| "Foro
Social Mundial 2006 en Caracas (Venezuela)" del 24 al 29 de enero
de 2006 |
FSM de Caracas
Apuntes para el debate sobre la Asamblea de Movimientos Sociales
Piero Bernocchi. Cobas (Italia) Josu Egireun. ESK (Euskadi)
Viento Sur
Partimos de la base de que todo el mundo conoce el programa de actividades organizadas en el espacio de los movimientos sociales y por lo tanto sólo vamos a referirnos a aquellas cuestiones que están en continuidad con la reflexión que venimos haciendo tras el encuentro de Ginebra en octubre de 2005 y las notas de Paul, Sophie y Josu tras las movilizaciones ante la cumbre de la OMC en Hong-Kong.
El punto de partida
Más allá del debate sobre la dinámica de los Foros y el balance que plantea la opción aprobada en el Consejo Internacional del FSM de 2005 de realizar los Foros Policéntricos en el 2006 (una decisión contraria a la adoptada el año anterior, de realizar foros mundiales cada dos años y que sacrifica los foros continentales), entendemos que el FSM tiene que formar parte del proceso de los Foros que se da a nivel continental y su realización no puede ser anual. Y mucho menos que de forma reiterada tenga que celebrarse en Brasil: ¿por qué no en regiones diferentes cada vez?.
Como decíamos, más allá de este debatte, el FSM en Caracas revestía dos aspectos importantes: el primero, acercaba el FSM a un proceso de lucha y emancipación social y, el segundo, como instrumento útil para los movimientos que están impulsando ese proceso de estrechar lazos con los movimientos sociales a nivel internacional.
En cualquier caso no conviene despreciar algunas voces que hablan de que de que la propia estructura del FSM, la forma de organizar el Foro, y las relaciones entre los movimientos más institucionalizados y los más populares ha supuesto una dificultad para una participación más activa de los movimientos sociales populares venezolanos en el mismo.
Además de esto, tras las reflexiones que venimos desarrollando estos últimos meses, el encuentro de los movimientos sociales (que tuvo una participación importante) supuso un test para ver en qué medida logramos dar pasos hacia delante.
Partíamos de la necesidad de alcanzar a definir una agenda común para los movimientos sociales a escala internacional, dar expresión a las distintas campañas e iniciativas de encuentro entre redes y movimientos y articular las movilizaciones. Una vez concluido el Foro, es bueno reflexionar lo que se ha avanzado y lo que queda por hacer.
La dinámica de trabajo en Caracas
El primer dato a retener de la Asamblea de Movimientos Sociales en Caracas, es la presencia limitada de los movimientos sociales venezolanos en los trabajos de la Asamblea; algo parecido a lo que ocurrió en Mumbai, pero que resulta un tanto más difícil de entender cuando se trata de América Latina.
El segundo aspecto a señalar es que hubo un trabajo real de las distintas redes e iniciativas en curso, como se puede ver en la relación de llamamientos que se incorpora en la declaración de los movimientos sociales.
Más allá de esto, sería bueno reflexionar sobre los siguientes aspectos:
En primer lugar, tras la primera asamblea, (en la que se explica el lugar de la misma dentro del Foro, las conclusiones que salieron de la reunión de Ginebra y se desarrolla un turno abierto de palabras para que todo el mundo pueda presentar sus propuestas o preocupaciones), durante lo tres días del foro trabajamos desorganizada y deshilvanada, sin una perspectiva clara para el conjunto de los tres días del Foro. Al final, las cosas se resolvieron porque un grupo autoorganizadoy abierto a quien quisiera participar, se encargó de garantizar que pudiéramos concluir con una buena Asamblea final. Asamblea donde salimos con una buena declaración que recoge las iniciativas impulsadas en el l Foro y se define una agenda de trabajo concreta para el año 2006.
Ahora bien, no sólo se trata de organizar una agenda bien armada, sino de darle importancia a que lo fundamental de la agenda es que se pueda llevar a la práctica. Y si bien en este aspecto, los llamamientos a iniciativas temáticas o sectoriales tienen que articularse en los espacios dedicados a ellos, sería bueno que sobre los puntos comunes de la agenda (como son los cuatro que se recogen en la primera parte de la declaración) hubiera un tiempo para el debate y su articulación en el plenario final. El Foro sólo resulta útil para los movimientos sociales si, más allá del encuentro y la confrontación de ideas, permite articular movimientos e impulsar luchas. Esa es una perspectiva que siempre hemos de tener presente.
Movimientos sociales: entre el Foro y la Asamblea
Otro aspecto a considerar es cómo organizar la actividad de los movimientos sociales que participamos en el Foro en orden a avanzar en la definición de alternativas y estrategias de lucha.
Tras seis años de experiencia parece evidente que, a este respecto, el Foro tiene sus límites: cumple bien el papel de marco de encuentro y espacio participado de decenas de miles de activistas -organizados y no organizados-, ONGs, intelectuales o de gente a la que sólo le mueve el interés por saber qué es el foro y que ocurre allí dentro, y esto no es suficiente..
Por la pluralidad y contraste de pareceres que deben presidir sus actividades (seminarios, talleres, etc.) y que es necesario preservar, no parece que ese marco sea suficiente para llegar a definiciones más precisas en el terreno de las alternativas o estrategias. Por eso la Asamblea de los movimientos sociales tiene que trabajar más y mejor para abordar estas cuestiones, tanto en el marco de los Foros, como entre Foro y Foro, que, en cierta medida es como se viene trabajando en el proceso del Foro Social Europeo.
Es ahí donde se sitúa, tal y como se vio en la reunión de Ginebra, que los movimientos sociales necesitamos cuanto menos un encuentro anual a nivel internacional con tiempo suficiente para abordar tanto los problemas referidos a la articulación del movimiento, nuestra perspectivas de trabajo y la construcción de redes y alternativas. En cierta medida, retomando la propuesta de Ginebra, sería necesario ir concretando el seminario internacional que se propuso en Ginebra con el mes de septiembre como fecha posible.
La articulación de los movimientos y la Asamblea
La experiencia de Caracas, que nos trae a la mente la de Mumbai, es una muestra más de que necesitamos un mínimo de coordinación y articulación previa a los foros para organizar nuestras actividades en el marco de los mismos.
¿Qué mínimo de coordinación?. En primer lugar la que se tiene que dar con los movimientos sociales del país en el que se realice el Foro y el resto de movimientos sociales; de forma que la Asamblea sea un espacio de encuentro entre los movimientos del país de acogida y las delegaciones internacionales.
En segundo lugar, sería útil llegar a los Foros con un programa y una metodología de trabajo previamente consensuada al menos en tres aspectos:
Dinámica de trabajo de la Asamblea de los movimientos durante los días que se celebre el Foro: plenarios, comisiones de trabajo, mesa presidencial, etc.
Propuestas a debate en plenario: fundamentalmente sobre la agenda y cómo articular su puesta en pie; y Sobre la visibilidad de las iniciativas de los movimientos sociales,
Por último, la Asamblea debería servir, ser útil, como marco de articulación, de coordinación de las iniciativas centrales que se acuerden en la agenda. Es necesario que salgamos de la Asamblea con cierta idea de cómo vamos a trabajar, coordinar, etc. para impulsar las movilizaciones que se convocan. Es la única forma de saber qué pasos se van a dar, o se están dando, en el terreno de la construcción de alianzas o coordinación de iniciativas para que una declaración sobre el papel se convierta en un compromiso real y el llamamiento de la asamblea tenga una traducción real en la práctica.
Encuentro movimientos sociales con Chávez: una buena iniciativa, con problemas.
Por último, queremos tratar aquí el encuentro con Chávez a la finalización del Foro, Un encuentro del que la Asamblea de los movimientos sociales no tuvo conocimiento alguno, ni pudo valorar su conveniencia o no.
El encuentro fue organizado en el marco de los encuentros que mantiene el presidente -o asesores del presidente- con representantes de algunos movimientos sociales latinoamericanos, si bien, en la reunión el MST-Brasil asumió la responsabilidad del encuentro. Un encuentro, que por los demás fue emitido por TV como el encuentro del Presidente Chávez con La Asamblea Mundial de los Movimientos sociales.
Como resultado de ello, hay una pregunta a la que no le encontramos respuesta en el mismo encuentro: ¿por qué se organiza un encuentro entre la Asamblea de los movimientos y el presidente Chávez, sin ni siquiera poder tratar este punto en la Asamblea y definir el perfil de la reunión?. La solución que se nos dio allí, de que era un encuentro impulsado por el MST con invitaciones particulares no se correspondía ni con el escenario del encuentro (una gran pancarta anunciaba la reunión como el encuentro de Chávez con los movimientos sociales), ni con la trasmisión que se hizo de él.
Aparte de esto, ¿por qué en el encuentro estaban visiblemente representados partidos políticos (no se sabe bien por qué mayoritariamente del Brasil, sin que además estuvieran todos los que de una u otra forma participan en el Foro) que, como tales no forman parte de la asamblea de movimientos sociales, además de intelectuales, etc?.
Y, en tercer lugar, ¿con qué criterio en el encuentro con Chávez se expusieron algunas de las campañas de los movimientos, pero quedó a un lado el llamamiento que se había aprobado a la mañana, donde entre otras cosas, se había llegado a una definición de la relación entre los movimientos sociales con los gobiernos que surgen de los procesos de movilización popular?.
Cuestiones todas ellas que nos llevan a un mismo punto: la utilización de la
asamblea de los movimientos sociales para un encuentro con Chávez, que no era el
de los movimientos sociales. No sabemos si el peso de lo que ocurrió corresponde
al equipo de asesores que rodea a Chávez o a quienes desde los movimientos
sociales organizaron un encuentro que iba más allá de sus relaciones
particulares con el mandatario. En cualquier caso una iniciativa que se
desarrolló sin el respeto mínimo a dos cuestiones básicas: la trasparencia ante
la Asamblea y la capacidad de ésta para decidir los espacios en los que desea
encontrarse y de qué forma desea hacerlo con representantes gubernamentales.
Fuente: la fogata.org