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17 de junio del 2003
Pena capital
Ignacio Ramonet
Otra realidad
Daban las dos de la madrugada y llevábamos más de seis horas
conversando en su despacho personal. Una pieza austera, amplia, sin ventanas,
de techo alto, con una inmensa biblioteca al fondo y una larga mesa de trabajo
repleta de documentos y libros. Todo muy ordenado. En un rincón, una
estatuilla del Quijote a lomos de Rocinante. Y en las paredes, tres marcos:
una carta autógrafa de Bolívar, una foto dedicada de Hemingway,
y un retrato de su padre, Don Angel, llegado de su lejana Galicia hacia 1895…
.
Estábamos a finales de enero, mucho antes de las recientes ejecuciones
en La Habana, y como he sido siempre adversario de la pena capital, le pregunté:
Comandante, muchos países están suprimiendo la pena de muerte.
Todos los de la Unión Europea lo han hecho ya, ¿por qué en Cuba
aún no se ha suprimido? .
Sentado frente a mi, con su uniforme de siempre y sin un asomo de cansancio
a pesar del diálogo-maraton, Fidel me miró con calma y contestó:
"Es una pregunta interesante. ¿Nos cuestionábamos la pena de muerte cuando
nos hicimos revolucionarios, cuando luchábamos o cuando triunfó
la Revolución? ¿Nos la cuestionábamos en los años de invasiones,
guerra sucia, atentados? No nos la cuestionábamos. Para nosotros lo esencial
era defendernos a través de procedimientos legales y evitar injusticias.
Por encima de todo evitar lo que fuera extralegal y extrajudicial, que evitamos
y hemos evitado a toda costa. No es que fuéramos felices al aplicar la
pena de muerte. La mirábamos como una cuestión de vida o muerte.
Si los revolucionarios no se defienden, su causa es derrotada y tienen que pagarlo
con sus vidas. Eso, para nosotros, era una idea clara. Muchos terroristas no
estaban pensando en derrotar ellos la Revolución. Vivían con la
convicción de que Estados Unidos y su fuerza militar serían los
que la derrotarían. ¿Cómo podíamos frenarlos? Los que cometían
actos de terrorismo, matando gente, asesinando maestros, sacrificando vidas
de campesinos y de soldados, con la esperanza de tener un premio, temían
sin embargo a la muerte. Por ello los delitos más graves eran sancionados
con la pena capital. Ese era entonces el pensamiento prevaleciente. Pero se
fue ganando aquella batalla, y de hecho hace muchos años que, por actos
de tipo contrarrevolucionario, ya no se aplica la pena de muerte. Luego surgió
otro tipo de delito: enviaban a muchachos de Centroamérica a poner bombas
por cinco mil dólares. Los grandes jefes no venían, mandaban a
mercenarios. Pues tampoco ninguno de los que fueron sancionados a la pena capital
fue ejecutado." .
¿A pesar de haber sido condenados a la pena de muerte? .
"Han sido condenados, pero no han sido ejecutados. Esto no implica una renuncia
a la aplicación de esa pena. La ley no ha dejado de existir, porque usted
no sabe qué cosa bárbara pueden cometer contra Cuba. Si dinamitan
un avión lleno de pasajeros, nuestro pueblo no aceptaría un perdón
para sus autores. En general, la posición de la gente sobre este tema
suele ser dura, aunque no siempre un gobierno tiene que hacer lo que la gente
pide. De facto, la pena capital no se viene utilizando en los últimos
años, pero no se renuncia a ella. Si en interés de una potencia
extranjera se comienza a aplicar el terrorismo contra Cuba, se cometen crímenes
y matan niños, yo le garantizo que sería muy difícil, en
esas condiciones, que no se haga uso de las leyes más severas. Los europeos
no están bloqueados, ni les están poniendo bombas todos los días.
Pero, ¿qué hicieron cuando tenían grupos como las Brigadas Rojas?
He oído historias de lo que ocurrió con algunos miembros de las
Brigadas Rojas. También he oído hablar de personas ejecutadas
en el exterior, como es el caso, por ejemplo, de los vascos." .
¿Usted se refiere a los GAL?, porque en España no hay pena de muerte..
"No hay pena de muerte, pero ha ocurrido lo que nunca hemos hecho nosotros,
que se ejecutara extrajudicialmente a alguien. Y en Europa han ejecutado a decenas
de personas. Escríbase la historia real de los etarras ejecutados extrajudicialmente,
cuando no hay pena de muerte. Aquí existe esa pena pero no hay ejecuciones
extrajudiciales, no hay un solo caso. Nosotros garantizamos que aquí
nunca habrá ejecución extrajudicial y nunca habrá tortura.
Con relación a los delitos comunes, estuvo aplicándose la pena
capital hasta el mes de mayo del año 2000." .
¿Desde entonces no se aplica? .
"No se aplicó ninguna desde entonces." .
¿Desde hace tres años? .
"Es una especie de moratoria. Pero quiero advertir sobre esto: no está
abolida. No hay un compromiso de moratoria definitiva. La pena capital no se
aplica pero no se ha renunciado a ella. Se lo explico porque no quiero engañar
a nadie."