![]() |
Bush envía mensajes de desestabilización y urde un plan para acelerar el fin del Gobierno cubano
Gara
EEUU lanza mensajes contradictorios sobre su participación en el futuro de Cuba.
Oficialmente afirma que ayudará a los cubanos sólo cuando éstos decidan
«democratizarse», pero en la trastienda congresistas y senadores, ayudados por
la disidencia de Miami, urden un plan para «acelerar» la caída del Gobierno de
Fidel Castro. Aumentar la información contra La Habana y empujar al Gobierno
provisional de Raúl Castro a cometer errores son las claves de su estrategia.
El presidente de EEUU, George Bush, se ha manifestado por primera vez sobre la
situación en Cuba tras el anuncio de la enfermedad de Fidel Castro. En un
mensaje al pueblo cubano, el líder norteamericano ha intentado desestabilizar la
Isla y ha exhortado a la población a derrocar el socialismo con promesas de
apoyo y dinero para los subversivos y represalias contra los leales.
En el comunicado, distribuido por la Casa Blanca, Bush afirma que "en estos
momentos de incertidumbre en Cuba, una cosa está clara: EEUU está completamente
comprometido con el apoyo a las aspiraciones de libertad y democracia del pueblo
cubano". El presidente norteamericano ha apostado claramente por la injerencia
en sus palabras: "Insto al pueblo cubano a trabajar en favor de un cambio
democrático en la isla. Nosotros -afirmó- les apoyaremos en sus esfuerzos para
levantar un Gobierno de transición en Cuba comprometido con la democracia y
tomaremos nota de aquellos que, dentro del actual régimen cubano, obstruyan su
deseo de una Cuba libre".
Se trata de la primera declaración personal del presidente desde que el lunes se
conociera que Castro había traspasado el poder de manera temporal a su hermano
Raúl.
La declaración de Bush representa un claro giro en la política de EEUU al hablar
directamente de "cambio ". Snow se había limitado a indicar que el traspaso de
poderes no supondría ningún acercamiento de EEUU hacia Raúl Castro.
Muchos recuerdan que el denominado Plan para la Transición Cubana de la
Administración Bush reconoce tener un apartado secreto que podría incluir desde
maniobras de desestabilización a planes de intervención armada bajo la excusa de
una democratización.
En el calor tropical de Washington, políticos, funcionarios de inteligencia y
estrategas empresariales reinician el debate sobre qué tipo de intervención
debería realizar Estados Unidos en una transición política en Cuba.
Mientras el mensaje oficial en la capital apunta a mantener la política actual
hacia Cuba, en la trastienda se consideran opciones que incluyen desde usar esta
coyuntura para acelerar el fin del Gobierno de Fidel Castro a entablar una
relación con la comisión encabezada por Raúl Castro y hasta empezar a levantar
el bloqueo económico.
Prueba de esta contradicción en los mensajes son las declaraciones del
secretario de Comercio estadounidense, Carlos Gutiérrez, quien subrayó que
«cuando esté establecido un Gobierno de transición comprometido con la
democracia, prometemos ayudarles a lograr libertad política y económica».
Gutiérrez explicó cómo colaborará Estados Unidos para que los cubanos lleguen a
este punto. El secretario de Comercio advirtió de que Washington no permitirá
que «fuerzas externas» (por Venezuela) interfieran en el proceso interno de los
cubanos. «Cuba pertenece al pueblo cubano y el futuro de Cuba está en manos de
los cubanos», afirma. Pero, acto seguido, añade sin tapujos que sólo EEUU, «que
no representa una amenaza a los hogares del pueblo cubano», podrá intervenir en
este «proceso de transición».
La intervención de EEUU es ayuda, la del resto, injerencia.
Más TV de la disidencia
El «plan de ayuda» viene avalado por dos senadores y cuatro congresistas
vinculados a la disidencia de Miami, quienes se han reunido recientemente con
altos funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional.
La idea, según fuentes conocedoras de la reunión consultadas por la prensa
local, es llevar a los dirigentes cubanos que rodean a Raúl Castro a enfrentarse
a escenarios nuevos donde tengan que tomar decisiones poco usuales, que les
dejen poco espacio de maniobra y que cometan errores que aceleren la
«democratización» del país.
Durante el encuentro, en el que participaron los congresistas republicanos Mario
y Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen, así como el congresista demócrata
Bob Menéndez y los dos senadores por Florida, Mel Martínez y Bill Nelson,
también se discutió la necesidad de incrementar «de inmediato» las emisiones de
TV Martí, medio de la disidencia. «Este es el momento. No podemos darnos al lujo
de perder tiempo con burocracias mientras los acontecimientos en Cuba se
desarrollan velozmente», afirmó Ros-Lehtinen.
Estas medidas vienen a consolidar la antigua estrategia de Estados Unidos para
tumbar el Gobierno cubano. De hecho, el pasado 10 de julio, el segundo informe
de la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre, creada por Washington, fijó
la ayuda de Estados Unidos para «un futuro democrático» en la isla en más de
62,8 millones de euros, más del doble de la cifra que planteaba el primer
documento al respecto hace dos años, que se situó en 22,8 millones de euros.
Este dinero se destinaría principalmente a financiar a la disidencia y a
fomentar la información contra el Gobierno cubano.
«Listos para defendernos»
GARA
La industria militar cubana lleva meses aplicando un programa de
modernización de su armamento para potenciar su capacidad defensiva y aumentar
sus posibilidades combativas, informaba ayer el diario "Granma".
Según esa fuente, empresas militares cubanas trabajan en el diseño de prototipos
de equipos modernizados cuyo costo ha sido «mucho menor» que si se hubieran
adquirido en el extranjero.
Además, recuerda que Cuba tiene una concepción defensiva denominada «Guerra de
todo el pueblo» basada en la disposición de luchar de los ciudadanos, quienes
tendrán un medio y lugar para hacerlo junto a las tropas regulares, si el país
llegara a ser invadido.
Por otro lado, el diario reproduce un discurso de Raúl Castro de hace dos meses
en el que aseguraba que «no descansaremos un minuto en el trabajo de organizar
la defensa». «Los cubanos somos conscientes de que sin el esfuerzo sostenido de
nuestro pueblo para consolidar la capacidad defensiva del país, hace tiempo que
habríamos dejado de existir como nación independiente».
En cuanto al ambiente en la Isla, es de absoluta normalidad sin que se haya
suspendido ninguna actividad cotidiana ni se observen signos de disturbios ni
reacción alguna a las arengas de Washington y Miami.
«Ya no está bajo cuidados intensivos»
La hermana de Fidel Castro, Juanita Castro Ruz, exiliada en Miami desde 1964,
dijo ayer que había tenido noticias de que su hermano «ya no está bajo cuidados
intensivos». «Allí todo es un secreto de Estado, pero yo no tengo por qué
guardarlo (...) Lo quiero como hermano. Es mi hermano, no lo puedo negar. Me
preocupa. No me importa lo que piense el exilio», añadió. -