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Pueblos Originarios |
La resistencia mapuche, una visión desde la C.A.M.
Coordinadora Arauco Malleco *
*La presente entrevista fue realizada en base a un cuestionario enviado por
Azkintwe, quienes, en todo su derecho, la editaron y resumieron. Por este
motivo, nos reservamos el derecho, también, de enviar el texto completo a otros
medios de comunicación mapuche, en virtud de la importancia de dicho contenido
para nuestros intereses como organización.
Hemos sido y aun somos muy críticos de las organizaciones mapuche, sobre
todo porque actúan en el marco de la institucionalidad opresora, validando con
ello el sistema y la represión a nuestro pueblo, aunque digan lo contrario en el
discurso
1.- EL GOBIERNO HABLA DE LA DESARTICULACIÓN DE LA C.A.M. ¿ ES ASI ?. ¿EN
QUE SE ENCUENTRA LA ORGANIZACION?.
R: Al menos en dos ocasiones, en el último tiempo, se ha hablado de la
desarticulación de la CAM, lo cual ha sido informado a través de la prensa de
derecha y oficialista con gestos de satisfacción y regocijo de parte de las
autoridades de gobierno y sectores empresariales.
En la primera ocasión (2003) hubo, de hecho, una arremetida represiva-judicial
en contra de la CAM, siendo detenida una veintena de militantes y simpatizantes,
quienes fueron acusados bajo la figura jurídica de Asociación Ilícita
Terrorista, lo cual a la larga no pudo ser comprobado.
Esta segunda vez, con la detención, nuevamente, de José Llanquileo, José
Huenchunao y Héctor LLaitul, el gobierno planteo la desarticulación de la
Coordinadora. A nosotros nos parece que se trata de declaraciones muy poco
serias, en tanto, no son efectivas, ni reflejan la verdad, más bien tienen un
carácter triunfalista y mediático que busca mostrar a la opinión publica que se
trata sólo de un 'grupo de delincuentes' que no son representativos del Pueblo
Mapuche, dejando al mismo tiempo conforme a los sectores empresariales
comprometidos con el despojo del territorio mapuche.
Por nuestra parte decimos que esto no es efectivo, como tampoco lo es cierto de
que estemos aislados y sin inserción en las comunidades. El sólo hecho, de parte
del Gobierno, de afirmar tan categóricamente nuestra desarticulación, sólo con
la detención de algunos dirigentes, es desconocer en absoluto el significado y
el carácter que tiene y que va teniendo la lucha de nuestro Pueblo, y al mismo
tiempo la experiencia real que ha ido desarrollando la Coordinadora durante
todos estos años.
Un análisis serio de la realidad estructural que esta en juego en la
confrontación entre el Pueblo Mapuche y Estado Chileno Capitalista, da cuenta de
los elementos que justifican y potencian la lucha mapuche. Es de hecho un
conflicto estructural, por lo que no se podrá resolver con asistencialismo y
proyectos. Esto da pie a la existencia de una organización como la CAM, que
hasta el momento sigue siendo una expresión real de la lucha mapuche. Al mismo
tiempo la represión de las experiencias más confrontacionales sólo van generando
mayores contradicciones y aprendizajes para nuestro Pueblo. Como CAM, y al calor
de la lucha, hemos ido aprendiendo a sortear los nuevos y distintos desafíos que
nos va deparando este proceso.
Como se sabe, la CAM nace a mediados de los 90, hace ya diez años, agrupando a
varias comunidades movilizadas. Posteriormente, con la intervención del Estado,
tanto en los planos políticos como económicos, a través, de la cooptación de
dirigentes y organizaciones mapuche, represión de las comunidades y la
criminalización de sus manifestaciones de resistencia, que se tradujo en el
encarcelamiento y clandestinidad de muchos de nuestros pu cona, pu lonco y pu
werken, se produjo la natural escisión y formación de dos posturas. Fue la hora
de las definiciones, frente a la cual algunos no quisieron arriesgar y
prefirieron cómodamente optar por la negociación con el gobierno y su
involucración en la institucionalidad chilena. Sin embargo, aun en la CAM se
mantienen los Lonko más consecuentes y combativos, quienes le han dado calidad a
la lucha de nuestro pueblo.
Frente a esta situación nuestra organización supo y pudo remontarse, pese a los
costos que esto involucró, pero lo más importante de esto es que en la etapa
actual, podemos afirmar, que aun mantenemos intactos nuestros principios, los
cuales no transamos, y reafirmamos nuestra línea política estratégica, la cual
se encuentra en pleno desarrollo. Esto se expresa a nivel orgánico en
importantes crecimientos cualitativos, como por ejemplo, algunas adecuaciones en
la estructura y funcionamiento que nos permiten enfrentar de mejor forma la
persecución política, la formación integral de nuestros militantes y la
construcción de relaciones internacionalistas con otros pueblos y organizaciones
en lucha, lo que nos permiten asegurar que la CAM continúa vigente y en
funcionamiento.
Podemos asegurar que la CAM cuenta con el ascendiente en la mayoría de las
comunidades movilizadas, sobre todo en aquellas donde se ejerce Control
Territorial, muchas de ellas emblemáticas, lo que nos permite seguir insistiendo
en nuestros planteamientos políticos con una expresión real en todas las zonas
de conflicto. Al mismo tiempo contamos con una militancia esparcida en
prácticamente todo el Wallmapu, la cual, si bien se organiza en forma autónoma
en sus respectivos territorios, mantenemos, en forma permanente, la coordinación
necesaria para el desarrollo de una estrategia integral como vanguardia del
Pueblo Nación Mapuche.
2.- LOS PLANTEAMIENTOS DE LA CAM DESTACAN LA COMUNIDADES MAPUCHE COMO BASE DE
SU ACCIONAR, Y EL TERRITORIO COMO PRINCIPAL REIVINDICACIÓN. ¿QUE ROL JUEGAN EN
SU PROPUESTA LOS SECTORES URBANOS, EJ. ESTUDIANTES Y PROFESIONALES?
R: La importancia estratégica que tiene para nosotros la lucha de las
comunidades y desde las comunidades, a partir de las recuperaciones de tierra y
la resistencia frente a las inversiones capitalistas, tiene que ver con que el
territorio es, efectivamente, la reivindicación central de nuestros
planteamientos, puesto que la reconstrucción de la Nación Mapuche es impensable
sin la base territorial, es decir, sin la recuperación del territorio histórico
mapuche, Wallmapuche.
Frente a lo anterior podemos entonces definir el rol que nos cabe a cada mapuche
dentro de éste proceso. No se trata sólo de una definición antojadiza de parte
de la CAM, sino de una definición a partir de nuestra condición de mapuche y de
nuestra participación en la lucha de nuestro pueblo.
Desde nuestra perspectiva, los sectores mapuche urbanos deberían sumarse a este
proceso de reconstrucción a través de un retorno a las comunidades. Lo
contrario, sobre todo en el caso de los estudiantes y futuros profesionales,
sería optar por ellos mismos, en forma individualista y transformarse en
definitiva en simples 'indígenas integrados' o 'chilenos pequeño burgueses' al
servicio del sistema winka.
Junto con lo anterior, queremos señalar, que la Coordinadora tampoco ha centrado
sus esfuerzos en los espacios urbanos pues creemos que estos no son los mejores
espacios para escuela de militantes de la causa mapuche. Nos interesa de sobre
manera la formación de estos, los cuales pretendemos que mantengan las
características propias del hombre y la mujer de comunidad , la disciplina, la
humildad, la constancia, la paciencia, el sacrificio, el trabajo, el temple de
aquellos que se levantan antes de que salga el sol, de los que caminan y viven
austeramente. Lamentablemente la ciudad y en ellas también las instituciones de
educación entregan a los jóvenes disvalores como el relajo, el consumismo, el
individualismo, el protagonismo (farándula), la arrogancia y la soberbia, entre
otros, características que, por ejemplo, han deformado y por ende debilitado a
gran parte de la militancia de izquierda chilena. Al contrario, esto nos sirve
de experiencia. En este sentido, nos sentimos orgullosos de nuestros militantes,
la mayoría de comunidades, pues ellos son muy sólidos y de una alta moral, cuyo
esfuerzo y compromiso ha llevado a algunos de ellos a asumir la condición de
WEICHAFE de la Nación Mapuche.
Es por lo anterior que nuestros militantes urbanos comprenden muy bien que sólo
están de paso por la ciudad y el mundo wuinka, y que su rol primordial es al
lado de su pueblo. Sólo ocasionalmente deben cumplir tareas de presión y
denuncia, en el ámbito urbano, en relación a la represión de las comunidades y
la libertad de los presos políticos mapuche. Sin embargo, su que hacer
fundamental se desarrolla en las comunidades. Un ejemplo actual y concreto lo
encarnó nuestro peñi Matías Catrileo, quien, en muy poco tiempo, alcanzó la
categoría de Weichafe. Matías creyó en la estrategia de la CAM y la asumió con
consecuencia, con entrega y disciplina. Catrileo, cayó luchando en un proceso de
recuperación del territorio mapuche como parte de la construcción estratégica de
la Nación Mapuche.
3.- ¿QUE MODELO DE SOCIEDAD MAPUCHE ES LA QUE ASPIRA SU ORGANIZACIÓN, QUE ROL
CUMPLE LA CULTURA EN ESE PROCESO DE CONSTRUCCIÓN?.
R: De partida reafirmamos aquellos planteamientos que van en concordancia con
nuestra línea estratégica, es decir, de la reconstrucción del Pueblo Nación
Mapuche. Cuando hablamos de reconstrucción nos referimos a todos aquellos
aspectos que dicen relación con nuestra condición de mapuche, desde una visión
integral, en donde se anteponga el hecho de recuperar el ser mapuche, todo
aquello que nos caracterizó como un pueblo particular. Nuestra idea central es
rescatar la esencia mapuche del fondo de todo este sincretismo cultural del que
aún somos parte. En este sentido hemos consensuado con muchos hermanos y
hermanas acerca de la necesidad y del derecho que tenemos de aspirar a
reconstruir una sociedad lo más cercana posible a la que construyeron nuestros
antepasados en base a la vida misma y a una cosmovisión que se expresa en los
distinto estadios del Mundo Mapuche, una sociedad sana y justa, de hecho,
absolutamente inversa a la sociedad capitalista.
Para lo anterior, es necesario revitalizar nuestra propia conceptualización
heredada de pu futa keche kuifi, mapudungun, inche mapun, mapuche. Es decir, del
sentido que tiene ser hombres de la tierra y de vivir en relación a esta. A
partir de la cual surgen otros conceptos vitales como el introfil mongen y el
wallmapu, el rakiduam y el kimun mapuche, pero, todo esto sólo tiene sentido en
un espacio territorial mapuche propio, razón por la cual son las comunidades la
base de esta reconstrucción, tanto territorial como espiritual. Es sólo a partir
de ellas que podremos reconstruir pu lof, pu rewe, pu ayllarewe y pu butallmapu,
bases de la organización sociopolítica y territorial de nuestro Pueblo.
En conclusión, defendemos nuestro legítimo derecho a vivir en coherencia con
nuestro pensamiento y espiritualidad.
Como organización hemos planteado que la reconstrucción de la Nación Mapuche
implica la restitución de todos los elementos que nos son propios. Algunos
aspectos serán recuperados a través de la confrontación con el y los estados
opresores, en tanto que otros involucran una responsabilidad interna como
mapuche, en forma personal y colectiva, nos referimos al proceso de
descolonización ideológica del que tenemos que hacernos parte. Ambos aspectos,
la recuperación del territorio y por ende nuestro derecho a la autodeterminación
política, así como el fortalecimiento de la identidad mapuche se interrelacionan
y retroalimentan.
Nuestra propuesta de sociedad mapuche, es justamente esa, una Sociedad Mapuche,
por lo que no aceptamos modelos occidentales de sociedad sea esta capitalista o
socialista. Aludiendo al Amauta Fausto Reinaga: 'Las naciones originarias del
Abiayala fuimos capaces de construir sociedades justas, durante milenios, mucho
antes de que Marx y Lenin hubiesen siquiera nacido'.
La reconstrucción de la sociedad mapuche debe ser ratificada por nuestra cultura
la que, por lo tanto, se presenta como una sociedad opuesta a la actual sociedad
dominante, occidental-capitalista, judeo-cristiana. Un modelo de sociedad
mapuche, evidentemente, y más que cualquier otra, entra en contradicción
absoluta con el actual sistema económico y político. De hecho, vemos que día a
día, en la vida cotidiana, nuestras comunidades están en permanente
contradicción con el sistema capitalista imperante, lo que impulsa el
surgimiento de los órganos de resistencia mapuche para enfrentar dicho acoso.
Lo anterior descarta que estemos, proponiendo un modelo de sociedad socialista
occidental. En este sentido, afirmamos que no necesitamos suscribirnos a
paradigmas externos, por muy legítimos que estos sean, para otros, ya que lo
nuestro es la revitalización de nuestros propios paradigmas y la reconstrucción
de una sociedad propia que en la práctica fue un hecho por miles de año.
Nuestros pueblos originarios ya conocieron un tipo de sociedad 'socialista
comunitaria', 'comunista' o 'anarquista', utilizando conceptos occidentales, por
lo que se hace improcedente e innecesario ajustarnos a modelos ajenos.
La propuesta de la CAM se sustenta sobre la base de una concepción
ideológicamente mapuche.
Por lo tanto, la cultura para nosotros es todo, de lo contrario no podríamos
sostener lo demás. Hay que dejar en claro que no hemos planteado la recuperación
de tierras como una reivindicación de tipo campesinista, como lo fue por ejemplo
la Reforma Agraria y las luchas que se dieron en dicho contexto, ni tampoco lo
hemos planteado para la explotación de la tierra desde una óptica occidental.
Nuestro objetivo es ejercer el control territorial con el objeto de potenciar el
quehacer político y económico autónomo de nuestras comunidades, potenciar
nuestras propias formas de organización y tomas de decisiones, para la
recuperación del admapu, rakiduam y kimun. Aspiramos con esto a un salto
cualitativo en la conciencia mapuche, no se trata sólo de ampliar los
territorios, pretendemos ampliar la visión del ser mapuche, ampliar el concepto
de 'hábitat' en nuestras cabezas y disminuir con esto los niveles de dominación.
Solo así podremos ejercitar la verdadera autonomía y avanzar hacia la Liberación
Nacional Mapuche.
El ejercicio de nuestra cultura otorga otra dimensión a nuestra lucha, no
queremos recuperar tierras para la explotación de la misma, para después
postular a proyectos de maquinaria agrícola o para plantar pinos, para ser ricos
y transformarnos en capitalistas, se trata de la recuperación de nuestra Ñuke
Mapu y la descolonización ideológica y espiritual, es decir, la independencia
real de la Nación Mapuche.
4.- USTEDES HAN SIDO MUY CRITICOS DEL RESTO DE LAS ORGANIZACIONES MAPUCHE,
MANTIENEN HOY ALGUN NIVEL DE RELACION CON ALGUN OTRO SECTOR MAPUCHE, MAS ALLA DE
LOS GRUPOS UNIVERSITARIOS?
R: Efectivamente hemos sido y aun somos muy críticos de las organizaciones
mapuche, sobre todo porque actúan en el marco de la institucionalidad opresora,
validando con ello el sistema y la represión a nuestro pueblo, aunque digan lo
contrario en el discurso.
De hecho, la Coordinadora, nace como una respuesta concreta frente al actuar de
las organizaciones mapuche de aquel tiempo, cuyos planteamientos y que hacer no
estaban a la altura de lo que nuestro pueblo requería, es decir, la defensa
territorial y política, frente a la arremetida de las inversiones capitalistas y
con ello la pobreza extrema de muchas de nuestras comunidades. De esta forma la
Coordinadora surge como una nueva expresión en el escenario socio-político
mapuche con una posición antisistemica y nacionalitaria. Lo más importante de
este hito es que esta propuesta nace de las propia comunidades mapuche, las que
asediadas por las empresas y en concreta contradicción con los planes del
sistema, sustentado tanto en el latifundio como en la 'invasión forestal', se
veían ante el riesgo inminente de ser exterminadas.
Hay que entender, claramente, que estas críticas se hacen en base a nuestras
definiciones políticas e ideológicas, es decir, no las hacemos en forma
antojadiza, las hacemos en forma seria y con altura de miras. Sin embargo,
muchas veces nuestros adversarios y/o receptores de estas críticas las toman
como descalificaciones personales y responden a ellas rebajando el nivel de la
discusión. Por lo demás los argumentos que anteponemos están dados por una
práctica concreta y consecuente con nuestro discurso político. Es decir, las
criticas no las hacemos desde una posición acomodada, al contrario las hacemos
desde la lucha y el trabajo permanente, y por sobre todo soportando los costos
de la persecución política que nuestras definiciones obligan.
Quienes nos acusan de soberbios y sectarios es porque en el fondo no han sido
capaces de hacer definiciones concretas frente al Estado Chileno y el Sistema
Capitalista, y oscilan de un lado para otro. Tampoco han sido capaces de generar
una propuesta concreta de liberación para nuestro pueblo, más allá de la simple
crítica. Lo cierto es que la CAM sí ha desarrollado una propuesta concreta,
tanto en el discurso (y elaboración de documentos políticos) como en la
práctica, es decir, confrontando al sistema y al estado opresor con una
experiencia de construcción efectiva, real y esperanzadora para nuestro pueblo.
El Control Territorial, ha sido un hecho, en algunas comunidades por cerca de
una década. Más allá de algunos quiebres con esta línea en algunos sectores,
nuestro pueblo fue capaz, por si mismo y sin las condiciones impuestas por el
Estado Chileno opresor, de recuperar tierras, derrotando a poderosos
latifundistas y capitalistas forestales, abriendo una posibilidad concreta de
hacernos de espacios territoriales cada vez más amplios. Por esto hemos
planteado que esta es una 'acción revolucionaria mapuche' puesto que hemos
logrado transformar el sistema de propiedad usurpado en dichas zonas, que estaba
en función del capitalismo, a espacios autónomos, bajo una lógica y concepción
distinta de la vida y para la reconstrucción de la Nación Mapuche.
Es por esto que reafirmamos nuestro total rechazo a aquellos 'oportunistas', que
sin ningún esfuerzo están a la espera de las ganancias y posibilidades que le
abre el Estado, por la presión de las comunidades en lucha. Para nosotros, ésta
es una actitud deshonesta e inmoral porque no sólo se aprovechan del esfuerzo
ajeno sino que además actúan bajo una lógica capitalista de explotar y vivir de
los otros, algunos de los cuales tienen el descaro además de autodenominarse
representantes o autoproclamarse elite mapuche.
Actualmente, son varios los que están a la expectativa de las concesiones que
pueda hacer el actual gobierno de la concertación a partir de la ratificación
del Convenio 169 y el reconocimiento constitucional. A nuestro juicio esto abre
un nuevo debate, sin embargo, lo lamentable es que estas personas y
organizaciones mapuche se ven arrastradas ante la propuesta oficial, con el
mínimo esfuerzo y sin generar procesos de mayor acumulación de fuerzas para
defender eventuales conquistas políticas. Aunque nosotros rechazamos estas
formas de sujeción a las reivindicaciones históricas de nuestro pueblo,
proponemos aprovechar el escenario político para instalar una discusión respecto
de las implicancias políticas e ideológicas que están en juego con estas
concesiones, poniendo como trasfondo la lucha real por el territorio y la
autonomía.
Por lo anterior, no mantenemos en estos momentos relaciones políticas con otras
organizaciones mapuche, exceptuando algunas organizaciones mapuche autónomas de
Santiago. Sí, mantenemos relaciones y trabajo con comunidades, de diversos
territorios, y en los sectores urbanos con estudiantes de hogares, trabajadores
mapuche, y en menor medida con profesionales e intelectuales, conformando con
ello, importantes redes de apoyo para las comunidades en conflicto y, sobre
todo, un potente Movimiento Autónomo Mapuche, el que cumplió un rol fundamental
durante la huelga de los PPM del año recién pasado.
5.- EN LOS DOCUMENTOS DE SU ORGANIZACIÓN SE DESTACA LA OPCION ANALÍTICA DE
ORIGEN MARXISTA (MATERIALISMO HISTORICO). USTEDES SE DECLARAN 'NACIONALISTAS Y
REVOLUCIONARIOS'. PODRIA PROFUNDIZAR EN ESTA DEFINICIÓN?
R: No se trata de una opción por el marxismo, como método de interpretación de
la realidad, así a secas y sin un análisis de contexto. Es decir, dicho método,
o mejor dicho su utilización, queda sólo limitada a un periodo histórico que se
inicia con la invasión española de nuestro territorio y posterior colonización.
En ningún caso podríamos utilizar un método de análisis occidental para
acercarnos a nuestra realidad profunda como pueblo ancestral.
En primer lugar nosotros asumimos que a partir de dicha invasión y colonización,
material e ideológica, por parte de occidente, perdemos nuestra independencia y
por lo tanto nuestro destino como pueblo queda, exceptuando algunas concepciones
y expresiones culturales y espirituales de fondo, en manos del mundo winka, es
decir, pasamos hacer parte de su sistema. Por lo tanto, es lógico utilizar un
método occidental para obtener una correcta apreciación de la realidad en la
cual estamos insertos como pueblo oprimido y colonizado.
Como vemos, no se trata nuevamente de una opción antojadiza, sino que hemos
llegado a ella a través de simples preguntas: ¿ Quien nos invadió .?, ¿Por qué
nos invadieron?, ¿Por qué Chile nos vuelve a invadir y despoja de nuestro
territorio?. ¿Quiénes son los que hoy día usurpan las pocas tierras que nos van
quedando?. Así podemos llegar a las siguientes conclusiones.
· España nos invade buscando riquezas las que en Europa se transforman en la
base del Capital para la Revolución Industrial, surgimiento de la burguesía y
del llamado Sistema Capitalista Mundial
· Chile nos invade a fines del siglo XIX con el objeto de hacerse de territorios
para plantaciones de trigo y la exportación de este, por presión del mercado
internacional. Con ello también se forman los llamados latifundios.
· Hoy día son las mismas oligarquías latifundistas, las que nos invaden, a ellas
se suman, en el actual contexto de la globalización de la economía, el
empresariado forestal y las trasnacionales energéticas (hidroeléctricas y
geotérmicas), mineras, etc. Además de aquellas que aseguran la conectividad de
tales inversiones, a través, de nueva infraestructura vial y aérea.
· En conclusión, podemos determinar que nuestro real invasor fue y sigue siendo
el Sistema Económico Occidental Capitalista. Que pese a una larga y dura
resistencia es quien en definitiva determina la existencia de nuestro pueblo
como nación oprimida.
Es en este sentido que hemos utilizado al materialismo histórico como una
herramienta más para nuestro análisis. Pero cuidado, jamás hemos dicho que este
análisis nos sitúe como pueblo en una categoría que devenga de la lucha de
clases, de partida porque no somos una clase social, ni obreros, ni campesinos,
somos una NACIÓN OPRIMIDA. En este sentido recogemos también los planteamientos
de la ideología indianista de Fausto Reinaga, del Indigenismo Revolucionario de
José Carlos Mariategui y de la praxis del Indianismo Revolucionario de nuestros
hermanos Aymaras, fundamentalmente de Felipe Quispe Huanca, El Malku, y de todas
las luchas nacionalitarias indígenas del continente que han resurgido en los
últimos años.
Por lo tanto, nos declaramos nacionalistas por el simple hecho de que
reafirmamos nuestra condición de Pueblo Nación, más allá de la situación de
opresión concreta que hoy nos afecta, lo que implica, el rescate histórico de
nuestro pasado como un pueblo independiente, con un desarrollo político,
religioso, cultural y social, estructuradamente y concreto, es decir una Nación.
La condición de Nación Mapuche, no es un artificio construido por nuestra parte,
de hecho hemos confluido con varios sectores mapuche en ese sentido, pues
implica la restitución histórica de nuestro pueblo. No por nada nuestros
antepasados defendieron heroicamente y por tantos años su independencia como tal
y se rigieron con una práctica política acorde a dicha condición.
Consideramos también que nuestra condición de Nación Oprimida, a partir del hito
histórico que significó la derrota político militar por parte de Chile, implica
haber sido un pueblo invadido militarmente, al que se le usurpó su territorio y
se le mantiene bajo dominio, lo que impide el ejercicio de todos sus derechos
políticos y territoriales.
Por último, queremos señalar que estamos concientes de que cuando utilizamos
conceptos como vanguardia, acumulación de fuerzas o revolución, se trata de una
conceptualización occidental. Pero enfatizamos que siempre hemos estado en un
proceso permanente de búsqueda de definiciones ideológicas mapuche, que recoja
de mejor manera nuestro pensamiento cosmovisionario, lo que en todo caso
consideramos como parte de un proceso dinámico y por ende, parte de la
reconstrucción como Pueblo Nación. Lo importante es entender que estos son sólo
un medio y que por lo tanto lo importante es hacernos de una conceptualización y
métodos de interpretación y análisis que nos permitan cumplir con nuestro
objetivo: La Liberación Nacional Mapuche.
6.- QUE OPINIÓN LES MERECE LA COMPRA POR PARTE DE CONADI DEL FUNDO HACIENDA
LLEU-LLEU, QUE HA BENEFICIADO A LA COMUNIDAD PASCUAL COÑA, DEL MISMO TERRITORIO,
EN CABEZADA POR EL DIRIGENTE AVELINO MEÑACO.
R: Lo primero que podemos señalar es que efectivamente aquí hubo una compra de
parte de CONADI, de gran parte de la Hacienda Lleu-Lleu, pero, corregimos, esta
no fue asignada a la Comunidad Pascual Coña, sino a un sector de esta (y otras
personas externas) que negoció turbiamente, lo que generó división y graves
problemas internos en la comunidad.
Nosotros, como CAM, hemos criticado abiertamente el desenlace que tuvo este
proceso de recuperación de tierras, pese a esto, aun mantenemos buenas
relaciones con parte de esta comunidad, ya que a ella pertenecen legítimos e
históricos militantes de la CAM. Además, debemos recordar que en la lucha por el
Fundo Lleu-Lleu, participaron muchos hermanos que llegaron de distintas partes
del Wallmapuche obedeciendo a la orgánica de la CAM. Algunos de nosotros,
inclusive, con mayor incidencia en este proceso, fuimos quienes definimos las
bases estratégicas para esta lucha. En ningún caso para obtener algún posterior
beneficio, sino con el único objetivo de mostrar la valides de nuestra línea
política.
Por esta razón, es que nos afecta mucho ver como fue traicionado este proceso.
De partida, por cuestiones morales, porque se desconoció los principios de
dignidad de la lucha mapuche y políticamente, porque se lesionaron nuestros
planteamientos de territorialidad y autonomía. Esto sin considerar las
condiciones en las que quedaron varias familias de la comunidad quienes por
rechazar tales negociaciones han sido marginados, hostigados e inclusive
amenazados por denunciar esta situación.
Esto sucedió porque aquí hubo intervención de personas y grupos pro-gobiernistas
o sistémicos, que se valieron de la situación e influyeron en dirigentes
oportunistas y/o débiles política y moralmente, para llevarlos a una negociación
con el Gobierno y quebrar con esto la experiencia de territorio y autonomía
impulsada por la CAM. De hecho, las negociaciones se llevaron a espaldas del
sector de la comunidad adscrito a nuestra orgánica, en una clara demostración de
una postura anti CAM que lo único que logró fue posicionar nuevamente al sistema
y su institucionalidad, quedando establecido que fue el Estado Chileno quien le
dio una salida a este conflicto territorial.
Lo anterior sucedió, justamente, en un periodo en que muchos de nosotros nos
encontrábamos perseguidos y en clandestinidad, dando lugar a los oportunistas
que llegaron de distintos lados a asesorar dicha negociación. Lamentablemente,
no pudimos estar presentes para evitar este desenlace. Finalmente, optamos por
no confrontar en terreno la situación para no vernos involucrados en la división
de la Comunidad. Aún así nos hacemos la autocrítica por nuestras incapacidades.
Además de lo anterior, todo esto ocurrió dentro de un contexto mayor pues, en
ese periodo, pasamos a ser objeto de fuertes descalificaciones de parte de
algunos dirigentes y organizaciones de apoyo urbanas, como por ejemplo, la Meli
Witran Mapu. Descalificaciones las cuales no podíamos responder dada nuestra
difícil situación.
Estos grupos, divisionistas, como nosotros los hemos definido, tuvieron una
importante presencia durante dicho periodo. Relaciones que hasta hoy se
mantienen entre la Meli Wixran Mapu y la familia Meñaco Santi, principal gestora
de dichas negociaciones.
Concluimos que con el objeto de limpiar su imagen y evitar el aislamiento, del
que pueden ser objeto, continúan levantando banderas por la causa mapuche,
apoyados, principalmente, por la Meli Wixran Mapu, pero, además, intentando
generar otras relaciones políticas, más amplias, con instancias que desconocen
los hechos, en tanto, que jamás han estado involucradas en la lucha mapuche, en
todos estos años, como lo son algunas organizaciones políticas y sociales de la
izquierda chilena. Desvirtuando con esto la autonomía ideológica del movimiento
mapuche cuestión, respecto de la cual, la CAM ha sido siempre muy rigurosa y
categórica.
Lo central, para nosotros, es que con la gran acumulación de fuerzas que se
logró en su momento con la lucha de la Pascual Coña, era esperable otra
proyección que fuera ejemplo de lucha para las otras comunidades mapuche de la
zona. Desde el punto de vista de nuestros planteamientos estratégicos esto
significó un gran retroceso, puesto que, ya no se puede hablar de recuperación
territorial ya que es, finalmente, el Estado opresor quien interviene y
condiciona dicha entrega. Menos aun, podemos hablar de autonomía, cuando con
ello se posicionó al Estado y su forma de concebir la salida a las demandas y al
conflicto mapuche.
Después de haber derrotado a uno de los usurpadores más emblemáticos, como lo
era Carvajal, creemos que había condiciones para otra realidad. La conquista de
ese fundo y su ocupación efectiva tenía inmensas proyecciones para la
reconstrucción territorial y política en la zona. Esperamos, entonces, que
surjan nuevas fuerzas que se replanteen este error.
Respecto de Avelino Meñaco, es en parte responsable de esta situación, como
dirigente de dicha comunidad y figura pública (werken) del proceso de
recuperación de dicho fundo. Sin embargo, como hemos dicho, ahí también hay
otros responsables, los que debieran dar la cara, tanto frente a los comuneros
marginados de la Pascual Coña, como frente al movimiento mapuche autónomo.
Algunos de estos responsables actuaron como instigadores, otros por afirmación
y/u omisión, puesto que su sola presencia en dicho lugar validó dicha
negociación. Como decíamos, a nosotros nos parece paradójico que estos mismos
dirigentes continúen pregonando el discurso del territorio y la autonomía
mapuche, cuando en la práctica han hecho todo lo contrario.
8.- A SU JUICIO, VE POSIBLE UN CAMBIO EN LA RELACION DEL ESTADO CHILENO Y EL
PUEBLO MAPUCHE A MEDIADO O LARGO PLAZO.
R: Actualmente dicha relación esta dada por la contradicción entre el Estado
Capitalista Chileno y el Pueblo Nación Mapuche, lo que constituye una realidad
estructural, es decir, el Proceso de Inversión y Avance Capitalista versus la
Reconstrucción y Liberación Nacional Mapuche. Lo que tenemos que recalcar es que
en esta confrontación el Gobierno Chileno no es un ente neutral, sino lo
contrario, es el auspiciador y defensor del empresariado nacional y trasnacional
que invade nuestro territorio. Por lo tanto, no podemos esperar nada de el.
De hecho los Estados Nacionales, como formación política de las naciones, surgen
con el Capitalismo y para el Capitalismo. Bajo una concepción totalitaria,
excluyente y discriminatoria, sobre todo en el caso de los pueblos originarios
para los cuales implicó e implica, dominación y opresión.
Por lo tanto, si en esta confrontación no hay de nuestra parte avances
sustantivos en materia territorial y política y dejamos que se imponga el
sistema de dominación, nos enfrentamos a la probabilidad cierta de la
desaparición física e ideológica de nuestras comunidades y de nuestro Pueblo.
Para solucionar esta contradicción, nuestra propuesta es avanzar en la
resistencia y reconstrucción de nuestro pueblo, rompiendo con las estructura de
dominación. Sin embargo, frente a esta realidad, también se pueden dar otras
variables, la de la búsqueda de soluciones parciales, reformistas y dentro del
sistema, que involucre espacios de participación en los marcos de la
institucionalidad, recursos económicos y planes de desarrollo, como ha sido la
tónica hasta el momento de los acuerdos alcanzados entre el gobierno y la mayor
parte de las organizaciones mapuche y 'representantes' políticos.
Desde nuestro punto de vista la relación con el Estado Chileno, lejos de
mejorar, sufrirá una más honda crisis, considerando que el único objetivo, de
este, es profundizar el modelo económico y con ello, el aumento de las
inversiones capitalistas en el Wallmapu, por lo tanto, de nuestra parte habrá
resistencia y confrontación en la perspectiva de un proceso mayor de lucha,
nacionalitaria y revolucionaria.
9.- QUE OPINIÓN LES MERECE LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA MAPUCHE DENTRO DE LOS
MARCOS INSTITUCIONALES DEL ESTADO
R: Participar políticamente en los marcos de la institucionalidad, no nos parece
procedente, sobre todo porque con esto se da legitimidad a la institucionalidad
opresora y además se termina convertidos en entes funcionales al sistema.
Políticamente, tampoco es conveniente, dada la realidad actual, pues estamos
como Pueblo en evidente desventaja estratégica frente al poder político del
Estado Chileno.
Las organizaciones mapuche que siguen este camino, en resumidas cuentas,
terminan siendo funcionales a las políticas integracionistas y de asimilación
del estado de dominación. Sin embargo, estas justifican su accionar señalando
que las cosas se pueden cambiar desde dentro del sistema y su institucionalidad.
En este sentido, si bien, es probable obtener ciertos logros relativos, lo más
probable es que a la larga el único que se fortalezca sea el estado de
dominación. Porque es obvio que el poder dominante jamás entregará concesiones
gratuitamente y menos aun permitirá un Wallmapu independiente y libre, menos
dentro de un sistema capitalista cada vez más globalizado y dominado por el
Imperialismo Norteamericano. De hecho así lo plantea, por ejemplo, un informe de
seguridad del Pentágono de EEUU: 'No podemos permitir espacios independientes o
autónomos en ninguna parte del territorio mundial, pues esto atenta contra
nuestra seguridad'. En este sentido no podemos negar la realidad de que el poder
que se ejerce en Chile esta absolutamente subordinado a las políticas del
imperialismo.
Por lo tanto creemos que aquellos dirigentes que entran en este juego, lo hacen,
muchos de ellos, concientemente, es decir a sabiendas que con ello no lograrán
nada para su Pueblo, pero sí gozaran de estatus y de un buen pasar económico.
Nosotros pensamos que esta contradicción se irá agudizando por lo que nuestros
esfuerzos irán en generar una correlación de fuerzas a favor de nuestro Pueblo y
de posicionar la idea de la Liberación Nacional Mapuche, por lo cual este
proceso no debería estancarse con este tipo de 'voladores de luces', al
contrario dicho proceso debe ser independiente y lo más alejado posible de este
tipo de intereses ajenos a la causa mapuche.
Durante todos estos años se hace evidente que la participación mapuche dentro de
la institucionalidad chilena lejos de permitir avances efectivos para nuestro
Pueblo, ha generado desmovilización en muchas las comunidades mapuche y con ello
han permitido el avance del empresariado en nuestro territorio. Como por
ejemplo, caminos pavimentados para el ingreso de los camiones forestales,
programas interculturales que aumentan la integración y la asimilación a la
cultura dominante, son los grandes logros de estos dirigentes. Otros proyectos
además han incorporado la lógica occidental capitalista, proyectos que parecen
muy inocentes pero que en el fondo traen consigo, lo más peligroso de todo, la
dominación ideológica y la transformación de los valores mapuche por los valores
de la sociedad capitalista. Un ejemplo claro son los camping en el Lago Lleu-Lleu,
el que ha pasado a ser una fuente más de recursos económicos dejando de ser,
para muchos, en un espacio sagrado protegido por su gnen. Lo que tiene por
objetivo suplir la falta de recursos económicos, evitando con ello el trabajo
esforzado en la poca tierra que se tiene pero frenando a la vez los procesos de
recuperación de tierras. Con esto se pretende transformar a nuestros peñi y
lamnien en un ser sedentario, comerciante y consumista. Aun así esperamos
revertir este proceso, que sólo nos llevara a nuestra destrucción como Pueblo, y
creemos que las comunidades así lo están entendiendo.
En lo sustantivo, los hechos demuestran que durante los gobiernos de la
Concertación y pese a la participación política de algunos mapuche dentro de su
institucionalidad, alcaldes, consejeros, concejales, directores de CONADI, etc.
se ha incrementado año a año la inversión capitalista en el Wallmapu., la cual
ha sido sólo frenada por las comunidades en conflicto y sus órganos de
resistencia.
Es por esto que reafirmamos que el único camino posible, el KUÑE RUPE, es la
profundización de la experiencia antisistemica y rebelde. La construcción
nuestra, propia y autónoma de un proceso que de paso a una estrategia de
Liberación Nacional. Por esto, llamamos a nuestros hermanos y hermanas a
reforzar y ejercer, en la teoría y en la práctica, nuestra condición de Nación
Mapuche.
¡¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLITICOS MAPUCHE!!
¡¡DESMILITARIZACION DEL WALLMAPU!!
¡¡WEUWAIÑ!!
Héctor LLaitul Carrillanca
Dirigente y Vocero de la Coordinadora Arauco Malleco
Preso Político Mapuche Cárcel de Angol, Marzo 2008