| Pueblos Originarios |
Conversación con un mapuche refugiado político
El integrante de la comunidad Temulemu, Pascual Pichun Collonao, tiene
sólo 24 años, y fue víctima de la persecución judicial y política en Chile.
Actualmente vive en la ciudad de La Plata, Argentina, donde cursa estudios de
comunicación en la Universidad. Consultado sobre la situación de su pueblo en
Chile, no duda en acusar al gobierno de Bachelet de ignorar a los mapuches y sus
derechos. Su primera entrevista desde que el gobierno de Néstor Kirchner aceptó
tramitar su petición de refugio político.
Karina GUTIÉRREZ*
Azkintuwe
"El pensamiento único lleva a la muerte de las culturas"
La justicia lo sentenció a cinco años de prisión, por lo que tuvo que pedir
asilo político en Argentina y desde hace dos años vive fuera de su lugar. Hoy
reside en La Plata.
"En el 2005 presenté el pedido de refugio político al presidente Néstor Kirchner,
porque fui victima de una persecución por parte del Estado", nos cuenta Pascual.
Poco se sabe de las comunidades aborígenes del siglo XXI; tal vez muchos creen
que son parte del pasado. Sin embargo, Pascual Pichun Collonao es un joven
integrante de la comunidad mapuche, que sufre las consecuencias de intentar
defender los derechos de su pueblo en su país de origen, Chile. La justicia lo
sentenció a cinco años de prisión, por lo que tuvo que pedir asilo político en
Argentina y desde hace dos años vive fuera de su lugar. En diálogo exclusivo con
Agencia NOVA, Pascual cuenta cómo es su realidad y acusa a Michelle Bachelet de
"fingir ser socialista".
- ¿Cómo comienza la lucha por las tierras del pueblo mapuche en chile?
- La lucha de los pueblos originarios comienza cuando llega Cristóbal Colón a
América, esto marca un antes y un después en la historia de los pueblos
originarios. Específicamente con los mapuches se inicia con la conformación de
los dos Estados, tanto argentino como chileno, y allí comienza la disputa sobre
la posesión de las tierras, que hasta ese entonces era controlada autónomamente
por el pueblo mapuche.
- ¿Qué sucede con los pueblos originarios a partir de la llegada de los
españoles?
- Después de la división de los Estados, viene la invasión, que de este lado la
llamaron "Campaña del Desierto", y que fue directamente el exterminio de un
pueblo. Del lado de Chile también, o sea, conjuntamente los dos países recurren
al genocidio de quienes habitaban las tierras antes de que Colón llegase. A
partir de allí nace este proceso de recuperación de tierras; antes era el
proceso de defensa. Las tierras que antes eran de los mapuches pasan a manos de
los colonos y latifundistas que llegaron. Sintetizando la historia, en Chile se
inicia este nuevo proceso de recuperación a partir de los años '80. Este proceso
de recuperación trata de restablecer las tierras que eran del pueblo mapuche y
sus comunidades, y que los latifundistas ahora explotan. Hasta ahora se sigue
con ese proceso.
- ¿Qué gobiernos chilenos criminalizan la protesta de los mapuches?
- Esta recuperación trajo obviamente respuesta del Estado, que en la vuelta de
la democracia, paradójicamente, cuando asume Patricio Áylwin, se compromete a
legislar por los derechos de los pueblos originarios, por presión también de los
propios pueblos. En el año '93 se hace la reforma de la Constitución chilena y
se crea una ley que reconoce que exista una sociedad antes de la sociedad de
Chile, pero no reconoce específicamente al pueblo mapuche. Y la práctica,
precisamente, demuestra eso. A partir de ese antecedente las comunidades
comienzan a movilizarse nuevamente. Otro agravante fue que con la legislación
pinochetista se abrió todo el mercado económico chileno, esto permitió que las
inversiones extranjeras ingresen al país para comprar las tierras.
Especialmente, para la forestación y la producción de celulosa, estas
inversiones capitalistas se realizan sobre territorio mapuche y el efecto es que
cada vez se va reduciendo más el control territorial que tienen las comunidades.
- ¿Qué significó la apertura de los mercados para los mapuches?
- Debido a ello, las comunidades empiezan a movilizarse ya que estaban sumidas
en la pobreza y la contaminación ambiental. Eso lleva a que tomen conciencia y
empiecen a luchar por recuperar esos espacios territoriales y también por
empezar a constituirse como una fuerza política. Porque estamos en ese paso,
sabemos que para recuperar las tierras primero debemos tener conciencia
política, cada uno de los integrantes de nuestro pueblo.
- ¿Qué utilización de las tierras tenía la comunidad mapuche?
- Antiguamente era pequeña agricultura por rotación, es decir, se producía en un
espacio por un tiempo y se iban trasladando, por un tema relacionado además con
la cosmovisión, porque se cree que la tierra tiene que descansar un tiempo para
tomar fuerza y así poder volver a trabajarla.
- O sea que la cultura misma tiene que adaptarse a los cambios del nuevo
mundo...
- Por supuesto, la irrupción de las forestales cambió todo el panorama de
creencias con el cual se manejaba nuestra gente, nos obliga a producir siempre
en el mismo lugar y llega a cambiar la identidad de los lugares. Por ejemplo,
hay comunidades que se identificaban con algo en particular, como un árbol, y
muchos de los árboles nativos han ido desapareciendo. Entonces, hay una
violación en todo sentido, también a la identidad cultural de los pueblos.
- ¿Cuál es el cargo de tu padre dentro de la comunidad mapuche?
- Mi padre asume como lonko, que sería jefe político, de una comunidad de
alrededor de 500 familias. La persecución comienza cuando él asume, ya que
empieza una reorganización de identidades territoriales, de comunidades en
conflicto, que nuclea las necesidades de muchos territorios. Mi padre juega un
rol muy particular, porque es la cabeza visible del movimiento mapuche, por eso
viene la persecución hasta encarcelarlo.
- ¿Los acusan de terroristas?
- A mí y a mi hermano nos encarcelan acusados de un supuesto hecho terrorista,
pero eso responde a la persecución que teníamos, nosotros éramos los
coordinadores de las comunidades. Hacíamos un trabajo de mensajeros, al llevar
la información hacia distintos lados. Lo que intentan al detenernos es cortar
con el flujo de la comunicación entre nosotros los mapuches. Es una muestra de
amenaza para que termine la protesta, es decir, los mapuches recibían el mensaje
de que "si siguen hablando, les va a pasar esto".
- ¿Por qué viniste a la Argentina?
- Principalmente por la persecución política, porque yo tengo una condena y un
proceso. Fui a juicio excarcelado, me condenaron a 5 años por un hecho del que
no tuve parte y adujeron que era integrante de una asociación ilícita
terrorista. En el 2005 presenté el pedido de refugio político al presidente
Néstor Kirchner, porque fui victima de una persecución por parte del Estado, con
la policía, y además los latifundistas con sus "matones" nos torturaban. El
Estado chileno es conciente de la existencia de esas fuerzas represivas pero no
hace nada porque ha pasado a ser meramente un administrador del capital
extranjero. Un capital que lo que hace es explotar recursos naturales del país,
llevándose toda la producción para el exterior. En Chile, no hay nada que sea
estatal, es todo privado, hasta las rutas.
- ¿Cómo sigue tu lucha desde acá?
- Creo que hay un resurgimiento de la generación de mapuches que somos
concientes de la realidad que estamos viviendo, sobre todo en la recuperación de
los derechos políticos y territoriales. Cuando planteamos la reorganización del
pueblo mapuche no estamos desconociendo la existencia de otra sociedad. Cuando
hablamos de autonomía, nos referimos a la reconstrucción de una nueva sociedad
donde podamos convivir y que no se marquen las diferencias entre nosotros. Hoy
estamos abocados a tomar herramientas que nos puedan ser útiles al proyecto que
tenemos como pueblo, es decir, pensamos que no todo lo que viene de occidente es
malo. Por ejemplo, el hecho de que muchos de nosotros estemos estudiando en las
universidades significa una necesidad de tomar herramientas. Para convertirnos
en armas para un proyecto de pueblo.
- ¿Cuál es tu opinión acerca del gobierno de Bachelet?
- Creo que no existe el socialismo que dice hacer. Ella marca una diferencia
sólo porque es mujer, nada más, pero mantiene los mismo modelos políticos y
económicos que hubo en la dictadura, que siempre favorecían a los capitales
extranjeros. Además, ignora la lucha de nuestros pueblos: hace poco, en una gira
por Europa, dijo que los mapuches éramos "delincuentes"
Fuente: lafogata.org