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15 de noviembre del 2002
La ONU vota contra el embargo estadounidense a Cuba
argenpress
La Asamblea General de las Naciones Unidas votó por undécimo
año consecutivo a favor de que se ponga fin al embargo comercial de Estados
Unidos contra Cuba.
La votación fue de 173-3, con cuatro abstenciones, el mayor margen de
votos contra el embargo a la isla de gobierno comunista desde que se sometió
el asunto a la Asamblea General de la ONU.
Los países que votaron contra la resolución -además de
Estados Unidos- fueron Israel y las Islas Marshall.
Las naciones que se abstuvieron fueron Nicaragua, Etiopía, Malawi y Uzbekistán.
Varios otros estados no votaron por no hallarse sus representantes en la Asamblea
General o por haber incumplido sus pagos a la organización internacional.
Estados Unidos impuso un embargo comercial a la isla caribeña poco después
del triunfo de la revolución cubana en 1959, pero en el 2000 el Congreso
norteamericano aprobó una ley que suavizó algunas de las restricciones
para permitir la ventas de medicinas y alimentos, siempre que sean pagadas en
efectivo.
El presidente de la Asamblea legislativa cubana, Ricardo Alarcón, dijo
que a pesar de que en Estados Unidos existe apoyo para suavizar o eliminar el
embargo, el presidente George W. Bush y sus aliados en el Congreso impiden que
se apruebe cualquier proyecto de ley para modificar la medida.
Los que se oponen al embargo 'deben enfrentar la oposición tenaz de una
minoría poderosa', aseguró, al parecer refiriéndose a los
grupos de exiliados cubanos con sede en Miami que se oponen vehementemente al
gobierno del presidente de Cuba, Fidel Castro.
Al menos 25 representantes de países miembros de la ONU, encabezados
por México, criticaron al embargo estadounidense, afirmando que viola
las leyes internacionales, que ha dañado la economía de la isla
y va contra la carta de las Naciones Unidas.
La resolución aprobada, al igual que en las 10 ocasiones anteriores,
se refiere a la ley Helms- Burton de 1996, que permite a ciudadanos norteamericanos
presentar demandas en cortes de Estados Unidos contra las compañías
extranjeras o individuos que 'trafiquen' con las propiedades confiscadas por
el gobierno cubano.
El enviado estadounidense a la Asamblea General de la ONU, Sichan Siv, sostuvo
que la resolución de la ONU fue 'equivocada' y rechazó las acusaciones
de que su país intenta prohibir a otras naciones comerciar con Cuba,
señalando que el gobierno de La Habana importó el año pasado
1.000 millones de dólares en mercancías procedentes del extranjero.
'La política estadounidense sólo tiene como fin impulsar una transición
rápida y pacífica a una forma democrática de gobierno,
donde los derechos humanos sean protegidos', dijo Siv.
Mientras tanto, en La Habana, el gobierno consideró la contundente votación
en la ONU como una victoria que, afirmó, demuestra el fracaso de la política
estadounidense de aislar económicamente a Cuba.