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17 de julio del 2003
La mentira como política contra Cuba
Pascual Serrano
http://www.pascualserrano.net
El discurso del gobierno español y el norteamericano, así como
el de la legión de apologetas del neoliberalismo sobre Cuba es absolutamente
monocorde. Se critica su política de represión a los "intelectuales
disidentes", la desesperada situación de los cubanos que les obliga a
buscar una emigración casi suicida, la pérdida de apoyo ante los
intelectuales de izquierda, la violación de los derechos humanos o la
complicidad del gobierno cubano con el terrorismo.
El pasado 30 de abril, el gobierno de Estados Unidos incluyó a Cuba una
vez más en el listado de países que auspician el terrorismo internacional
en el informe anual "Patrones del Terrorismo Mundial". Gran mentira si se recuerda
que en cuatro ocasiones Cuba ha propuesto oficialmente a Estados Unidos suscribir
un Programa Bilateral de Lucha contra el Terrorismo lo que ha sido siempre rechazado
por el vecino del norte.
Es EEUU quien más ha apoyado medidas terroristas e ilegalidades contra
Cuba. En los siete meses anteriores a los juicios hubo siete secuestros de naves
aéreas y embarcaciones cubanas. Estos secuestros, algunos con uso de
armas y rehenes, están considerados por la legislación internacional
como actos de terrorismo y penados por las convenciones internacionales. Sin
embargo, en cuatro de estos casos EEUU no ha abierto ningún proceso penal
contra los secuestradores quienes permanecen libres en suelo norteamericano.
La complicidad de EEUU en el terrorismo de los secuestros es tal que el pasado
1 de junio un juez norteamericano confiscaba al gobierno cubano y subastaba
tanto el DC-3 secuestrado que aterrizó en Cayo Hueso como el aparato
ruso AN-24 secuestrado en abril por un hombre armado con granadas.
Cuando EEUU habla de libertad de expresión y de "periodistas disidentes"
se refiere a agencias de prensa y redactores dirigidos y financiados por el
gobierno Bush con el único objetivo de sembrar argumentos que, posteriormente,
se utilizarán para justificar una intervención militar. Desde
la Oficina de Intereses de Estados Unidos se entregaba sistemáticamente
ayuda material y financiera. Desde radios y medios técnicos de todo tipo
a nóminas de 100 dólares mensuales para todos los que visitan
al jefe de la misión norteamericana James Cason .
Entre 1997 y 2002, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional
destinó a esos fines 22 millones de dólares. El 26 del pasado
mes de mayo Colin Powell anunció ante el Senado un presupuesto de 26.900.000
dólares para las transmisiones de Radio y Televisión Martí.
Radio Martí transmite desde Estados Unidos 1.200 horas semanales contraviniendo
las reglamentaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones
y violando el espacio radioeléctrico cubano con llamados a la subversión
interna, a cometer sabotajes y a la deserción y emigración ilegal.
Es evidente que detrás de los denominados disidentes y periodistas y
agencias "independientes" no hay otra cosa que dinero del gobierno de Estados
Unidos con un propósito claro y concreto.
También es importante que se sepa el perfil de "luchadores por la libertad",
esos líderes e intelectuales de la disidencia. Una de las figuras más
conocidas es Carlos Alberto Montaner, condenado en Cuba en 1961 por participar
en una organización terrorista que camuflaba explosivos en paquetes de
tabaco. Montaner fue el encargado de facilitar el ingreso en Francia al terrorista
Juan Felipe de la Cruz quien murió al estallarle la bomba que transportaba.
También se dice que el "delito" de algunos disidentes es conseguir un
"apoyo masivo" a sus iniciativas para "democratizar" Cuba. Es el caso Oswaldo
Payá, promotor del Proyecto Varela, una iniciativa diseñada por
el gobierno de EEUU, suscrita por tan solo 11.000 cubanos en un país
con once millones de habitantes, y cinco mil europeos de entre los ciudadanos
de los quince países.
Tienen gran proyección el clan Estefan (Gloria y Emilio). Accionistas
de Bacardí, empresa que financió actos terroristas en Nicaragua,
Angola y Cuba y cómplices en el robo de patentes cubanas. Gloria y Emilio
Estefan patrocinan otras organizaciones paraterroristas como "Hermanos al Rescate",
quienes durante años han violado el espacio aéreo cubano con sus
aeronaves.
Últimamente está muy de moda la escritora Zoe Valdes, absolutamente
desconocida hasta que recibió el premio Planeta. Poco antes del comienzo
de la guerra de Iraq escribió un texto en el diario El Mundo en
el que afirmaba "me dan ganas de que acabe de estallar la guerra de una vez
para que me dejen tranquila con las dichosas firmas", lo que da idea de su catadura
moral.
Entre las ONG´s más críticas con Cuba está Reporteros
sin Fronteras, una organización que al día siguiente de la
muerte de dos periodistas por el cañonazo de un tanque norteamericano
en Bagdad dedicaba la práctica totalidad de la portada de su página
web a la falta de libertad de expresión en Cuba. El pasado 20 de mayo,
el Comité de Naciones Unidas encargado de las Organizaciones No Gubernamentales
sancionó a Reporteros sin Fronteras recomendando la suspensión
por un año de su estatuto consultivo por "actos incompatibles con los
principios y objetivos de la Carta de las Naciones Unidas".
Otra de las mentiras es afirmar que el gobierno cubano no permite a sus ciudadanos
salir del país. EEUU y Cuba tienen firmado un acuerdo de emigración
por el que EEUU concedería a los cubanos que lo solicitasen 20.000 visas
anuales. Sin embargo, en los primeros cinco meses de este año EEUU solo
ha otorgado. Se da la circunstancia de que algunos cubanos a los que las autoridades
norteamericanas no le han concedido la visa para entrar de un modo legal, sí
se la dan cuando sale en balsa o secuestrando algún vehículo.
Así, al que llega de cualquier otra parte del mundo a vivir a Estados
Unidos se le llama inmigrante, pero a los que llegan de Cuba se les llama exiliados.
No existen inmigrantes cubanos en Estados Unidos, todos son exiliados.
Los medios de comunicación no cejan de difundir ampliamente los manifiestos
que condenan a la isla mientras se silencian los que muestran su apoyo como
el suscrito por más de tres mil intelectuales, artistas y profesionales
de 69 países, entre ellos cuatro premios Nobel, bajo el título
"A la conciencia del mundo" .
Mientras se airean las críticas de Saramago se omiten los apoyos de Pérez
Esquivel, Noam Chomsky, Ernesto Cardenal, Mario Benedetti, Augusto Roa Bastos,
Gabriel García Márquez o Rigoberta Menchú. La prensa presenta
como disidentes a quienes pusieron bombas en hoteles habaneros en 1998 y a quienes
secuestran aviones y barcos. Se condenan sentencias judiciales cubanas a secuestradores
y se silencian masacres de otros gobiernos para "resolver" secuestros similares
como el del teatro de Moscú con un centenar de muertos entre rehenes
y terroristas chechenos o el asesinato a sangre fría por orden de Fujimori
de los secuestradores de la embajada japonesa en Lima.
El doble rasero que aplican a los derechos humanos cuando se habla de Cuba es
insultante. En las críticas contra la isla participan ministros españoles
y altos representantes de los dos principales partidos que se manifiestan en
la Puerta del Sol. Se protesta por el ajusticiamiento de tres personas en Cuba
que intentaban un secuestro mientras se ignoran las 165 ejecuciones habidas
en Texas mientras Bush era gobernador de ese estado. Ajusticiados en su gran
mayoría negros, y en muchos casos también menores de edad y enfermos
mentales.
Según el informe de Amnistía Internacional las condenas a muerte
el año pasado en el mundo fueron 1560. Ninguna de esas ejecuciones fue
en Cuba ży cuántas protestas hubo por esas 1560 ejecuciones?, se preguntaba
el nicaragüense Ernesto Cardenal recientemente.
El profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales
en la Universidad Autónoma de Madrid Augusto Zamora, ha recordado que
ninguno de los que claman contra Cuba se acuerda del burdo fraude electoral
de Túnez, tan próximo a Europa, que tiene un presidente que se
hizo vitalicio en 2002. Son los mismos, EEUU y Cuba, que apoyaron un golpe de
estado en Venezuela, en abril de 2002 con un comunicado conjunto de las dos
embajadas. Otros, como Francia, apoyaron e incitaron el golpe de estado en Argelia,
en 1992, que impidió el triunfo del FIS y sumió al país
en una brutal guerra civil que ha provocado 200.000 muertos.
En Guinea Bissau fue ejecutado un alto jefe militar acusado de rebelión
y encarcelado el vicepresidente de la Liga de Derechos Humanos. A pesar de ello,
la UE concedió a Guinea Bissau 80 millones de euros en cooperación,
quizás motivada por los grandes intereses pesqueros que posee en ese
país.
En diciembre pasado murió en Turquía una joven presa política
tras 512 días en huelga de hambre, haciendo el número 58 de los
que así pierden la vida en las cárceles turcas. De 1990 a la fecha,
se han denunciado unos 4.500 casos de tortura y en 2000 se encontraron los cuerpos
de 56 personas asesinadas por grupos paramilitares. Al tiempo, se mantiene la
persecución contra la minoría kurda, que sigue privada de derechos.
Igualmente, los sátrapas de las petromonarquías del Golfo son
agasajados en nuestro país de un modo vergonzoso.
"Sin embargo -recuerda Zamora-, no es la cuestión democrática
lo que preocupa de Cuba (se aplauden golpes de estado contra gobiernos incómodos
para salvaguardar intereses espurios ). No lo es la pena de muerte (China y
EEUU van en cabeza), como tampoco los derechos humanos o las libertades ciudadanas
(temas para ponerse a llorar ante el cinismo rampante de Occidente)".
Lo que molesta es la dignidad de un gobierno y un pueblo que sigue denunciando
en todos los foros internacionales la pobreza y la injusticia en el mundo, que
no se vende a quienes pretenden convertir la isla en otra colonia de EEUU y
que sigue siendo la esperanza de tantos pueblos que aprenden de Cuba cómo
David enfrenta a Goliat.