Multitudinaria lección de Cuba a gobiernos de España e Italia

La Habana, 12 jun (AIN)

Más de un millón de habaneros, junto a Fidel y Raúl, dieron hoy una multitudinaria lección moral a los gobiernos de España e Italia, principales promotores de las medidas punitivas de la Unión Europea (UE) contra Cuba.
La capital no durmió, indignada por la bochornosa y traicionera forma con que la Europa comunitaria se sumó a la genocida política hostil de aislamiento y bloqueo de Washington a la Mayor de las Antillas, que no está dispuesta a ceder un átomo de su independencia y soberanía.
Como en otros cruciales momentos de duro enfrentamiento al imperialismo norteamericano, el Comandante en Jefe Fidel Castro y el General de Ejército Raúl Castro encabezaron, respectivamente, las manifestaciones frente a las Embajadas española e italiana en esta capital, que se extendieron por espacio de casi tres horas.
Capitalinos y habaneros, en representación de toda Cuba, rechazaron los intentos de convertir a las misiones diplomáticas europeas en nidos y centros de subversión al servicio de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana y de la contrarrevolución interna financiada por Washington.
Las movilizaciones condenaron el servilismo al Imperio, del Presidente del Gobierno español José María Aznar y del Primer Ministro italiano Silvio Berlusconi; el primero con serios problemas de complejos y egos mal encaminados; y el segundo, con un escandaloso expediente en los tribunales de su país.
"Aznar marioneta, a Cuba se respeta", "Berlusconi, fascista, Cuba socialista", "Abajo el fascismo y el injerencismo, a Cuba se respeta" fueron algunas de las consignas que miles de gargantas gritaron indignadas frente las representaciones española e italiana.
Artistas y otros intelectuales, pioneros, estudiantes, obreros, campesinos, militares y dirigentes de la Revolución, como nuevos mambises, se pusieron en pie para defender la dignidad nacional y decir NO a los intentos del presidente George W. Bush de imponer al mundo una dictadura nazifascista.
El pueblo cubano rechazó en estas memorables marchas las lecciones de democracia devaluada que pretende dar a la Isla esa Europa comunitaria venida a menos, humillada por la superpotencia norteamericana, viciada por la doble moral, llena de hipocresía y un eurocentrismo inútil.
Se ratificó que la nación antillana no puede ser usada como moneda de cambio en las relaciones entre Estados Unidos y el Viejo continente, sencillamente porque 11 millones de cubanos no lo permitirán.
También se ratificaron los sentimientos de solidaridad y amistad cultivados en la Ínsula caribeña hacia los pueblos de esa parte del planeta, con cuyos gobiernos se espera reforzar algún día, de forma honrosa y digna, los más fraternales y sinceros lazos.
Esa realidad se captó en las palabras de dos turistas españoles, quienes se declararon impresionados por la capacidad movilizativa del pueblo cubano, y repudiaron el proceder de Aznar, "pues no podemos tirarles piedra a nuestros propios hermanos", afirmaron.
Encabeza Fidel la marcha de la capital frente a las embajadas de Italia y España ***************************************** El Comandante en Jefe Fidel Castro encabeza la gigantesca marcha de la capital cubana, junto a otras figuras políticas del Partido, organizaciones de masa y pueblo en general, para patentizar que nada ni nadie podrá robarle al pueblo cubano su sonrisa y soberanía Desde las primeras horas de la mañana de este jueves el pueblo cubano se volcó a las calles de la capital cubana para dirigirse en dos columnas hacia las embajadas de Italia y España y patentizar su rechazo a las detestables maniobras de la Unión Europea contra Cuba.
Una masa compacta y aguerrida de trabajadores, estudiantes, obreros, amas de casa e intelectuales ha querido responder con este gesto patriótico a las groseras declaraciones hechas por los gobiernos de Italia y España, cuyos representantes máximos han olvidado que los cubanos no se amilanan ni se asustan, ni ante estas, u otras amenazas, porque llevan en sí el espíritu de los próceres de América y del Moncada.
Son los mismos trabajadores, obreros e intelectuales que durante estas cuatro décadas han ayudado con su esfuerzo y tesón a construir una era mejor para los suyos, a pesar de amenazas y bloqueos de todo tipo, agresiones y ofensas, ahora reverdecidas al calor de las cínicas declaraciones de la Unión Europea que pretende ahogar la Revolución Cubana.
Nunca como ahora el pueblo cubano ha estado más fuerte y convencido de que con su apoyo a la Revolución lucha también porque en este hemisferio cese el hegemonismo imperialista, que pretende acallar con sus groseras manipulaciones las muestras de altruismo y desinterés demostradas por los cubanos a lo largo de estas décadas.
Muestras palpables son los miles de médicos y enfermeras que han marchado a otros sitios del continente para llevar su mensaje de salud hasta los más intrincados parajes, los cientos de técnicos y especialistas que desinteresadamente han sacrificado parte de sus vidas para ayudar a otros que sufren de miseria y desamparo en otras latitudes.