabilizar el envío de 15 mil médicos de Cuba a
64 países del mundo donde millones de personas son atendidas y decenas
de miles de vidas son salvadas? ¿Desde cuándo la promoción de
campañas de alfabetización por métodos nuevos, modernos
y sumamente eficientes significa desestabilizar regímenes democráticos
en cualquier lugar de la Tierra? ¿Cómo puede calificarse de acción
subversiva conceder becas a más de 12 mil jóvenes del Tercer Mundo
para estudiar en nuestras universidades? ¿No es acaso estúpido calificar
de subversiva la acción de miles de instructores deportivos que promueven
las más sanas actividades, que contribuyen a reducir el delito, el consumo
de drogas y llevar la salud a millones de jóvenes? ¿Desde cuándo
promover la educación y la cultura es desestabilizar naciones? ¿Acaso
después de que el ciclón Mitch devastó Centroamérica
no ofrecimos tres mil médicos para salvar cada año tantas vidas
como las que se perdieron al paso del huracán, y a su vez todas las becas
necesarias para formar jóvenes de esos países que realicen en
el futuro la tarea de aquellos médicos? ¿Podría alguien en su
sano juicio afirmar que se trataba de un esfuerzo desestabilizador de la democracia
en Centroamérica, con algunos de cuyos países no teníamos
entonces ni siquiera relaciones diplomáticas? ¿Por qué ignorar
que Cuba prestó ayuda emergente, sin excepción alguna, cuantas
veces ocurrieron catástrofes, algunas de ellas en algún país
de América Latina e incluso en otros lugares del mundo? ¿Por qué
no recordar que a Perú, cuando el gran terremoto de 1970 que costó
más de 50 mil vidas, el pueblo cubano envió cien mil donaciones
de sangre, construyó hospitales y suministró médicos? ¿Por
qué no consignar también que cuando el pueblo uruguayo fue víctima
de una grave epidemia de meningitis meningocócica, Cuba, el único
país que disponía de la vacuna adecuada, envió millones
de dosis para proteger la vida de los niños uruguayos, aun cuando su
gobierno, conociendo la existencia de las mismas no quiso adquirirlas precisamente
porque eran cubanas? Y no se trata de estos únicos casos. Cuando El Salvador
fue azotado por una grave epidemia de dengue, aun cuando su gobierno era acérrimo
enemigo de Cuba, albergue de terroristas y centro de operaciones desde el cual
se cometían groseros crímenes contra nuestro país, las
autoridades cubanas no vacilaron en enviar recursos humanos y materiales que
constituyeron factor decisivo en la erradicación de la epidemia. Similar
espíritu de cooperación se demostró allí cuando
poco más tarde un devastador terremoto azotó a ese hermano pueblo.
¿A qué viene ahora esta infame canallada? Tiene su explicación
y sus antecedentes.
En su cínica denuncia del 6 de enero, el señor Noriega mencionaba
de modo especial a Venezuela, señalándola como asociada a Cuba
en el propósito desestabilizador por nuestro apoyo a los programas de
salud, educación, cultura, deportes, trabajo social y otras actividades
que desarrolla el proceso bolivariano en beneficio de la población venezolana,
y en las que nuestro país posee determinada experiencia que ha puesto
al servicio de los países del Tercer Mundo. Hemos concedido miles de
becas a jóvenes venezolanos para estudiar medicina, deportes, trabajo
social, entrenamiento técnico y cuantas formas de cooperación
técnica o social se soliciten de Cuba.
Para el pueblo cubano, el Presidente Chávez encarna las ideas y el espíritu
bolivariano de independencia, unidad y patriotismo de los pueblos de América
Latina, cuyo origen étnico, cultura, religión e idioma, son mucho
más comunes que los de cualquier otro grupo de países en el mundo.
Tienen el derecho y el deber de unirse no sólo por razones económicas
sino también para su propia supervivencia. Cuba apoya ese derecho con
toda su fuerza.
La perorata insolente y amenazadora del señor Noriega el 6 de enero tiene
sus antecedentes en las declaraciones que dos semanas antes había hecho
el señor Otto Reich, embajador extraordinario para América Latina,
el 19 de diciembre, publicada en un cable que decía: "Otto Reich reconoció
hoy que el continente ‘no está en buena situación’ y destacó
a Venezuela como la nación que afronta la crisis ‘más seria’",
afirmando luego: "‘A menos que se calmen las dos partes, puede haber un problema’,
y dijo que a Estados Unidos le ‘preocupa sobremanera los continuos informes
de la presencia de agentes de Cuba en Venezuela’".
"Afirmó —continúa el cable— que ‘según muchas personas
en Venezuela’, han recibido informes de que ‘hay cientos, si no miles de personas
de edad y apariencia militar de Cuba en Venezuela’".
"‘Chávez tiene la fuerza de las armas y también es el presidente
constitucional’ pero ‘todas las encuestas que hemos visto indican que las dos
terceras partes de la población se oponen a Chávez y tienen también
la fuerza de la Constitución y del referendo’.
"Agregó que, según sus fuentes, ‘hay más de tres millones,
posiblemente hasta cuatro millones, de firmas válidas’ para llevar adelante
el referendo contra Hugo Chávez.
"‘Toda la comunidad interamericana tiene la responsabilidad de acompañar
al pueblo de Venezuela en este reto a favor de la democracia y en contra de
una posible trampa por parte de cualquiera que intente que no se cumplan las
leyes de Venezuela’, agregó.
"Reich dijo que Estados Unidos ‘está vigilando de cerca, con todos los
amigos del hemisferio, lo que está pasando en Venezuela’." Las personas
de edad y apariencia militar eran los médicos cubanos, de ellos 52,4
por cien to mujeres.
Es absolutamente obvio que el grupo más extremista dentro del gobierno
de Estados Unidos se da cuenta de que el régimen de explotación
y saqueo despiadado impuesto a los pueblos de América Latina es ya insostenible
e insoportable.
Si Estados Unidos tiene información propia sobre la implicación
cubana en apoyar a elementos que en varios países se proponen desestabilizar
gobiernos democráticos, ¿por qué no la dice concretamente? ¿Por
qué no señala dónde, cuándo y cómo se produjeron
tales acciones, cuáles son los países, qué hizo Cuba en
Bolivia que diera lugar al estallido social que allí se produjo? ¿Quién
pesca en río revuelto? ¿Quién es el culpable de los ríos
en que uno a uno se van convirtiendo la mayoría de los pueblos de esta
región, como consecuencia de una inmensa e insuperable deuda externa,
el saqueo incesante, la pobreza, el desempleo, el hambre, el desastre sanitario
y educacional, y las imposiciones del Fondo Monetario Internacional? ¿Por qué
el tonto de Noriega no habla una palabra del ALCA, es decir, la anexión
que tratan de imponerles a los pueblos latinoamericanos y caribeños?
¿Quién impuso la globalización neoliberal? ¿Quién obligó
a la privatización forzosa de los recursos y bienes de los pueblos indefensos
de este continente? ¿Quién vende armas en vez de materiales de estudio?
¿Quién envía a jóvenes latinoamericanos a morir como carne
de cañón en las arenas de Iraq? ¿Qué necesidad tiene Cuba
de pescar en río revuelto, si los ríos más que revueltos
están crecidos y amenazan con arrasar toda la podredumbre y las injusticias
cometidas contra ellos durante siglos? Nuevas y groseras mentiras:.
"...‘algunas fuentes’ dan cuenta de ‘un cuadro de disturbios con participación
cubana’... ‘está muy claro que (Castro) está cada vez más
activo en la región.’" Claro, señor Noriega, las cosas están
cambiando. Cada vez menos personas creen en sus embustes tradicionales, cada
vez los pueblos pierden más su capacidad de soportar. Al Presidente cubano
lo invitan a la toma de posesión de nuevos gobiernos y otras actividades.
Pudo asistir a las de Brasil, Ecuador, Argentina, Paraguay. Con dolor tuvo que
desistir de acudir a otros cambios de gobierno e importantes eventos porque
en Cuba estamos obligados a trabajar duro, y los viajes además son costosos
y complejos por los planes que usted, su gobierno y su mafia terrorista elaboran
para asesinarlo. Comprendemos que han de ser frustrantes para todos ustedes
tantos intentos baldíos.
"Está muy claro que (Castro) está cada vez más activo en
la región", afirmó usted, y que "esto provocó gran preocupación
entre los líderes latinoamericanos." ¿Por qué no dice usted cuáles
son esos líderes, por qué se toma la atribución de hablar
por ellos, por qué trata de presentarlos como envidiosos y cobardes?
Con casi todos con los que se encuentra nuestro Presidente cuando asiste a los
eventos mencionados, salvo las excepciones señaladas con los cuales se
muestra indiferente, no se han producido nunca miradas hostiles ni rostros desencajados.
El trato es respetuoso pese a que, en algunos casos, cada vez menos, existen
profundas diferencias ideológicas.
Como es sabido, los pueblos de los países que visita, de forma entusiasta
le muestran cariño y admiración al Presidente del Consejo de Estado
de Cuba.
No en balde el pueblo cubano y sus dirigentes han enfrentado pruebas muy difíciles
y jamás se han plegado ante las arbitrariedades, agresiones y amenazas
de la potencia más poderosa que ha existido nunca.
Es comprensible la ira y el odio que transpiran las palabras del señor
Noriega, intencionadamente mentirosas, porque sabe que, vivo o muerto, su recuerdo
lo seguirá como un fantasma, tras sus mentiras groseras de una mediocridad
que asombra y las amenazas habituales de los matones que usted eructó
contra él: "‘Debe quedarle muy claro a Fidel Castro que sus acciones
han llamado la atención de líderes de América Latina, y
que sus acciones para desestabilizar América Latina son crecientemente
provocadoras para la comunidad interamericana, incluido Estados Unidos.’" "‘Aquellos
que continúan desestabilizando a gobiernos electos democráticamente
interviniendo en los asuntos internos de otros gobiernos están jugando
con fuego.’" ¿Qué quiere decir jugar con fuego?.
Usted no tiene temple para intimidar a ningún patriota cubano. Habla
así sin comprometer un gramo de su propia sangre sino la de los jóvenes
soldados y oficiales de las Fuerzas Armadas norteamericanas.
Usted aseguró que tanto "su país y otros vecinos siguen de cerca
la actuación del líder cubano en sus últimas aventuras"
que está "en sus días finales y se siente un poco nostálgico
de los días en que tenía un papel importante en las Américas".
Usted miente. Si así lo creyera, no se alarmaría tanto con el
supuesto plan desestabilizador.
Cabe además preguntarle: ¿es que ya el señor Bush dio la orden
de eliminar extrajudicialmente al presidente cubano?.
Al elaborar tales pronunciamientos, el señor Noriega no sólo atacó
y amenazó a Cuba, sino también pretendió regañar
al presidente argentino, Néstor Kirchner —un hombre que sin duda transpira
dignidad—, y quiso conminarlo a que asumiera de inmediato el pago de 21 mil
millones de dólares de su deuda externa; furioso con el canciller Bielsa,
se declara consternado porque no se reunió con los agentes pagados de
Estados Unidos cuando viajó a La Habana. ¡Hasta dónde llega la
prepotencia imperial! Tampoco se abstuvo de intervenir en los asuntos internos
de Venezuela.
Acusó al presidente Chávez de ser cómplice de Cuba en los
intentos de desestabilizar a América Latina. Lo exhortó a respetar
las reglas en vigor para un eventual referendo revocatorio de su mandato. No
sólo asumió el papel del Consejo Nacional Electoral, certificó
la cantidad de firmas recogidas contra el Presidente, y dio un fuerte espaldarazo
a los autores del golpe militar del 11 de abril del 2002 y el golpe petrolero
subsiguiente de diciembre y enero.
Conocemos perfectamente bien las ideas del señor Noriega y otros de su
calaña consistentes en asesinar, con la complicidad de paramilitares
colombianos, a médicos cubanos en Venezuela para darles un escarmiento
y obligarlos a retirar su cooperación en los maravillosos planes de salud
que lleva a cabo el gobierno bolivariano con el programa de Barrio Adentro,
a través del cual más de 12,5 millones de venezolanos pobres están
recibiendo servicios médicos.
Hemos advertido que por cada médico, colaborador docente o deportivo
que caiga, muchos están en disposición de ocupar sus puestos.
Sobre el gobierno de Estados Unidos caerá toda la responsabilidad.
¡Están derrotados de antemano los que crean que el pueblo cubano podrá
ser alguna vez intimidado.