14 de enero del 2004

Revelaciones sobre el "sindicalismo independiente" en Cuba
Una preocupación innecesaria

Aleida Godínez Soler
Trabajadores

Aleida Godínez Soler es la ex Agente Vilma, de los Órganos de la Seguridad del Estado. Fue presidenta de una supuesta organización sindical independiente y directora de una de las llamadas "agencias de prensa independientes".

No resulta un secreto que Cuba está siendo agredida por ejercer sus derechos soberanos y darse el sistema social que ha escogido su pueblo. Esto sucede incluso en el marco de prestigiosas organizaciones. Ese es el caso de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de la cual Cuba es miembro. Y resulta lamentable.

Una nota de la agencia española EFE publicada el pasado 21 de noviembre en un periódico de Miami destaca la preocupación del señor Bernard Gernigon, Jefe del Departamento de Libertad de Asociación de la OIT, quien pretende examinar la falta de libertad sindical en Cuba, donde -dice- se registra una "grave situación" derivada de la represión. Se menciona que el Comité de Libertad de Asociación Sindical de la OIT acaba de elaborar un informe en el que señala que "las autoridades reconocen sólo un sindicato controlado por el Estado y el Partido Comunista y prohíben los sindicatos independientes, que deben llevar a cabo sus actividades en un ambiente hostil". De igual modo expresó su desvelo por "la inexistencia de negociación colectiva, el no reconocimiento de la huelga, el arresto y acoso de los miembros de sindicatos que son amenazados con castigos penales, registros domiciliarios ilegales, juicios de sindicalistas con sentencias de largas penas de prisión, confiscación de propiedades sindicales e infiltración de espías del Estado". Y por "el mayor problema, que es la existencia de una central sindical única".

Visto así, todo parece indicar que el Comité de Libertad de Asociación Sindical de la OIT está profundamente desinformado, porque ha formulado tales declaraciones, careciendo de conocimientos reales y fundamentándose en los datos que le han suministrado desde el sur de la Florida, relativos al tema, algunos prefabricados dirigentes sindicales.

UN COMENTARIO IMPRESCINDIBLE

La ambición fundamental de los llamados "sindicalistas independientes" es obtener grandes sumas de dinero -pagado en dólares estadounidenses- que provenientes de la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos (USAID) están asignados al derrocamiento de la revolución cubana. La otra es obtener una visa del Programa de Refugiados que aplica Estados Unidos a Cuba. Este beneficio no cae del cielo, hay que ganárselo, y a como dé lugar. Para obtener credibilidad, un "sindicalista independiente" abandona su trabajo, rodeado de una leyenda de que las autoridades cubanas lo golpearon, lo amenazaron, y finalmente lo lanzaron a la calle por razones políticas. De este modo se coloca en el campo visual de los diplomáticos yanquis acreditados en Cuba. Así, puede ocurrir que lo estimulen a crear un sindicato o lo encaminen hacia uno dirigido por alguien de similares características, para "fortalecer la lucha".

Sin embargo, cuando conocemos la hoja de servicios de estos "héroes" del sindicalismo, nos percatamos de que hace muchos años que no trabajan, y que viven del esfuerzo ajeno o de negocios turbios; o de que cumplieron una sanción por delito de robo, estafa, enriquecimiento ilícito, u otros similares.

Cumplidas estas formalidades, nace un "sindicalista independiente" y con un poco de "suerte", y algún, aunque escaso, nivel educacional, un dirigente. Así comienza el dilema. żA quienes van a dirigir, si no tienen empleo, si lo abandonaron?. Aquí comienza la asociación de mentiras, una tras otra. Recuerdo que hace unos años un vago habitual, autodenominado obrero portuario, llegó a dar la noticia de la creación de un frondoso movimiento sindical que luego supimos que estaba conformado por seis personas, y que no pasó de ser un "comité gestor" cuyos miembros, curiosamente, se marcharon en pocos meses del país. Este desocupado logró, con la influencia de la Oficina de Intereses de EE.UU. en La Habana, y presionada por la ultraderecha de Miami, que la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) dirigiera una queja oficial al Gobierno de Cuba.

Algo parecido ocurrió con un mercenario -preso actualmente- que abandonó su trabajo en un hospedaje, para dedicarse a la obtención de dinero proveniente del Gobierno norteamericano, entregado en Cuba por emisarios privados; y a engañar miserablemente a organizaciones obreras de reconocida trayectoria bajo la cobertura de una organización a la que no se le conocen afiliados.

TESTIMONIO INÉDITO

Hay quienes poseen cualidades especiales, previa evaluación y visto bueno de los representantes diplomáticos de Estados Unidos en La Habana, para formar ese tipo de sindicatos.

Felizmente -y lamentablemente para ellos- ocurrió, como dice René González, héroe prisionero en las cárceles de EE.UU. por defender a la humanidad del terrorismo: "No se puede salir a comprar mercenarios, cuando de Cuba se trata, sin que la probabilidad matemática, de hacerlo entre un pueblo de patriotas y revolucionarios termine por ponerte delante, lo mismo en la isla que en cualquier otra parte, a un buen cubano". Y ese es mi caso.

Dirigí por cuatro años una organización que decía tener una agencia de prensa con un grupo de apoyo integrado por 52 corresponsales, 12 delegaciones provinciales, representaciones en seis sectores económicos, 38 delegaciones municipales, 252 ejecutivos y unos 1500 afiliados. Grosera mentira, inventada en Miami por los que, fungían "representación internacional" para obtener mucho dinero y alguna que otra consideración en el medio sindical; para forzar a Guy Ryder, presidente de la CIOSL, y motivar a John Sweeney, presidente de la AFL-CIO, a enviar misivas al Presidente de Cuba, por supuesta interferencia y violación del Convenio 87 sobre la libertad de asociación, cuando la realidad es que "los molestados" eran desvinculados laboralmente en busca de emigrar a EE.UU. y nunca fueron hostigados por las autoridades.

Cada año, en mi carácter de presidenta de una de las dos únicas organizaciones "sindicales independientes" que existían en el país, pagadas, organizadas y dirigidas por el Gobierno norteamericano, debía redactar un reporte de violaciones socio- laborales para que personajes de la mafia terrorista de Miami viajaran a Ginebra y lo presentaran ante el pleno de la asamblea, para crear una falsa imagen de la realidad en mi país. Ganar el espacio del supuesto sindicalismo independiente en cada conferencia en Ginebra es tarea del Gobierno norteamericano y la ultraderecha de Miami. De este modo, después de asistir a la cita anual del Movimiento Mundial por la Democracia, a celebrarse en Durban, Sudáfrica -pagado por el National Endowment for Democracy y finalmente aplazado por la guerra de Iraq, presentaría a la 91 Conferencia de la OIT un Informe de violaciones socio laborales. Allí, con voz ante el plenario, explicaría las "ultrajantes violaciones". Para lograr tal propósito, Susan Archer, Segunda Secretaria de la Oficina de Asuntos Políticos y Económicos, sentada en un despacho de rutina celebrado el miércoles 22 de enero a las 11:00 horas en la Sección de Intereses de Norteamérica; y Joel Brito, -representante de la Federación de Plantas Eléctricas, entidad que solo existe en Miami- coincidieron en orientarme que me pusiera en contacto y enviara una solicitud formal al Departamento de Atención a Trabajadores, con el llamado al señor Sepúlveda, especialista principal en actividades para los trabajadores y que atiende el equipo multidisciplinario de San José, Costa Rica; Manuel Simón Velasco, Michael Sebastián, Martine Buf, Margaret Fenecí, y Christopher Sabatini, en busca de una vía para hacer oficial el informe. Para materializar la acción, recibí el 9 de enero a las 09:07 horas un Email de Joel Brito, desde su dirección joelbrito@aol.com un mensaje URGENTE cuyo texto íntegro cito:

"Ale, por favor pásale un Email a este departamento de la OIT y explícales lo del Reporte y la necesidad que el tema de esas violaciones sea tratado en el Comité de Libertad Sindical y en la Conferencia, eso es urgente. Te envío textualmente lo que ellos dicen que son sus objetivos. Tómales la palabra, puedes hacer una cita textual de eso y muérdelos. Correo electrónico actrav@ilo.org".

Por supuesto, no conocí nunca a los afiliados de estos mercenarios a sueldo que decían dirigir y crear sindicatos y que ahora cumplen sanciones de entre 15 y 26 años y que nada tenían que ver con tan digno empeño.

En cambio, conozco a la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que agrupa a19 sindicatos ramales nacionales, es garante de todos los derechos humanos, y alma mater que aúna, libre y voluntariamente en su seno, a millones de cubanos, que trabajan día a día para producir riquezas, a pesar de la fuerte intención de algunas organizaciones, de descalificar un sistema social que, como toda obra humana, no es perfecto, más aún, por las presiones externas del enemigo más poderoso de la humanidad: el imperialismo yanqui.

Esas afirmaciones de la OIT, parten de las mentiras que contra Cuba se levantan, sustentadas en el apoyo de la ultraderecha radicada en Miami, que intenta en vano dictar una política excluyente formulada a partir de supuestas violaciones sindicales.

Conocí a vagos, sin otro oficio que no fuera recibir cada mes una mesada de dólares, para obtener ganancias; y en algunos casos emigrar y que hoy se encuentran sancionados por cometer delitos dirigidos a apoyar, facilitar o colaborar con los objetivos de la Ley Helms Burton, el bloqueo y la guerra económica contra nuestro pueblo, encaminados a quebrantar el orden interno, desestabilizar el país y liquidar el Estado Socialista y la independencia de Cuba, previstos y sancionados en la Ley No 88 de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba.

Esa, es la verdad que debe reconocer Bernard Gernigon, la verdad acerca de las mentiras, que como Coloso de Rodas levantan estos falsificadores del sindicalismo libre en Cuba, donde el trabajo es un derecho, un deber y motivo de honor para cada ciudadano.

http://www.trabajadores.cubaweb.cu/muy_especial/sindicalismo_independiente/textos/preocupacion.htm