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Alarcón: "La Corte no tiene otra alternativa que anular el "cargo 3" contra Gerardo"
Los fiscales reconocieron que no había pruebas para esa acusación pero la jueza la envió al jurado, "porque durante 7 meses la propia Fiscalía lo había sostenido"
Jean-G0uy Allard
especial para Granma Internacional˜
La Corte de Apelaciones de Atlanta no tiene otra alternativa que anular el
cargo 3 en la causa de Gerardo Hernández porque la propia Fiscalía ya confesó
ante ese mismo tribunal que las pruebas disponibles no permitían condenarlo,
afirma el presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón.
Esa Corte "tiene que echar el caso (de Los Cinco) entero al basurero y liberar a
nuestros compañeros, pero jurídicamente, técnicamente hablando, la obligación
mínima que tiene es anular ese cargo".
El parlamentario se expresaba en el acto donde fue otorgada la distinción Félix
Elmuza, al activista miamense Andrés Gómez por la Unión de Periodistas de Cuba.
El cargo 3, "el que más inflama las pasiones en Miami", se refiere al incidente
de las avionetas que fueron derribadas cuando penetraron el espacio aéreo de
Cuba el 24 de febrero de 1996. Gerardo Hernández y sus compañeros fueron
arrestados el 12 de septiembre de 1998. Se le formularon entonces varios cargos.
Sin embargo, fue sólo en el mes de mayo del año siguiente cuando la Fiscalía
presentó una nueva acusación que incluyó este cargo reclamado por los círculos
extremistas miamenses.
"Me llama la atención no haber visto ningún análisis en el New York Times,
ningún estudio, ninguna declaración de ningún jurista norteamericano sobre esto.
Es que ellos (los jueces de la Corte de Atlanta) son los únicos que tienen la
prueba de que ese cargo era falso.
La tienen por escrito: el gobierno de los EE.UU. se la entregó en manos en mayo
del 2001".
El dirigente cubano explicó cómo "estúpidamente, para servir a la histeria
terrorista de Miami", el Gobierno de EE.UU. se prestó para acusar a Gerardo
Hernández de ser partícipe del incidente de las avionetas.
El cubano fue entonces acusado de asesinato en primer grado, con premeditación y
alevosía, "un crimen que ellos saben que la ley norteamericana no perdona",
explicó.
"El que sea convicto de eso no tiene forma de resolver su problema salvo que
alguien diga la verdad, que eso fue una gran mentira. ¿Y quién lo sabe? ¡La
Corte de Apelaciones de Atlanta"! En mayo del 2001, recordó, los propios
representantes de la Fiscalía en el juicio de los cubanos "dijeron, ellos
mismos, que las pruebas disponibles no permitían condenar a Gerardo Hernández y,
por lo tanto, el jurado lo iba a absolver".
La jueza Joan Lenard, sin embargo, se negó a retirar el cargo.
"Dijo que era muy tarde, que eso era lo que habían dicho a lo largo de 7 meses y
que así debía llegar ante el jurado".
Tan grave era la situación para la Fiscalía que presentó un recurso
extraordinario∑ a la propia Corte de Atlanta que hoy reexamina el conjunto del
caso.
En la primera página de su solicitud, la Fiscalía señalaba, textualmente, que lo
que estaba haciendo "es algo que no tiene precedentes".
"Algo que nunca se había hecho en la historia de los EE.UU., en un sistema
judicial que dice que se basa en los precedentes", subrayó Alarcón al señalar
que los jueces de Atlanta tienen que recordar un caso tan único.
"Los 12 magistrados no pueden haber olvidado∑ y si lo han olvidado es bueno que,
de vez en cuando, un periodista se lo recordase: que en mayo del 2001, por
escrito, se les explicó eso a ellos y ellos decidieron también no acceder a la
petición y devolvieron el caso tal como estaba al jurado y el jurado de Miami
declaró culpable a Gerardo Hernández de algo de lo que nadie lo estaba acusando
ya".
"Fíjense la importancia que debería tener eso en una mentalidad racional,
jurídicamente racional, no analfabeta, una mentalidad como ˜ estoy seguro˜
predomina en Atlanta", reflexionó.
Increíblemente, insistió, los 12 jurados fueron capaces de decidir rápidamente
que Gerardo Hernández era culpable de algo respecto a lo cual no había pruebas.
"Fíjense la trampa: ¿si no había pruebas, entonces porqué lo acusaron? Nosotros
debemos ahora recordarles a los ilustrísimos magistrados de Atlanta: ¡No se
olviden, ustedes tienen la prueba de que ese cargo era falso y lo menos que
ustedes pueden hacer, independientemente de todo lo demás es botarlo, anularlo!"
El parlamentario cubano subrayó que la Constitución norteamericanadice que la
declaratoria de culpabilidad tiene que ser más allá de cualquier duda razonable:
"Más que dudas razonables, tremendísimas dudas hay cuando el propio acusador
dice que algo es falso y pide que sea revocado".
Alarcón llamó a mantener la lucha por la liberación de Los Cinco hasta que sean
todos liberados: "Cada uno de ellos, y que sean liberados además inmediatamente
porque están retenidos ilegalmente, arbitrariamente, después que sus condenas
fueron revocadas".
"En esa batalla nos enorgullece mucho saber que no sólo hay muchos cubanos,
muchos compatriotas aquí en la Isla, sino muchos fuera de ella", expresó al
saludar a Andrés Gómez quién siempre ha estado entre los más activos defensores
de Los Cinco en territorio norteamericano.