28 de abril del 2004

EE.UU. y los cubanoamericanos
Cuando la tuerca se pasa de rosca

Max Lesnik
Réplica de Radio-Miami

La administración del Presidente Bush está considerando muy seriamente- según se reporta desde Washington- hacer significativos recortes a las sumas de dinero que los cubanos residentes en Estados Unidos puedan enviar legalmente todos los años a sus familiares en Cuba.Se dice además que los vuelos autorizados a la isla que realizan los cubanos dentro del marco de viajes humanitarios de reunificación familiar pudieran también ser afectados. En otras palabras: Que el envío de remesas familiares y los vuelos "Charters" a Cuba están en peligro.

¿Por qué? Sencillamente porque los sectores mas extremistas de la llamada "dirigencia del exilio" así lo reclaman de la Casa Blanca como condición de su apoyo electoral para la reelección del Presidente Bush. Y como los que están al frente de la campaña presidencial republicana quieren ganar a toda costa el Estado de La Florida donde los cubanos de Miami tienen fuerza económica y política, allá va eso de cortar las remesas y de impedir que los cubanos se abracen con sus familiares en la isla.

El asunto está siendo discutido en la llamada "Comisión de Asistencia para una Cuba Libre" designada por la Casa Blanca bajo la jefatura del Secretario de Estado Colin Powell y cuyas recomendaciones al Presidente Bush serán dadas a conocer el próximo 20 de Mayo, la fecha de la república de la Enmienda Platt. Se afirma que cuando el mandatario norteamericano visite de nuevo la ciudad de Miami en busca de los votos de los cubano-americanos, anunciará oficialmente esas medidas que a quien mas afecta es al pueblo de Cuba de la isla y a los cientos de miles cubanos que viven en Estados Unidos.

Es cierto que hay cubanos- en su mayoría los que vinieron para Estados Unidos en los años sesenta- que no viajan a la isla ni envían ayuda económica a Cuba. Y no lo hacen sencillamente porque esos ya no tienen familiares allá o si los tienen no les preocupa su suerte. Son los que prefieren la política del odio y la revancha a la política de solidaridad y derechos humanos para con el pueblo cubano. Ya lo hemos oído decir: "Si mi madre se quiso quedar con Fidel que coma Fidel hasta en la sopa". Lenguaje de desmadrados.

Pero parece que en la Casa Blanca no han sacado bien la cuenta y solo escuchan lo que dicen los que propugnan lo que llaman "Manos duras contra Castro", que si bien por 45 años esa política no ha dado resultados prácticos para los intereses de los Estados Unidos, sirve al menos- creen ellos- de herramienta electoral para complacer a los personajes odiadores de la política local cuyos nombres todos conocemos y que no vale siquiera la pena mencionarlos por sus nombres.

Pero hay sorpresas. Sorpresas tiene la vida, como dice la canción. Las cifras no engañan. ¿ Cuantos cubanos visitan la isla todos los años? Pasan de 200 mil. ¿ Cuantos envían dinero a sus familiares por medio de las llamadas remesas de ayuda humanitaria? Según una encuesta realizada por la Universidad Internacional de La Florida, un 54 % de los cubanos residentes en los Condados de Broward y Miami-Dade envían dinero a Cuba. Y de los cubanos que llegaron a Estados Unidos después del año 1985, que constituyen la mayoría, el 75 % ayuda económicamente a sus familiares en la isla.

No será la primera vez ni será la última que en política una cosa sea lo que dicen los de arriba y otra bien distinta lo que piensan los de abajo. Es que con el tema de Cuba han abusado tanto, con tanta politiquería barata, que se han pasado de rosca. Con esto de los viajes a Cuba y las "remesas", el tiro les puede salir por la culata.

El tornillo está flojo de tanto apretar y la rosca ya no da más.