Dirigente de los economistas cubanos vino a Uruguay para promover encuentro internacional sobre Globalización
"Cuba ya produce el 90% de la energía con petróleo propio"

El economista Angel Morales Alemán, del Consejo Ejecutivo Nacional de la Asociación de Economistas, que agrupa a más de 50.000 especialistas de Cuba, analizó con LA REPUBLICA la situación de la economía de la isla y la convocatoria para febrero del Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas del Desarrollo.

La República

Alemán: "A pesar de ser un año difícil las metas sociales no se han tocado y se ha aumentado la inversión".

Alemán opinó que Cuba crecerá este año pero no en los niveles esperados, reveló que están en un proceso de reconversión de la industria azucarera que implicará el cierre de 70 centrales y la reubicación de 80 mil trabajadores y también destacó que el 90% de a energía cubana se produce hoy con petróleo propio.
Lo que sigue es un resumen del diálogo con el economista cubano.
--¿En qué consiste el encuentro internacional que usted está promoviendo?
--Estamos en Uruguay promoviendo la quinta versión del Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que se desarrolla anualmente en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Esta versión se va a efectuar del 10 al 14 de febrero próximo.
Este es un evento que arrancó en un carácter de diagnóstico, fue avanzando en versiones propositivas y en este caso se mantiene el tema de la reestructuración del sistema financiero internacional, sigue la parte comercial incluyendo el funcionamiento de los organismos multilaterales de comercio, también el tema de la integración y la cooperación económica, se abordan los acuerdos regionales. También habrá una parte dedicada al desarrollo y el tema de la cultura, la educación y el medio ambiente en el mundo globalizado.
Hay una representación de prácticamente todos los continentes con economistas, sociólogos, filósofos, historiadores. Hemos logrado una presencia importante de los organismos que conforman las Naciones Unidas, con la Cepal, el Cela, la Aladi, el BID, el año pasado se sumó el Banco Mundial y este año el FMI.
No ha habido una presencia fuerte de Uruguay. Conociendo la situación que atraviesa el Cono Sur también se han planteado paneles especializados, como economistas argentinos refiriéndose a la situación de su país. Sabemos la situación financiera que atraviesa Latinoamérica pero esperamos que haya una buena representación de uruguayos.
Van desde marxistas hasta neoliberales. Se trata de un ambiente muy democrático y pluralista. Se respetan los criterios y se los incluye al final en la relatoría.
Quisiéramos también que participaran algunos escritores para dar la dimensión cultural adecuada a este evento.
--¿Cómo está la situación económica en Cuba?
--Nosotros vamos a terminar este año sin cumplir con nuestras expectativas de crecimiento económico. Ha sido un año muy difícil porque el impacto por lo sucedido en las Torres Gemelas ha golpeado mucho el sector del turismo, aunque no tanto a Cuba como en el resto del Caribe. Aún así el turismo sigue siendo la locomotora de la economía cubana y se siguen construyendo hoteles.
Básicamente la asociación con capital extranjero es por contratos de administración. El capital es cubano y los constructores también. Lo que hemos buscado es la tecnología del mercado, que efectivamente lo poseen las firmas extranjeras.
A la caída del turismo se suman los precios de miseria que se están pagando por el azúcar en el mercado libre azucarero mundial, que nos ha obligado a comenzar un proceso de reestructuración de la industria azucarera. Vamos a desmantelar setenta centrales azucareras. Van a quedar las centrales más eficientes, cuyo costo por tonelada de azúcar producida sea competitivo a nivel internacional y que las tierras donde tiene sembrada la caña sean las de mayor rendimiento. Eso ha obligado a que más de 80.000 trabajadores de la industria azucarera dejen de trabajar en ese sector y mediante un plan dirigido por el Estado comenzaron un proceso de capacitación en otras materias o a profundizar en otras especialidades.
Se calcula que podremos mantener un volumen de producción de azúcar de cuatro millones de toneladas de azúcar, que es lo que da respuesta a los requerimientos internacionales.
Vamos a comenzar un proceso de desarrollo de los derivados de la caña de azúcar, incluyendo algunos donde prácticamente el mercado está virgen, como en el caso del ron cubano. Nos asociamos con la firma francesa Pernaud y en varios países estamos desplazando a Bacardi. Esto nos implica producir gran cantidad de alcoholes porque la demanda es grande. Todo el ron que seamos capaces de procesar lo comercializamos. De paso utilizamos mieles propias para la alimentación del ganado vacuno y porcino y pensamos utilizar la tierra que dejamos libre de la caña de azúcar para producir alimentos para la población. Convertir las centrales azucareras en empresas agropecuarias y dejar las otras para producir azúcar y otras para alcohol, refinería o mieles proteicas para ganado animal.
--Eso es un proceso de reconversión económica muy importante. La producción de azúcar en Cuba es en cierto modo emblemática.
--Muy importante. Es un proceso que hasta en el orden emocional y cultural es traumático. Son más de 400 años viviendo fundamentalmente de la industria azucarera y ahora estamos en un proceso que fue explicado en detalle y se discutió hombre a hombre.
--¿Qué sector de la economía cubana es hoy el más dinámico?
--Actualmente el turismo. Los problemas que se atraviesan ahora son netamente coyunturales. La perspectiva es que entrado el año 2003 comience el proceso de recuperación de esta industria a nivel internacional. Esta es la razón por la cual no se paró la construcción de hoteles y se terminaron algunos aeropuertos internacionales.
También hemos tenido un impacto fuerte de caída de ingresos por venta de tabaco. El mundo vive momentos difíciles y la gente naturalmente elige comer antes que fumar un buen habano.
No obstante tenemos garantizada la materia prima para tener volúmenes importantes de producciones de habanos.
Si a esto se suma el fenómeno meteorológico del Huracán Michel y tuvimos que reconstruir miles de viviendas que fueron arrasadas.
El contexto final de este año en mi criterio personal pienso que no va a permitir alcanzar el tres por ciento de crecimiento que nos habíamos fijado. De cualquier manera creo que va a haber un pequeño crecimiento que mantiene la pauta de crecimiento constante que viene desde 1994.
--No se puede absorber en servicios lo que la producción industrial y agropecuaria genera en mano de obra. ¿Cuáles son los renglones productivos a los que apuesta Cuba ahora que el azúcar va a perder incidencia?
--La industria azucarera queda potenciando los derivados porque es lo que mayor valor agregado presta. Pasaríamos a dejar de ser productores de una materia prima como el azúcar para pasar a ser productores de derivados. Estamos apostando a eso y también a la producción de alimentos.
Las tierras de nuestra isla son muy buenas pero tenemos un gran problema de alimentación. Hemos apostado a desarrollar la agricultura para sustituir importaciones. No se despide sino que se absorben puestos de trabajo.
No hemos ido a la ilusión de estatizar todo. El peso fundamental de la producción de tabaco está en mano de campesinos privados, lo mismo la producción apícola, viandas, hortalizas, frutales y a la par sigue existiendo la empresa estatal. Muchas veces la asociación con privados da mayores resultados.
En el arroz comenzamos un proceso de desarrollo de cultivos intensivo por campesinos individuales o en cooperativas y los rendimientos son mayores que en la empresa estatal. No hay que apostar más a las grandes extensiones. Dejamos en pequeñas parcelas con un cultivo intensivo que pueden llegar a obtener hasta tres cosechas en el año.
Yo creo que tenemos que seguir en la esfera de servicios y potenciar la agricultura, donde para ser honestos todavía no hemos alcanzado una producción adecuada para la población. También tenemos que potenciar la industria azucarera con sus derivados y mantener el níquel porque con las reservas que tiene Cuba no se puede abandonar.
El sector donde más se ha invertido es en el petróleo. Nosotros no tenemos grandes fuentes energéticas y las facturas de combustible nos comen. Comenzamos con compañías extranjeras como socios para desarrollar estudios de explotación. Se cuadriculó el país completo con su plataforma insular y bloque a bloque se ha ido negociando con empresas extranjeras. Eso nos ha permitido que el 90% de la energía que se comercializa en Cuba es con crudo nacional. Sólo nos falta reconvertir una termoeléctrica.
El crudo cubano tiene desventajas: es muy denso, tiene un alto contenido de azufre y no sirve para refinar pero sirve para quemar para energía eléctrica. También para bajar costos el níquel y el cemento queman crudo nacional.
Tenemos un área en el Golfo de México que está siendo explorada por las compañías extranjeras y cuando aparezca el petróleo será de mejor calidad y entonces podrá ser refinado.
Si bien este no será un año donde se concrete el crecimiento proyectado, los planes sociales del Estado no se han visto afectados sino que se han aumentado. Estamos con veinte alumnos por profesor en primaria, con computación, video y televisión. Hemos importado equipos y otros se ensamblan en Cuba aunque los software son nacionales.
Esta es una industria que también estamos tratando de desarrollar junto con la biotecnología.
--¿Hacia dónde se orienta Cuba en materia de comercio exterior?
--La tendencia cubana ha sido no volvernos a casar con un solo mercado. El 85% de nuestro comercio estaba orientado hacia el campo socialista. Debimos tener una reorientación del comercio exterior pero también una reorientación económica total en el país.
La política que llevan los ministerios que encauzan la economía cubana está dirigida a no volver a tener compromisos con un área geográfica o una economía específica.
Siguen siendo Europa y Canadá nuestros principales socios comerciales y hemos ido avanzando paulatinamente en América Latina. Sigue siendo México un mercado importante en Latinoamérica y se desarrollaron las relaciones con Venezuela y con el Caribe insular por la cercanía que nos une. Con Brasil estamos desarrollando excelentes vínculos de comercio. Con China hay un buen comercio pero el comercio cubano está bastante diversificado. Selectivamente buscamos ubicar nuestro comercio en diferentes continentes.
--Da la sensación de una apertura de algunos estados de EEUU hacia Cuba en materia comercial, ¿eso es exactamente así?
--Sí porque las asociaciones de granjeros han impulsado esa apertura. A partir que, con el Huracán Michel, se abrió la posibilidad de venta de alimentos y medicinas a nuestro país, se hizo una compra en EEUU. Posteriormente hubo varios grupos de granjeros de EEUU en la Feria de La Habana y se firmó otro grupo importante de acuerdos, que nos llevaron a alrededor de 200 millones de dólares en alimentos a EEUU.
La limitante es que no es el comercio normal que todo el mundo ejecuta. Hay que pedir muchos permisos para poder acceder al mercado norteamericano.
Tenemos que pagar en efectivo y lo tienen que transportar barcos norteamericanos pero eso da una idea que el bloqueo está siendo penetrado desde adentro por los propios productores norteamericanos. Han visto que hay un buen mercado en Cuba, que honramos religiosamente nuestras deudas, somos serios para negociar y hay posibilidad de negociar otros productos. También da una idea que el bloqueo prácticamente pasa por la Fundación Nacional Cubano-Americana de Miami, más que por sectores que dentro del propio Congreso norteamericano se han dado cuenta que es obsoleto el bloqueo contra Cuba. No obstante Bush dice que va a arreciar el bloqueo.