La Habana, 28 de diciembre (especial para Cádiz Rebelde)
Babá Eyiogbe resultó fidelista, y dio a los cubanos la oportunidad de despedir a un difícil 2004 con los pulgares en alto y un grito de victoria a plena garganta.
Signo regente para la Cuba del año finiquitante, de acuerdo con las predicciones realizadas por la mayor parte de los sacerdotes isleños del culto de Ifá, Babá Eyiogbe se presentó a inicios del pasado enero con severas advertencias en cuanto a acontecimientos de interés social, entre los cuales destacaron los trastornos climatológicos, la posible pérdida de mayores o personalidades públicas--lo cual la contrarrevolución de la Isla siempre interpreta como la muerte de Fidel Castro—y el creciente peligro de guerras e intervenciones militares.
No obstante, el signo de Ifá que también rigió a la nación caribeña en aquel 1998 de la visita de Juan Pablo II, brindó a los cubanos, en sus refranes esotéricos, las claves para llegar a un diciembre de pulgares alzados. Primero de esos refranes fue que "La Cabeza lleva al Cuerpo y un solo Rey gobierna a un pueblo". La mayoría aplastante de Cuba se mantuvo fiel al proyecto político lidereado por Fidel Castro, y resistió hasta con clásico humor el arreciamiento de la política de sanciones económicas unilaterales aplicada por el gobierno de los Estados Unidos de América a la tierra de José Martí.
Dicha política -- justamente calificada por Juan Pablo II de "éticamente inaceptable" – se endureció a lo largo del 2004 con nuevas restricciones a los viajes de nacionales o residentes estadounidenses a la Isla y al envío de remesas familiares, así como por la acción de impedir u obstaculizar las transacciones financieras internacionales cubanas en dólares. Al mismo tiempo, la agresividad de la Administración Bush y su guerrerismo genético –véase, Irak – tuvo a los analistas militares cubanos con un dedo pegado a la sien y el otro aferrado al gatillo.
Súmese a tales daños y peligros la presencia de la mayor sequía conocida por Cuba y el paso de dos huracanes, todos los cuales provocaron pérdidas estimadas en no menos de 2,980 millones de pesos, así como las carencias energéticas sufridas por el país, tanto a causa de la elevación de los precios del petróleo, como originadas por una crisis de generación de electricidad que aún invita a estudiar si la estrategia de producción de energía de la nación es exactamente la adecuada.
Pese a tantas dificultades, que de paso llevaron a más de un anticastrista a frotarse las manos, Babá Eyiogbe se guardaba en la manga el as de su militancia fidelista. Si por un lado anunció desgracias como las apuntadas, por el otro avisó que a golpes de inteligencia y de unidad los cubanos vencerían, e incluso lograrían situar al país un escalón más alto en su lucha por la libertad, la independencia y la justicia social.
Cuba, los dientes apretados entre huracanes catastróficos y dineros que no llegan, resistió y venció. Como bien apuntó el economista y diputado Osvaldo Martínez, las medidas de la Administración Bush sólo consiguieron crear un inmenso disgusto en la familia cubana de allende y aquende los mares, además de servir de catalizador para llevar a cabo una gigantesca operación financiera en virtud de la cual se eliminó la circulación del dólar al interior de la Isla, para así recuperarse la plena soberanía monetaria, a juicio de este periodista el acontecimiento del año.
Queda como lección de tales jornadas responder a la pregunta de si para aplicar medidas de política económica de tal racionalidad, es necesario esperar porque las barbaridades de la política de los Estados Unidos hacia la Isla las hagan inevitables, o si deben los cubanos pasar a la contraofensiva contra dicha política, por medio de un debate más público y consensuado de hacia dónde dar los golpes de timón. Por lo pronto, el hecho consumado deja como enseñanza que cuando el pueblo cubano conoce y participa, actúa siempre en dirección de sus intereses nacionales. El inmenso apoyo concreto recibido a la desdolarización de Cuba así lo demuestra.
Babá Eyiogbe no sólo se mostró fidelista en materia monetaria. La Administración Bush intentó crear el caos en la principal industria cubana de hoy, el turismo, y sólo consiguió que la Isla arribara por primera a los 2 millones de visitantes; trató de aislar a Cuba en los foros internacionales, y lo único que logró fue una aplastante condena en Naciones Unidas, para no extender el análisis con la mención detallada del logro de nuevas y estratégicas alianzas cubanas con China, Venezuela y otros países de América Latina.
Cierto es que la Isla no consiguió un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) superior al de Latinoamérica, según datos de la Comisión Económica para América Latina en alrededor de 5,5 %.Pero si con tamañas dificultades Cuba alcanzó un 5 %, y en un mundo donde el hambre campea por sus respetos logró, entre otros avances sociales, un consumo de calorías y proteínas por encima de las normas mínimas validadas por la FAO, ¿qué más decir si no que una vez más se ha demostrado la INEFICACIA ESTRATEGICA de la política de Estados Unidos hacia la tierra de José Martí? ¿A cuánto hubiera llegado Cuba de no existir el obstáculo de lo que unos llaman embargo y otros bloqueo?
Babá Eyiogbe se marcha. Como signo de Ifá, representa la presencia del sol en la vida humana. Por ello, no obstante los espesos nubarrones habidos en este difícil 2004, el astro rey no dejó de brillar para cada cubano, pues estuvo en la unidad el derecho de cada uno a merecer su luz. Y la luz, como se sabe, es la vida.