| "Foro
Social Mundial 2006 en Caracas (Venezuela)" del 24 al 29 de enero
de 2006 |
Haití: Los movimientos sociales frente a las elecciones
Iván J. Broida Fontánez
Minga Informativa / PCJP
Entrevista con Marc-Arthur Fils-Aimé de Plateforme Haïtienne de Plaidoyer pour
un Développement Alternatif (PAPDA) de Haitì.
Iván: ¿Me puedes dar un marco general de la situación en Haití?
Marc-Arthur: Estamos viviendo un tiempo muy violento; estamos pasando por el
fenómeno del secuestro y antes no conocíamos esto. Yo veo dos raíces de esta
violencia: la social que va junto con la miseria y la política que es la raíz
más fuerte. Los partidos políticos aprovechan la situación de violencia para
preparar su derrota y culpar a la mala preparación de las elecciones que está en
manos de la comunidad internacional.
La MINUSTAH, la cual tiene el objetivo de llevar la paz, no cumple su misión.
Haití nunca ha sido tan violenta como ahora. El gobierno también ha fracasado
porque está totalmente dependiente de los EE.UU. y del capital extranjero.
Hay una falta de alternativa revolucionaria. La izquierda está muy débil y no
hay movimientos revolucionarios.
Las elecciones no van a resolver ningún problema porque todos los candidatos son
pro neoliberales y pro imperialistas.
Existe una coyuntura fértil para los traficantes de drogas; la droga es muy
fuerte y tiene base en los barrios pobres. También cuenta con el apoyo de
oficiales del gobierno y esto sucedía en gobiernos precedentes.
Esto es en rasgos muy generales de lo que está pasando.
Iván: ¿Qué se espera de las elecciones?
Marc-Arthur: El 7 de febrero fue una fecha impuesta por la comunidad
internacional sin las preparaciones necesarias. En enero de 2006 hubo un
encuentro en el Consejo de la ONU donde se decidió la fecha de las elecciones.
Iván: ¿No se le consultó a la sociedad haitiana sobre esto?
Marc-Arthur: No se le consultó ni a los partidos políticos.
Iván: ¿Cómo ha sido la participación electoral en Haití?
Marc-Arthur: La elección de Aristide en el 1990 fue masiva pero la última fue
muy floja. No sé lo que pueda pasar en febrero pero creo que el porcentaje de
participación no será muy alto. La población no tiene confianza en los partidos
políticos ni en el Consejo Electoral; la OEA y la MINUSTAH lo controlan todo.
Hubo un nivel de decepción muy alto con Aristide; todas las esperanzas caían en
Aristide. Actualmente no hay partidos políticos con programas claros. Hay muchos
lemas como "Vamos a terminar con la violencia" pero sin programas.
Iván: ¿Cuáles son las propuestas de las organizaciones sociales para resolver, o
comenzar a resolver, los problemas en Haití?
Marc-Arthur: Debemos trabajar en la paz con las organizaciones populares. Cuando
digo populares significa una visión alternativa popular, trabajamos con
organizaciones con visiones alternativas.
Muchas veces las organizaciones en Haití reciben golpes fuertes. El trabajo fue
mayormente clandestino durante el gobierno de Duvalier. Cuando ocurrió el golpe
de estado hubo una represión muy fuerte de los cuadros políticos. Una de las
estrategias de los EE.UU. para desarticular la lucha fue darle visas a los
miembros de los cuadros y a sus familias para que se fueran del país.
Mucha gente pensaba que Aristide era la alternativa. Pero la esperanza está
allá; hay muchos grupos con una visión clara. El problema es salir del
aislamiento de los grupos organizados para crear un movimiento fuerte.
Fuente: la fogata.org