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Cavando la tumba del Plan Bush-FNCA
Pedro Campos SantosEl Comandante en Jefe está enfermo, pero recuperándose, ha funcionado el
sistema institucional para estos casos previstos transitoriamente. Tres cosas
dejó claras el Comandante en Jefe, si pasara lo peor, Raúl por derecho propio
asumiría las responsabilidades principales del Partido y el Estado; la dirección
posterior será colectiva, como recientemente había señalado el mismo compañero
Raúl: y se lucharán hasta la última gota de sangre para defender este proceso
histórico.
La proclama del Jefe de la Revolución ha sido asumida por la gran mayoría del
pueblo que además está tranquilo, pues Fidel está vivo, confía en Raúl y
considera garantizada la continuidad de la Revolución. El proceso rectificador
al que llamó Fidel en noviembre del año pasado, precisamente con miras a esta
situación, ahora gana plena vigencia, pero la preocupación principal de la
mayoría de los cubanos es hoy la recuperación de su salud.
La diversa oposición interna, en lo fundamental no se ha unido al llamado
provocador de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y los extremistas de
Miami. "El agua no está para chocolate". La reacción grotesca y amoral de una
pequeña parte de Miami, festejando la "muerte" de Fidel, ha demostrado a las
claras el espíritu revanchista y tenebroso de la extrema derecha, ha molestado
mucho al pueblo de Cuba y es algo con lo que no pueden comulgar los enemigos
internos por razones obvias.
El gobierno de Estados Unidos, que primero se mostró cauto, ya empezó a hacer
declaraciones en consonancia con los intereses de la mafia de Miami, a favor del
plan Bush-FNCA de "transición democrática-no sucesión" en Cuba, en verdad un
toque a degüello*, sin jinetes caballos ni machetes, de la revanchista
expropiada y varias veces derrotada burguesía dependiente cubano-americana; pero
dejando claro que no quiere problemas en el Estrecho de la Florida.
El problema lo quieren dentro de Cuba, como si ambas cosas no estuvieran
relacionadas y como si aquí existieran fuerzas dispuestas a secundar la macabra
comparsa de Miami. Contradicciones lógicas de una política incoherente que trata
de complacer al mismo tiempo a los aliados de la FNCA y otros intereses
importantes de Politica Nacional.
Otros más cuerdos en Estados Unidos, aconsejan al gobierno a actuar más desde
fuera de la situación. Algunos representantes del gran capital y no menos
partidarios de poner las cosas en Cuba en función de sus intereses, promueven
una transición capitalista pero a partir de la evolución interna de la propia
sociedad cubana.
El Wall Street Journal, el New York Times, ex analistas de la CIA, funcionarios
del Pentágono, y congresistas aconsejan a Washington esperar a la posibilidad de
que los cambios internos en Cuba avancen por propia cuenta a una variante de
economía y desarrollo del "tipo chino".
Una apertura de tal envergadura al capital extranjero y la economía privada,
dicen, sería bien vista por ellos y en tal sentido, favorecerían un cambio en la
política del embargo (bloqueo) que contribuya a un acercamiento económico entre
Cuba y Estado Unidos.
La Comunidad Internacional, salvo Estados Unidos, ha deseado la recuperación del
Comandante en Jefe, en hecho que refleja el reconocimiento a su papel positivo y
constructivo en la arena internacional y como conductor de la Revolución Cubana.
Los inoportunos llamados y acciones del gobierno de Washington a presionar por
su "transición democracia" que implica la caída del régimen actual en Cuba, lo
han aislado internacionalmente y los festejos en Miami por la "desaparición" del
Jefe de la Revolución, han evidenciado más claro que nunca los verdaderos
objetivos del plan Bush-FNCA, que ni si siquiera puede respaldar la diversa pero
débil oposición interna.
La única tumba cavada aquí es la del Plan anexionista, restaurador del
capitalismo, y revancha de los expropiados.
Mientras continúen la amenaza de intervención imperialista, el bloqueo, los
planes de agresión, anexión, restauración y revanchismo, la contradicción
principal seguirá siendo entre el Pueblo Cubano y el Imperialismo
Norteamericano, y seguirá la lucha por la Independencia que iniciaron nuestros
mambises en el Siglo antepasado.
El pueblo cubano espera unido la recuperación de Fidel, sigue al lado de su
Revolución, se prepara para cualquier aventura imperialista y espera que, bajo
cualquier circunstancia, siga adelante, por el camino renovador convocado por su
líder, que nada tiene que ver con transiciones capitalistas en ningún sentido y
sí con la solución de nuestros problemas a partir de nuestra propia experiencia
y la de otros procesos revolucionarios fracasado o en marcha, hacia un
Socialismo más profundo, más participativo.
*Pedro Campos Santos. Lic. en Historia. Ex funcionario del Servicios Exterior.
**Toque a degüello. Era uno de los toque de corneta de la caballería mambí,
llamando machete en mano a arremeter contra las tropas españolas.
Fuente: lafogata.org