| Pueblos Originarios |
Komite
Leftraru:
"Un gobierno que se llama democrático no puede utilizar la tortura igual que
Pinochet"
Krespo Varela.
Temuco,
Wall Mapu (Territorio Mapuche). Finales de abril. Hace ya más de dos semanas
–desde el 13 de abril- que Héctor Llaitul, miembro de la Coordinadora Arauco-Malleco
(CAM) se encuentra en huelga de hambre. Denuncia el montaje judicial en su
contra, sus condiciones de encarcelamiento; pide su traslado a la cárcel de
Angol, con sus compañeros presos y más cerca de su familia. Dos miembros del
comité de Solidaridad con los presos políticos mapuche y la huelga de hambre de
Héctor Llaitul, Komite Leftraru, nos ayudan a entender la realidad
inmediata de la Nación Mapuche.
María.- Con una veintena de presos políticos mapuche, la detención y
encarcelamiento en pésimas condiciones de Héctor (21 de febrero), vimos
necesaria la creación de un comité que apoyará sus demandas y las del resto del
colectivo de presos. La mayoría de los presos cumplen penas de diez años
acusados de la figura de "incendio terrorista" que también se quiere aplicar a
Héctor (se le acusa de destrucción, a fines de 2006, de maquinaria de la
Forestal Mininco). Toda la causa contra Héctor es un montaje, una confabulación.
El testimonio de un solo testigo, conseguido mediante tortura, es la única
prueba en su contra. Además, se encuentra aislado en una celda de la enfermería
de la cárcel de Temuco, sin luz natural, sin derecho a patio y gimnasia. Su
familia debe hacer un trayecto de 12 horas (seis ida, seis vuelta) para poder
visitarlo.
- Háblennos del montaje contra Héctor Llaitul, de la represión contra la Nación
Mapuche.
María.-
El testigo es un chofer de la Forestal Mininco. Fue detenido por un grupo de
civiles, de paramilitares dependientes de los latifundistas; estos lo torturaron
–golpes en la cabeza con una barra de hierro, electrodos- para que declarara
inculpando a Llaitul. Él mismo se encuentra preso en la cárcel de Lautaro.
Es otro capítulo del cerco represivo ejercido por las forestales, las
hidroeléctricas, las mineras en la zona de Arauco y Malleco, en las regiones
VIII y IX. Además del acoso político se está dando otro judicial, caracterizado
por juicios llenos de irregularidades (como el empleo de testigos sin rostro),
el uso de la ley de Asociación Ilícita Terrorista (de tiempos de Pinochet), la
reforma del código penal y la imposición de penas muy altas. Son castigos
ejemplarizantes que buscan escarmentar y amedrentar a la población mapuche.
Los grupos económicos tienen
acorraladas a las comunidades mapuche. Muchas veces en terrenos no aptos para
la siembra o demasiado pequeños para trabajar. Pinos y eucaliptos se enseñorean
de todo, no dejan lugar ni para pequeños cultivos de subsistencia. Devastan el
suelo, lo acidifican, lo erosionan; provocan la sequía, la desaparición de la
fauna y flora autóctonas; contaminan el aire y el agua. En la medida que sus
medios tradicionales de subsistencia (cultivos, caza, pesca, recolección)
desaparecen, el mapuche debe irse a la ciudad. La Nación Mapuche está
empobrecida. Es una consecuencia de la usurpación.
- Llegamos así a la recuperación de tierras.
Julio.-
La recuperación de tierras es un paso indispensable para la reconstrucción de la
Nación Mapuche. Necesitamos de tierras (no nos referimos al mercadeo, al regateo
por un número de hectáreas determinado) para poder reconstruir una serie de
espacios necesarios para nuestra supervivencia como nación: la cultura y la
lengua (el mapudungún), la producción y la economía, como decíamos recién. El
territorio, la territorialidad va de la mano de la autonomía: lo contrario es
seguir ligado al estado, a la institucionalidad. Un pueblo que no se gobierna no
tiene dignidad.
- ¿Cuál es el papel de la solidaridad internacional?
María.- Un gobierno democrático, como se autodenomina el presidido por la
socialista Michelle Bachelet, no puede utilizar la tortura al igual que la
Dictadura. No es sólo la causa contra Héctor Llaitul: las agresiones, secuestros
y muertes, la impunidad, son frecuentes en nuestras comunidades. Si ahora
aceptamos la tortura nuestros hijos e hijas también la sufrirán. No podemos
permitirlo. Romper el cerco de silencio impuesto por el estado chileno es parte
del trabajo solidario.
Julio.- El estado chileno quiere utilizar a nuestro pueblo para justificar
históricamente su presencia en estas tierras. Quieren que los mapuche seamos los
indígenas de Chile. Y se equivocan: no somos Chile, no somos chilenos, somos
mapuche.
Para más información: komiteleftraru@gmail.com
Fuente: lafogata.org