![]() |
Carta de un cubano en México
Enrique Pérez
Rebelión
Soy cubano y hace cerca de 5 meses que estoy en Mexico. Lo que hoy les cuento
es parte de mi experiencia diaria, es algo que de alguna manera me había
sucedido antes otras veces desde que estoy aqui, pero que hoy en la forma en que
me sucedió y por alguna razón me golpeó en la cara como una bofetada. Hace sólo
unos minutos estaba yo dando vueltas por la cocina haciendo no se qué cosa y de
pronto veo a mi esposa que entra buscando agua y me dice que es un chico que
está fuera de la casa el que se la ha pedido. Salgo y por costumbre (cubana) le
digo al chico que pase, no me gusta que esperen fuera, nunca me gustó dejar a
nadie fuera de la casa esperando por algo. Entra el chico y debia tener cerca de
diez años, bajito, de pelo liso, traía un recipiente plástico en las manos. Me
pareció por la forma en que se conducia que debía de tener algun problema de
retraso leve o algo así o quizás no, quizás sólo estaba desconcertado
probablemente por el trato. Regresó a por el agua, se la llevó, la toma sin
dejar de mirar con unos ojos entre asustados y tristes. Luego de que termina
hace por salir y entonces trata de venderme lo que al final llevaba en el
recipiente que eran tamales o empanadas. Mi esposa me pregunta si llevo sencillo
arriba y le digo que no, que no traigo y le miro como diciéndole - "otro dia
será" - y ahí mismo se me empieza a aflojar el chico y me empieza a rebajar el
precio (que ya era bajo) de aquello que traía en el recipiente, y me decía - "se
los dejo todos por cuarenta pesos" - y luego casi con lágrimas en los ojos me
dice - "se los dejo en veinte pesos" - y yo de imbécil que no que no tengo
dinero (y sí había dinero en la casa) y finalmente cerramos la puerta. En el
momento en que la cierro me han venido de golpe treinta y tantos años en mi
patria de no ver un chico sin zapatos en la calle, de no ver un niño sin
vacunas, sin amparo, sin escuelas, sin atencion medica, un niño que tenga que
prostituirse o que vender nada en la calle, o limpiar cristales mientras evaden
el trafico demente de la ciudades y se tragan el humo de tantos y tantos
automóviles de lujo. Me sentí un mierda por haberle negado al chico aunque
hubiera sido comprarle los tamales o lo que fuera en el precio que fuera y tuve
que volver a abrir y subí las escaleras y tomé algun dinero que encontré,
veintitantos pesos, y se los di y le dije quédate tus empanadas, toma este
dinero y la porquería de dinero que le estaba dando me hizo sentir más basura
todavia, más egoista y sentí verguenza y recordé todos mis años en Cuba de
necesidades y carencias que al lado de la carita triste del chico me parecieron
un paraiso y entendí como vengo entendiendo desde que estoy aqui cuán grande es
mi pueblo, ese que anda a pie, que estira el pollo para que alcance para todos,
que comparte el azucar y las medicinas con la vecina, ese que se va a las
marchas con agua con azucar en la barriga muchas veces pero que no duerme sin
comer, el de las guaguas rellenas hasta el techo, el de los apagones, el de
todos los dias, el que no cede. Mientras tanto, el resto del mundo sigue
escupiendo en la cara de Cuba y hablo de los poderosos pero tambien del resto de
los de abajo que se dejan hipnotizar mientras pegados al televisor miran la
novela o la misma historia repetida hasta la saciedad de Carmen Campuzano o de
Ana Barbara y el Pirru o los noticiarios y repiten la misma letanía contra Cuba
- derechos humanos, derechos humanos, dictadura, dictadura y no tiene ni puta
idea de lo que son derechos humanos porque nunca los han visto delante porque
les enseñaron que derechos humanos es vilipendiar al prójimo sin verguenza ni
recato y que se les permita y luego le dicen a eso libertad de expresion y etc
etc etc y me preguntan cuando saben que soy cubano - ¿y como aguantan ustedes a
Fidel? - y no se les ocurre otra que esa pregunta estupida y no saben que lo que
"aguantan" son ellos y ven como lo mas natural del mundo que el presidente que
les vendió el pais a los americanos salga en la tele diciendo "mañana México
será mejor que ayer" (pero no especifica cuando será "mañana" ni en qué y para
quiénes será mejor México). Ahí se los escribo y les pido perdon a los cubanos
que siguen "aguantando" porque muchas veces no entendí muchas cosas en Cuba y
hoy las entiendo y a los hermanos mexicanos, a los buenos, a los honrados a los
que piensan que hay algo que no anda bien mejor se alzan cuates que por las
buenas ..... no lo creo.