22 de junio del 2003

EE.UU prepara acciones contra Cuba

Frank Martin
World Data Service
Una alta fuente del Departamento norteamericano de Estado anunció en Washington que su país prepara acciones contra Cuba, y sugirió de manera indirecta que algunas de estas pudieran ser encubiertas, lo cual, de ser así, retrotraerá el conflicto cubano- norteamericano a su punto más álgido de la década de los años 60.

"Estamos estudiando acciones (anticubanas) algunas de las cuales se van a ver y otras no", dijo Daniel Fisk, Subsecretario de Estado adjunto para cuestiones del Hemisferio Occidental, según citó en un despacho desde la capital norteamericana esta semana la agencia alemana DPA.

Los años 60 del siglo pasado fueron probablemente los más intensos del conflicto cubano-norteamericano. Esa década fue el escenario de numerosas acciones encubiertas estadounidenses con el objetivo de derrocar el gobierno de Fidel Castro, de una invasión militar a la Isla preparada y ejecutada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y de la Crisis de los Cohetes en octubre de 1962.

Según la fuente alemana, Fisk aseguró ahora que el presidente George W. Bush está "desilusionado" por la falta de reacción entre los gobiernos de América Latina ante la que denominó "ola de arrestos" de personas en Cuba acusadas y condenadas por llevar a cabo tareas de mercernarismo en favor de Estados Unidos, y el fusilamiento de tres de los secuestradores de una lancha de pasajeros en La Habana en abril pasado, quienes amenazaron con matar a sus rehenes.

Sin embargo, Fisk aseguró que Bush se siente "alentado" por la nueva actitud contra Cuba de la Unión Europea (UE).

Utilizando los mismos argumentos que la administración de Bush, la UE decidió aplicar llamadas medidas contra Cuba que van desde presiones diplomáticas hasta sugerencia de sanciones económicas.

Sobre una clara escalada de Estados Unidos con respecto a la Isla, que parece encabezar el Departamento norteamericano de Estado, Fisk explicó -siempre según el despacho de la DPA- que las exhortaciones del Secretario norteamericano de esa cartera, Colin Powell, a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que asume un papel "duro" contra la Isla, está en ese contexto.

"Queremos ver más acción (anticubana) en América Latina", admitió Fisk según esa información, la cual no fue reiterada por ninguna otra fuente de prensa en Washington ni aparece en la página en Internet de declaraciones oficiales del Departamento de Estado.

No obstante los argumentos utilizados ahora por el gobierno de Bush para aplicar nuevas acciones sobre Cuba, en realidad el propio Fisk utilizó una conferencia en Washington sobre la Isla en septiembre de 2002 para subrayar que la Casa Blanca estaba ya comprometida a aplicar un programa destinado a cambiar el sistema político en el país caribeño.

Fisk habló entonces ante la denominada Cumbre Nacional sobre Cuba, bajo la influencia de la cual se enfrentaron de una manera u otra quienes desean en Estados Unidos un acercamiento a Cuba y los que buscan un fortalecimiento del bloqueo de diversas maneras.

En aquel momento, el alto funcionario norteamericano subrayó que bajo Bush, Estados Unidos "busca alentar una rápida aunque pacífica transición a la democracia en Cuba"

Pese a la mención del concepto de "transición pacífica", en esa conferencia Fisk desestimó cualquier propuesta de relajar el bloqueo contra el país caribeño e incluso argumentó que ese país sigue siendo "una amenaza" para Estados Unidos.

La Habana sostiene que la administración republicana de Bush está envuelta en un plan de deterioro de las pocas relaciones que puedan existir con Cuba, el cual en sus extremos contempla crear condiciones para dar a la Isla el mismo tratamiento que a Iraq.