Organismos de derechos humanos lamentaron aquí la decisión de la presidenta
saliente de Panamá, Mireya Moscoso, de indultar a un grupo de terroristas
cubanos-americanos, detenidos y juzgados por planear un atentado en ese país
contra el jefe de gobierno de Cuba Fidel Castro y otros, durante la Cumbre
Iberoamericana realizada en el 2000, y que además estuvieron vinculados a la
mayoría de los crímenes que se investigan en la Operación Cóndor.
Aunque el optimismo estaba en todos los rostros anoche, al conocer que la
justicia en Chile había retirado los fueros a Augusto Pinochet y podría ser
juzgado por los crímenes en su país y los sucedidos en el marco de la Operación
Cóndor-la coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur- cuya creación
impulsó, los indultos en Panamá dejaron una amarga sensación.
De no haberse tomado esa medida, es posible que a fin de este año varios
familiares habrían logrado que la justicia decidiera interrogar a estos hombres
en el marco de la investigación sobre los responsables de crímenes de lesa
humanidad - declarados imprescriptibles a nivel internacional - en los que
intervinieron activamente, dijeron las Madres Fundadoras de Plaza de Mayo.
No sólo los familiares de víctimas del Cono Sur pensaban solicitar intervención
judicial en este caso, sino también de Centroamérica, ya que Luis Posadas
Carriles y otros fueron figuras clave en la guerra sucia y asesinatos en esa
región en los años 79-80 y en su papel comprobado en el entrenamiento de
mercenarios y tráficos ilegale, además de su responsabilidad en la voladura del
avión de Cubana de aviación, cuando partió de Barbados en 1976, en que perdieron
la vida 73 personas.
Posadas Carriles, prófugo de la justicia venezolana, estuvo ligado a la DISIP la
policía política de Venezuela en esos tiempos, cuando figuraba en las
comunicaciones dentro de la red de Cóndor, tal como revelaron los Archivos de
Paraguay. Posadas Carriles fue sindicado en los atentados con bombas en hoteles
de Cuba, y estaba en plena actividad en los años 90.
La historia criminal de Guillermo Novo Sampoll y su hermano Ignacio están
ligados estrechamente a Cóndor. Junto al agente Michael Townley de la CIA y la
DINA -policía política de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile- y el
militar de ese país Armando Fernández Lario los hermanos Novo participaron junto
a los cubanos Virgilio Paz, José Dionisio Suárez y Alvin Ross, en el asesinato
de Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende, derrocado por el golpe
militar que impulsó Washington en 1973.
El 8 de abril de 1978, el FBI, ante la enorme presión de la prensa detuvo y
trasladó a Estados Unidos a Townley y las pruebas llevaron hasta Fernández Lario
y el grupo cubano. Liberado anticipadamente Novo comenzó a trabajar en las
'nuevas etapas' de las organizaciones terroristas.
En otro caso típico de la Operación Cóndor, el 23 de julio de 1976 un comando de
estos grupos terroristas de Miami entre los que estaba Gaspar Jiménez Escobedo-
el mismo que acaba de ser indultado por Moscoso, y Oreste Ruiz entre otros,
intentó secuestrar al cónsul cubano en Mérida y aunque fallaron asesinaron al
ayudante del consulado, el pescador Artagnan Biass Díaz.
Jiménez es prófugo de la justicia de México que lo halló responsable de tráfico
de explosivos y drogas.Pero también están señalados estos grupos entre los que
planeaban junto a la dictadura chilena el asesinato de políticos chilenos
asilados en México, como figura en las investigaciones de Cóndor. La red
continuó operando en estos últimos años en acciones terroristas contra Cuba y
otros paises como se comprobó en las investigaciones realizadas en La Habana.
Una historia similar tiene Pedro Remón Rodríguez , quien asesinó a Félix García
Rodríguez, diplomático cubano en Nueva York, el 11 de septiembre de 1980, y de
José Eulalio Negrín, emigrado cubano. También fue acusado de colocar bombas en
la sede de la Misión Permanente de Cuba ante la ONU a
fines de 1979, y otros intentos de asesinatos.
Estos grupos también participaron en la serie Cóndor como el intento de asesinar
al político chileno Bernardo Leighton y su esposa Anita en Roma, el 6 de octubre
de 1995 tal como lo confirmó Townley cuando se presentó el 19 de mayo de 1995,
con el rostro cambiado por una cirugía ante la justicia italiana , que
investigaba este hecho. En este caso quedaron imputados también el jefe de la
DINA, Manuel Conterras y Eduardo Iturriaga Newman, mientras que los grupos
ultraderechistas italianos confesaron ante los juzgados, la amplia participación
de los grupos cubanos en todas las acciones tanto en Europa como en América
Latina y estados Unidos. El propio general Contreras ratificó que los cubanos y
el presidente George Bush padre, sabían mucho sobre lo actuado en las
operaciones de las dictaduras del Cono Sur, y así lo declaró públicamente cuando
a mediados de los 90, fue detenido en su país.
Mucho más datos surgieron en las investigaciones de Cóndor y la justicia
argentina también deberá enfrentar el caso de dos diplomáticos cubanos
secuestrados aquí y desaparecidos durante la pasada dictadura, cuando los grupos
terroristas de Miami, eran colaboradores cotidianos de los militares en el Cono
Sur y en otros lugares de América Latina. Esto alentaba a los familiares que
necesitan conocer los laberintos de los miles de desaparecidos en momentos en
que un grupo claramente ligado a aquellos crímenes acaba de ser salvado una vez
más por la mano de Estados Unidos, en cuyas agencias de inteligencia colaboraban
estos personajes.