| "Foro
Social Mundial 2006 en Caracas (Venezuela)" del 24 al 29 de enero
de 2006 |
La Integración es de los pueblos y desde los Pueblos, o no es Integración.
Manuel Rozental Minga informativa
Tejido de Comunicación/ACIN
Se respira un aire práctico en el VI Foro Social Mundial. La gente trae
experiencias y desafíos y busca caminos. Los intercambios son para definir
derroteros. Las presentaciones y debates plantean estrategias. Lo alternativo
persigue definiciones y caminos. Hay afán de saber y nombrar lo que debe
hacerse. El foro que tuvo como tema "La construcción de alternativas, aportes de
la sociedad civil americana al ALBA; ASC" genera el optimismo del llamado
realista a la acción practica mientras pone sobre la mesa las dificultades y los
obstáculos enormes que se enfrentan.
Elisangela Paim del Brasil, Sandra Larrain de Chile y Néstor Busso de la
Argentina provocaron desde su tarea como panelistas a un público ávido e
interesado. En su orden hablaron sobre integración en Infraestructura,
Megaproyectos Energéticos y Comunicación, sustentando sus ideas en experiencias
y ejemplos concretos para sembrar propuestas. Tanto, que el ánimo de estas
palabras es compartir con amplitud suficiente para que quienes no pudieron
asistir puedan participar con quienes allí estuvimos, en el debate que queda
abierto y en el trabajo que se necesita.
La Integración como Amenaza:
La característica esencial de la Integración Neoliberal orientada por el imperio
corporativo transnacional, es que privatiza las ganancias y externaliza los
costos. Son los pueblos y los territorios (y los Estados en su nombre) los que
hacen la inversión y asumen las consecuencias, mientras los grandes consorcios
económicos acumulan. Los ejemplos concretos ilustraron la forma en que este
principio de acumulación que se roba la riqueza colectiva se aplica de la misma
manera a la construcción de autopistas o ferrovías, a gasoductos y proyectos
energéticos o al negocio de la comunicación.
Sara Larrain señala tres puntos que permiten reconocer la amenaza de la
integración en curso así:
1. Se desarrollan proyectos sectoriales, que se negocian sector por sector sin
someterse de manera integral a los marcos constitucionales de las naciones. Con
argumentos técnicos y para promover ventajas comparativas, la integración que se
impone con el modelo ALCA, fragmenta las naciones en sectores que se negocian
por separado y en proyectos que se realizan de manera desarticulada. Por esta
vía, las transnacionales extraen lo que les interesa y desarrollan lo que les
conviene en su afán de acumulación, negando fronteras, realidades y necesidades
de los pueblos.
2. Existe una contradicción entre los intereses y decisiones de Estado frente a
los derechos y necesidades de los pueblos y ciudadanos. Un ejemplo de esto son
los grandes gasoductos que se construyen sin tener en cuenta por donde van a
pasar. Se sacrifican los pueblos para beneficiar los proyectos.
3. A la contradicción Estado-Ciudadanía se suma necesariamente la contradicción
Estado (megaproyecto)- Territorio. Se imponen sobre áreas protegidas, procesos
culturales, hábitat colectivos.
Con la comunicación pasa otro tanto, dice Néstor Basso: "La comunicación es
sometida a un proceso de triple concentración":
1. Una concentración corporativa, en la medida en que los monopolios de las
grandes corporaciones mediáticas se apropian de la comunicación como negocio y
manejan la información como mercancía.
2. Una concentración geográfica, porque la comunicación viene del centro a la
periferia. De las grandes ciudades hacia fuera, de los productores de mensajes
mercancía hacia los consumidores y del primer mundo hacia abajo y
3. Una concentración temática o de contenidos de manera que la comunicación es
controlada y orientada por pocos en función de sus intereses: "Es la
comunicación del Imperio, desde el Imperio, de manera que la producción de
tecnologías define y orienta la producción de contenidos."
Esta triple concentración condena al silencio a las grandes mayorías. Les quita
la palabra. Se las niega. La propia Comisión Interamericana de Derechos Humanos
en su informe anual del 2002, publicado en Abril del 2003, reconoce que por
estas razones hoy, en América Latina, no hay libertad de expresión. "Si la
participación es la base y el fundamento de la democracia, no puede haber
democracia con mayorías silenciadas". En la medida en que aceptamos como normal
que tiene la palabra quien tiene el poder económico para comprarla y
transmitirla, negamos la comunicación como un derecho humano fundamental.
Lo que sabemos, creemos, decimos y pensamos es poder. La lucha por el poder es
una lucha simbólica y mediática. Busso ilustra este punto con un ejemplo
evidente. La versión oficial habla de una Guerra de Liberación en Irak. La
verdad nombraría una invasión, pero el espacio para la verdad queda supeditado
al interés del propietario de los medios. "Conocemos bien las calles de Nueva
York o de San Francisco, pero casi nunca vemos nuestras calles y nuestros
pueblos. Cuando vamos por las carreteras de nuestros países en buses, nos
muestran una película en ingles y es de los EEUU. Todo esto es normal y lo
aceptamos así".
Semillas para la Integración Necesaria hacia el Otro Mundo Posible
En consecuencia, "debemos denunciar, reconocer y desmitificar una integración
construida de arriba hacia abajo", dice Larrain. "En este contexto vienen
trabajando sobre tres ejes prácticos que les permiten aprender desde los hechos,
realizar monitoreo y promover alternativas":
1. Un seguimiento al "Anillo Energético Sur Americano" conformado por proyectos
de integración desde los Estados que son un "perfecto ALCA" en la medida en que
garantizan la seguridad de las inversiones, el monopolio de los mercados sin
control estatal, mientras que los pueblos asumen los gastos.
2. Un seguimiento minucioso al comportamiento y actividades de multinacionales
particulares (como Repsol y Endesa) y
3. Una vigilancia a empresas nacionales que tienden a transnacionalizarse y a
comportarse como multinacionales ( como Petrobrás, ENAP de Chile y PDVSA)
La propuesta que hace Larrain al foro para los pueblos del continente
comprometidos con otro mundo posible y necesario consiste en confrontar los
proyectos concretos de integración en la práctica y promover alternativas de
facto, dando prelación al tema del anillo energético Sur Americano.
"Ejercitarnos en estos proyectos para mostrar que es posible un modelo diferente
que no reproduce al modelo dominante."
Existen en la practica, intentos y practicas de integración desde el respeto y
la diversidad de los pueblos y territorios que, aunque pequeños, constituyen
semillas de integración alternativa que funcionan o podrían funcionar si se les
da oxigeno y se les apoya. Una integración diseñada desde las bases y por los
propios pueblos.
En este mismo sentido las prioridades en la comunicación incluyen:
1. Movilizarnos para generar políticas que liberen la comunicación de las reglas
del mercado para que los pueblos recuperemos la palabra.
2. Fortalecer los medios propios en su diversidad y creatividad teniendo en
cuenta que no se puede seguir aceptando que lo popular y lo propio deba ser
pequeño y lo masivo monopolio de grandes consorcios comerciales.
3. Revolucionar la conciencia política de los movimientos sociales y de sus
líderes para que inviertan en sus propios procesos y modelos de comunicación.
Mientras esto no suceda, seguirán siendo pequeños y dependientes, a la vez que
financian y alimentan a los monopolios.
4. Generar formas concretas de control social de los medios de comunicación para
que sean públicos.
5. Apropiarse del uso de nuevas tecnologías. En otras palabras, pensar y hacer
otra comunicación para que el otro mundo necesario sea posible. Ganar la batalla
de la comunicación popular es ganar el poder y la conciencia para transformar la
realidad. Las experiencias acumuladas en los procesos populares ya marcan el
camino que debe ser recorrido.
Finalmente, vale la pena compartir los puntos esenciales del debate que se dio
entre los participantes:
1. Hay países "liberados en lo electoral", como Venezuela, Brasil y Bolivia, que
solamente serán democráticos en la práctica si aprovechan estos espacios ganados
para garantizar que los pueblos sean quienes desarrollen sus propios proyectos
de integración desde las bases. En este sentido, por ejemplo, Venezuela debe
consultar y exigir que se consulte a las comunidades indígenas sobre el proyecto
de gasoducto hacia la costa pacifica.
2. Las transferencias de recursos y tecnologías deben realizarse no para
entregarle a los pueblos tecnologías y recursos, como para apoyar a los procesos
en la realización de sus propios estudios de factibilidad y proyectos de
integración y acompañarlos en su gestión e implementación y
3. Así como la tierra debe ser liberada de la propiedad colectiva para que pueda
seguir protegiendo y recreando la vida, las palabras deben ser liberadas para
que sean de los pueblos, porque los pueblos sin sus palabras son esclavos y no
existen ni pueden integrarse para la libertad en la diversidad.
Una compañera de Barinas, propuso llevar a los mecanismos de participación
comunitaria que ya existen en Venezuela, los planteamientos y propuestas de este
foro, de manera que desde el poder popular (que ya se ha ganado), se oriente al
Gobierno en la dirección de una integración democrática que promueva el camino
hacia el otro mundo necesario que vamos haciendo posible.
Fuente: la fogata.org