EL CONGRESO NACIONAL CUBANO, UN NUEVO NIDO DE TERRORISTAS.

Percy Francisco Alvarado Godoy
Escritor guatemalteco.
5 de julio del 2003.

Según un cable de la AFP, en días recientes se constituyó en la Florida una nueva organización de "exiliados" cubanos: el Congreso Nacional Cubano. El naciente grupúsculo pasa a engrosar la larga lista de minúsculas agrupaciones radicadas en Estados Unidos, cuyo propósito es promover acciones encaminadas al derrocamiento de la Revolución Cubana. Es, simplemente, una más de los tantos Consejos, Fundaciones, Brigadas, Clubes, etc., —muchas veces integradas por apenas diez miembros—, surgidas como resultado de malabares políticos, búsqueda de alternativas, cambios de disfraz, separaciones y contradicciones, ansias de protagonismos de sus líderes y, sobre todo, la tan reconocida motivación económica que descansa en disfrutar de las contribuciones hechas por instituciones norteamericanas para sufragar la lucha contra Fidel Castro. Para los líderes de la mafia cubano americana asociarse y disociarse es, por supuesto, parte de un rejuego político bien montado con vistas a lograr "la mejor parte del pastel".

Quien piense que el Congreso Nacional Cubano representa realmente una nueva alternativa dentro del discurso político de la contrarrevolución, se equivoca totalmente. Basta con analizar los primeros planteamientos ideológicos de Antonio Calatayud, uno de sus principales líderes, para comprender que es, en realidad, el mismo perro con distinto collar.

Con una gran incidencia de individuos involucrados en la fracasada invasión de Playa Girón, en 1961, su discurso político expresa, en esencia, lo siguiente:

► Aboga por una intensificación al bloqueo contra Cuba, posición similar a las de todas las organizaciones de la ultraderecha cubano miamense. Al respecto, Antonio Calatayud expresó: Nosotros apoyamos un (…) "bloqueo internacional político, económico, diplomático y turístico contra el régimen de Fidel Castro, similar al que fue sometido Sudáfrica en la época del Apartheid".

Al esgrimir este argumento político, el CNC cae dentro de las posiciones más radicales de los grupos de Miami, tan similares a las esgrimidas por el Consejo para la Libertad de Cuba, Alpha 66, FNCA, Cuba Independiente y Democrática, Comandos F-4 y otros.

► Sin embargo, no excluye una confrontación entre el poderoso y arrogante Estados Unidos de América y Cuba. Este último punto de vista ha fructificado entre las organizaciones más radicales de la Florida como resultado de dos hechos: la incapacidad de la contrarrevolución de derrocar a la Revolución en Cuba por sí sola y el triunfalismo reinante en el Vecino del Norte como resultado de las agresiones contra Afganistán e Irak.
Al respecto, Calatayud aclaró: Nosotros también, como última opción "una intervención militar multilateral de una alianza de países amigos del pueblo cubano". ¿No responderá este planteamiento a una estrategia ya refrendada por el gobierno norteamericano para atacar a Cuba y que comparte la mafia de Miami? ¿No serán parte de la preparación para esa agresión los sostenidos ataques de la Unión Europea contra la Isla, capitaneados por España e Italia, y dirigidos a buscar justificaciones para esa confrontación armada? ¿No estarán dentro de esta estrategia también las acusaciones recientes de del gobierno costarricense de que Cuba exporta espías a ese país, tan coincidentes con las hechas por Luis Posada Carriles desde la prisión hace unos días?

Para justificar la intervención de EE UU en una agresión contra Cuba, Calatayud señaló que ésta "es una nación cautiva, con un pueblo secuestrado, que no puede liberarse por sí mismo". Erróneas palabras de un verdadero desconocedor de la historia de los cubanos. ¿Desconoce este terrorista que fue ese mismo pueblo el que durante casi 100 años estuvo luchando por su liberación con un heroísmo sin límites, primero contra los españoles y, luego, contra los yanquis y sus lacayos cubanos? ¿No fue, acaso, el triunfo de enero de 1959, una muestra de la capacidad del pueblo cubano de luchar por su verdadera y plena libertad? ¿No ha sido esta resistencia sin parangón en la historia, contra las agresiones de sus amos, una muestra del deseo genuino de los cubanos por mantener su libertad?

La naciente organización no pierde la oportunidad para hacerse notar dentro del saturado contexto de voces contrarrevolucionarias. En días recientes, ante el anuncio de que en Miami se celebraría por primera vez la edición de los premios Grammy, una gran alharaca se levantó en esta ciudad. Muchos intolerantes, como Luis Zúñiga Rey, actual Director Ejecutivo del Consejo para la Libertad de Cuba, se opusieron abiertamente, argumentando que contaban con el apoyo de "organizaciones de ex presos políticos y de mujeres militantes contra la represión en Cuba". Otros, como el propio Mas Santos, de la FNCA, esgrimieron el argumento de que podías celebrarse los Grammy en Miami, sin que fuera una afrenta para ellos la presencia de artistas cubanos. En este caso, lo sabe todo el mundo, ha primado en Mas Santos, Alex Penelas (alcalde del Condado de Miami Dade), Emilio Estefan y otros, el anuncio de jugosas ganancias para sus bolsillos. Por supuesto, Calatayud no se quedó atrás entre las opiniones discordantes. Para congraciarse con los sectores poderosos como la FNCA y las Alcaldías de Miami y de Miami Dade, se sumó al grupo de los menos recalcitrantes y planteó que: "salvo los alabarderos de la tiranía de Fidel Castro, la mayoría de los artistas son también secuestrados por esa tiranía, y no expresaremos rechazo contra ellos".

Como puede apreciarse, el Congreso Nacional Cubano nació a la vida cargado de podredumbre y de entreguismo. Un breve examen de la historia de uno de sus dirigentes principales, explicaría el por qué de su nauseabundo devenir cuando sus orígenes apestan.

Breve retrato de Antonio Calatayud, líder de Congreso Nacional Cubano.

El actual dirigente de este grupo terrorista estuvo involucrado en la agresión de Playa Girón y fue integrante de la brigada mercenaria 2506. Junto a Jorge Mas Canosa, Higinio Díaz, José Dionisio Suárez Esquivel y José Antonio Ortiz, se dedicaron a bojear la Isla sin disparar un tiro o, como dicen los cubanos, "sin disparar un chícharo". Fracasada la invasión y cargando con vergonzosa derrota, Calatayud se dedicó a promover agresiones terroristas contra Cuba y contra sus representaciones oficiales en el exterior. Prueba de ello lo fueron sus involucramientos en acciones tales como:

► Organización de infiltraciones para promover acciones terroristas, tal como la de Amancio Mosqueda (Yarey). Estos hechos los dirigió desde su posición como dirigente del grupo extremista RECE en la década de los setenta.
► Dirigió el sabotaje contra la representación comercial de Cuba en Montreal, realizado el 4 de abril de 1972, y donde se produjo la muerte del diplomático cubano Sergio Pérez Castillo.
► Dirigió un frustrado atentado contra la embajada cubana en Francia, en el año 1973.

Su participación en varias actividades terroristas fue seguida de cerca por el FBI, aunque nunca se hizo acción legal alguna contra este matón. Prueba de ello es que el Buró Federal de Investigaciones desclasificó varios documentos, entre los que se encuentran el 105-304390, el 105-20202-36 y el referido a las Organizaciones de Dura Línea (1996), en las que se recoge su desempeño en acciones contra Cuba.

Involucrado a terroristas como Gaspar Jiménez Escobedo en las filas del CORU, se le sabe comprometido en acciones terroristas como un plan para asesinar a Fidel Castro en México.

Una información desclasificada del FBI (Informe sobre organizaciones de Dura Línea/Corriente/1996), lo presenta como dirigente del Partido Independentista Cubano y vinculado a reconocidos contrarrevolucionarios como Augusto Almeida, Danilo Baeza, Carlos Pérez y Alberto Echenique. Desde organización publicó el libelo "El Independentista" caracterizado por sus ataques a la Revolución Cubana.

Pero si la naturaleza terrorista de su dirigente condiciona, de hecho, el devenir del Congreso Nacional Cubano, su historia de fraudes y corrupción pone en dudas una posible honestidad de sus propósitos. Involucrado en 1978 en un sonado fraude a programas estatales de ayuda a ancianos, malversó junto a otros terroristas como Pedro Lucas Roig, Antonio de la Cova y los hermanos Raúl y Rafael Villaverde Lamadrid, significativas cantidades de dinero. Favorecido por el stablishment yanqui, dada su condición de connotado terrorista, nunca fue molestado a pesar de que el FBI mantenía su vigilancia sobre él.

En el año actual, el 21 de enero, fue arrestado por defraudar cerca de 290,000 dólares al Medic Aid de la Florida. Luego de una dudosa sanción impuesta por un juez, en la que le rebajaron la sanción a una cuarta parte, continuó sus acciones anticubanas sin ser molestado.

Conclusiones.

Nada nuevo aportará este renombrado terrorista a la supuesta lucha por librar a Cuba. Dedicado últimamente a promover acciones civiles y marchas contra el proceso bolivariano de Venezuela, como la marcha de la calle 8 celebrada el día 18 de enero del 2003, trata de mantenerse, con un dudoso protagonismo, entre la fauna contrarrevolucionaria de Miami. Dueño de una lujosa residencia en el South West y propietario, a la vez, de la Farmacia Latina Inc. (centro de sus acciones fraude), sigue apostando por un cambio en la Isla. No le importa, sin embargo, el costo en vidas cubanas y norteamericanas que pueda provocar una agresión contra Cuba. Para él, la esperanza descansa en una decisión de Bush, mejor dicho, en una terrible equivocación histórica de este adalid del neofascismo: la de agredirnos.

Mucho más podría hablarse de los fracasos anunciados que llegarán para Calatayud y su Congreso Nacional Cubano, pero creo, amigo lector, que usted comprenderá el destino por llegar para lo que empieza mal. La podredumbre destilada en el local en que se fundó este nuevo engendro, se desplazará por las calles de Miami inundándolas de pestilencia y un amargo sabor a desengaño. Cuba no podrá ser derrotada, con yanquis o sin yanquis. Esa es la única verdad.