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Entrevista a Vicente Feliú
"La Nueva Trova Cubana nace justo en una época luminosa de luchas, sueños y
esperanzas"
Mario Casasús
La Jornada Morelos y El Clarín de Chile
Luis Eduardo Aute escribió: "Cuatro elementos fundamentan a la Nueva Trova
Cubana: el fuego en la ardiente rabia de Silvio Rodríguez;/ el aire en las
transparentes atmósferas de Noel Nicola;/ el agua en la apasionante humedad de
Pablo Milanés,/ y la tierra, en la firmeza tiernamente humana de Vicente Feliú".
Nacido en noviembre de 1947, este último, Vicente Feliú, se dio a conocer con su
álbum Créeme (1978); luego vinieron: No sé quedarme (1985), Artepoética (1990),
Aurora (1995), Ansias del Alba (junto a Santiago Feliú, 1997), Guevarianas
(1997), Itinerario (1998), y Colibrí (2001). Por ello, es uno de los máximos
exponentes de la canción latinoamericana.
En septiembre de 2003 regresó a Santiago de Chile para los homenajes de la
Unidad Popular, y el 18 de julio del mismo año, había participado en el recital
por las inundaciones de Santa Fe (Argentina), junto a León Gieco, Víctor
Heredia, Silvio Rodríguez y Carlos Valera. Por causas y azares que no pretendo
explicar, las preguntas cruzan el mar de La Habana a Barcelona.
–Se presentó en Casa de las Américas el documental De la ausencia y de ti sobre
Haydee Santamaría. ¿Por qué hasta el día de hoy se siente la ausencia de Haydee?
–Ocurre siempre con los imprescindibles. Siempre está uno pensando que quiere
conversar algo que ha quedado pendiente o que ha surgido nuevo y hace falta su
sabiduría campesina, su compromiso revolucionario y su especial sensibilidad
para resolverlo.
–Casa de las Américas fue el inicio del Boom latinoamericano de literatura y en
la música, ¿qué representa nuestra Casa?
–Casa de las Américas nació como salvaguarda de una cultura intencionalmente
marginada por los Estados Unidos y las élites
proyanquis de Latinoamérica, como una expresión más de la solidaridad de la
Revolución Cubana con los pueblos de nuestra América. En ella vieron la luz
buena parte de las obras más importantes de la literatura latinoamericana de los
sesenta y sus creadores, que a la vez encontraron en Casa su propio abrigo. Por
Casa conocimos que había un movimiento de la canción que protestaba y combatía,
y numerosas manifestaciones de las artes plásticas y de la mejor artesanía.
Gracias a Casa los cubanos conocimos otra cara, tal vez una de las más hermosas,
de la América de Martí.
–¿Cómo se mira la literatura desde la ventana de un cantautor?
–Yo veo la literatura, incluyendo la poesía, la novela negra y el buen
periodismo, como parte del pensamiento imprescindible que cualquier creador debe
conocer. Más de un verso o una frase ajenos y que me han parecido fundamentales,
he incluido en mis canciones, siempre citando la fuente.
–¿En Cuba vive el hombre nuevo que proclamaba el Che Guevara?
–No sólo en Cuba. Creo que está presente en todos los que han querido a través
de la historia cambiar el mundo y han luchado por ello hasta las últimas
consecuencias, empezando por cambiarse ellos mismos. Pasa que en la experiencia
cubana la propuesta está bastante entronizada a nivel de la sociedad.
–Existe una fotografía de 1976, en Angola, donde estás junto a Silvio Rodríguez.
¿En qué consistía tu trabajo de internacionalista en Africa?
–Nuestra misión era cantar en los frentes de combate. Más de una vez tuvimos que
recordárselo a los compañeros, que por cumplir lo acordado temían por lo que nos
pudiera pasar.
–Nos vimos en la rueda de prensa del Estadio Nacional de Fútbol. ¿Qué recuerdas
de tu estancia en Chile a 30 años de la caída de la Unidad Popular?
–Recordé muchas cosas de la época de la Unidad Popular, especialmente la
efervescencia cultural de entonces.
–¿Hay un paralelo histórico con la nueva canción chilena y la nueva trova
cubana? ¿Cómo lo describirías, siendo militante de la trova?
–A partir de 1961 hubo como un despertar en la esperanza de América Latina. El
triunfo revolucionario de Cuba del 59 fue sin dudas importante, pero creo que
más aún lo fue la derrota del imperialismo en Playa Girón. Alguien dijo que a
partir de entonces los pueblos de América fueron un poco más libres.
"Por esos años sesenta se consolidan el Nuevo Cancionero Argentino, los
uruguayos, la Nueva Canción Catalana, se refuerza el Folk Song norteamericano
con la incorporación de la camada de Bob Dylan, Joan Báez y Barbara Dane, entre
otros, y la labor de Violeta Parra empieza a dar sus frutos, creándose la Nueva
Canción Chilena. En la segunda mitad de los sesenta aparecen en Cuba cantando
los iniciadores de la Nueva Trova, miembros de una generación de adolescencia
transcurrida en la epopeya revolucionaria. Todo este estallido cultural (se
daría también en la literatura, las artes plásticas y el cine fundamentalmente),
a mi modo de ver, correspondía a la necesidad expresiva y de liberación que
generó aquella época luminosa de luchas, sueños y esperanzas y que ayudó a parir
tanto a la Nueva Trova como a la Nueva Canción Chilena".
–Vos tenés un disco de canciones dedicadas al Che Guevara (Guevarianas). ¿Harías
un disco de Nerudianas? ¿Qué tanto influyó Neruda en tus composiciones?
–En primer lugar nunca musicalicé nada del Che, aun cuando le di vueltas a
algunos poemas suyos, sin éxito. Che ha sido para mí un paradigma humano desde
antes de su epopeya en Bolivia, ya que parte de mi familia que vive en Santa
Clara, lo vieron muy de cerca y colaboraron, como parte del pueblo, en la
batalla; mi padre trabajó en el Ministerio de Industrias siendo él ministro; y
un tío mío muy querido y combatiente desde los años treinta, Carlos Alfaras,
estuvo muy cerca de Che en el Banco Nacional y luego en Industrias, y alguna vez
le planteó acompañarlo en su empeño internacionalista en cualquier lugar. De
manera que cuando Fidel leyó su carta de despedida de Cuba, en la constitución
del Partido Comunista de Cuba en 1965, tuve además y de primera mano la
admiración de mi familia por él. Por eso buena parte de mis canciones,
especialmente las contenidas en Guevarianas y por lo cual así se nombra el
disco, son básicamente reflexiones sobre cómo podía yo incorporarme a su manera
de pensar y vivir, y acaso también de morir.
"Neruda es un poeta imprescindible. El propio Che utiliza un verso suyo en el
Diario de Bolivia para inmortalizar aun más a Eliseo Reyes, ‘el Capitán San
Luis’. Junto con César Vallejo, Neruda entró a formar parte de mis lecturas
cotidianas en los años sesenta, pero también José Martí, Huidobro, Maiakovski,
Lorca, Darío, Machado, Nazim Hikmet, Tagore, Miguel Hernández y sobre todo los
jóvenes poetas guerrilleros latinoamericanos, especialmente Javier Heraud, a
quien descubrí a mis 21 años, edad que tenía él cuando fue asesinado en el río
Madre de Dios como miembro del primer grupo del Ejército de Liberación Nacional
del Perú. Más cerca de Heraud, de Otto René Castillo, de Leonel Rugama, de Lorca,
de Hernández y de Martí estaba yo que de Neruda.
"Resumiendo: no excluyo la posibilidad de musicalizar versos de Neruda, aunque
te confieso que los que más me atraen ya tienen músicas, y muy hermosas".
–Créeme es tu canción más sonada. ¿En qué cree Vicente Feliú?
–En muchas cosas, pero la más importante y en primer lugar el amor, sin el cual
nada de lo que hice y haré valdría la pena (y como soy dialéctico, creo también
en el odio como su contrapartida).
–¿Con cuáles músicos ha sido un placer compartir el escenario?
–Con tantos, que la lista sería interminable y seguramente, injusta.
–Participaste en el disco para recaudar fondos por las inundaciones de Santa Fe
(Argentina). ¿Cómo encuentras a la Argentina después de su crisis de 2001?
–Aunque no he vuelto, me parece indiscutible que ha habido un salto cualitativo
grande. Baste que los presidentes se dediquen a dirigir y no a vender los países
para que las cosas mejoren.
–¿En qué nuevo proyecto dedicas tu tiempo?
–Estoy preparando y grabando muchísimas canciones que se me fueron quedando en
las gavetas desde los años sesenta. Poco a poco, sin prisa y sin angustias. Ya
veré después qué resultan todas esas grabaciones.
"También preparo un libro con letras de más de 100 textos de canciones y fotos
que espero salga cuando arribe a la venerable edad de los sesenta, el año
próximo".
–Hace un mes, tu hermano Santiago Feliú se presentó en México, dentro del
Festival de la palabra, para grabar su dvd. ¿Cuándo regresas a México?
–Cuando me inviten.