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La feria agroalimentaria, primera etapa en las relaciones comerciales: Jesse Ventura
Paso a paso, el proceso para distender el conflicto de cuatro décadas entre EU y Cuba: Fidel Castro
El mercado isleño, área fértil para las compañías estadunidenses: empresario Peter Nathan
Gerardo Arreola / Corresponsal La Jornada
La Habana, 26 de septiembre. Fidel Castro dibujó hoy, con voz
pausada y tono reflexivo, su idea de que el camino para distender el conflicto
de cuatro décadas entre Cuba y Estados Unidos se transita paso a paso
y está empezando por las pequeñas operaciones comerciales que
ya se realizan, al amparo de excepciones legales al bloqueo económico
contra la isla.
El desembarco de comerciantes, agricultores, industriales y funcionarios públicos
estadunidenses que participan aquí desde este jueves en una feria agroalimentaria,
"puede ayudar a seguir, poco a poco, construyendo los vínculos económicos,
y éstos alientan los vínculos de amistad entre los pueblos", dijo
el mandatario.
Castro hablaba con reporteros a un metro de una res Shortorn, de apenas nueve
meses de edad, que la familia de granjeros Kaehler trajo a la Exposición
Agroalimentaria de Estados Unidos en Cuba, inaugurada hoy.
Ralph Kaehler explicaba al mandatario la vida y obra de sus corrales, cuando
Castro decidió abrir la cerca y aproximarse a la impávida Minnesota
Red.
"Cuando un hombre es un ganadero, siempre se le nota", dijo Kaehler, mientras
Castro palmeaba, sonriente, los cuartos traseros de la ternera.
De traje civil azul oscuro, Castro mostró su gran interés por
la feria al asistir a su apertura, recorrerla detenidamente y hablar con decenas
de los más de 700 expositores.
El Pabellón de Exposiciones de Cuba (Pabexpo) era hoy algo parecido a
un mall de alimentos, sazonado con un olor a fritura dulzona, que mezclado
en el ambiente anunciaba los bocadillos de cortesía que preparaban los
vendedores.
El gobernador de Minnesota, Jesse Ventura, el político de más
alto rango en la muestra, habló en la ceremonia inaugural y se apuntó
también a la política de pisadas cortas: "Espero que éste
sea sólo el primer paso en las relaciones comerciales y unas mejores
relaciones entre nuestros dos países".
Nunca soñó "en toda mi vida estar parado aquí, en este
gran país que es Cuba. Y nunca soñé que vería las
dos banderas, una al lado de la otra", dijo el hombrón de casi dos metros
de alto.
"Pero esto me demuestra, igual que cuando me eligieron gobernador de Minnesota,
que cualquier cosa puede ocurrir", afirmó el también ex luchador.
Pedro Alvarez, presidente de la Empresa Importadora de Alimentos (Alimport)
de Cuba, dijo también en un discurso que desde noviembre del año
pasado la isla caribeña ya importó 712 mil toneladas de comida
de Estados Unidos en 211 rubros, con un valor de 140 millones de dólares,
y que la cifra puede llegar al final de la exposición a unos 192 millones
de dólares, todo de contado como lo manda la legislación del bloqueo
estadunidense.
Pocas horas después se firmaba el primer contrato de la exposición,
por 10 millones de dólares en diversos productos que venderá Archer
Daniels Midland, consorcio de Filadelfia, pionero en esta especie de diplomacia
del arroz, y además principal patrocinador de la feria.
Alvarez tuvo además el gesto de recordar los atentados del 11 de septiembre
del año pasado en Nueva York y Washington: "Cu-ba fue uno de los primeros
países que expresaron una condena y su solidaridad más sincera.
Hoy reiteramos nuestra condena a esos hechos o a cualquier acto similar en el
mundo, y le enviamos un mensaje de paz y amistad al pueblo de Estados Unidos".
El tono del acto inaugural surgía de una visión claramente compartida
por cubanos y estadunidenses, de que la feria y el re-cuento de operaciones
marcan hasta ahora el punto más alto en el goteo de esfuerzos contra
el bloqueo económico de cuatro décadas impuesto a la isla y, en
sentido contrario, es el boquete más notorio de esa represalia que han
aplicado sin descanso nueve presidentes de Estados Unidos a lo largo de cuatro
decenios.
Por esa línea habló Peter Nathan, presidente de PWN Exhibicon
International LLC, la empresa organizadora.
Dijo que la asistencia de Castro a la apertura "es un mensaje muy fuerte para
todos los expositores", a quienes pidió volver a su país contando
que "el mercado cubano es un área muy fértil" para las compañías
de Estados Unidos.
Junto con los hombres de negocios estaban aquí un vicegobernador, un
secretario estatal de Comercio y siete comisionados estatales de Agricultura.
La exposición concluirá el lunes. Está prevista para el
sábado por la noche una cena para los expositores en el exclusivo complejo
residencial de El Laguito, en la que se espera la asistencia de Castro y una
larga conversación nocturna.