| Pueblos Originarios |
El movimiento
mapuche en Arauko
Desafíos tras la criminalización
El garrote y la zanahoria como estrategia gubernamental a creado condiciones tales que hoy la dirigencia se pasa el tiempo atendiendo la urgencia, unos socorriendo a los que caen y otros desarrollando proyectos, pero en ningún caso dándole el ancho al especto político que su futuro necesita.
Luis Llanquilef*
Azkintuwe
Marcha por los presos políticos mapuche. Foto de J. P. Catepillán
Los últimos aciertos policiales en la zona que han significado la detención
de reconocidos lideres mapuche del país, junto a la aplicación de políticas
publicas tendientes a favorecer comunidades y territorios, son elementos que
hacen parte de una misma estrategia gubernamental de corrosión del movimiento
lafkenche; por un lado se levanta el garrote policial amenazante y por otro se
ofrece la dulce zanahoria proyectista. Se dice entre la dirigencia indígena que
hay tantos carabineros en el Lleu-Lleu, que la delincuencia se permitió hasta
fumarse tranquilamente un cigarrillo en el sillón del salón del gobernador de
Arauco y eso a pasos de cuarteles policiales de Lebu.
Es entonces en ese escenario, de dulce y de gras, que surge una pregunta
fundamental, ¿en que estado se encuentra el movimiento social mapuche en Arauco?
Si lo vemos desde el punto de vista de las autoridades de gobierno y de cara a
los últimos sucesos, todo ya estaría consumado, según la Intendenta Toha "la paz
social" tendría que volver lenta y paulatinamente a la zona, y según el
Subsecretario de interior Felipe Arboe, es el "fin de una historia".
Sin embargo y al fragor de la actualidad, hay elementos suficientes para decir
lo contrario, según los mapuche "uno cae, diez se levantan", mejor aún, en la
zona de Arauco se ha desarrollado un movimiento mapuche muy rico en elemento
humano, depositario de una amplia diversidad de ideas, todos y desde sus
respectivas opciones han impulsado un eje de reivindicaciones que ha proyectado
el tema indígena a nivel nacional, esto hasta convertirlo en un substancial
movimiento social plagado de aristas y matices que lo hacen impredecible.
En ningún caso la criminalización que a sido objeto a impedido que sus
movilizaciones no hayan sido capaces de obligar a las instancias de estado a
redefinir muchas de sus políticas publicas, en definitiva y a pesar de todo, han
ido abriéndose espacio y ganando derechos. Sin embargo ese éxito reivindicativo,
principalmente de lucha por la tierra, de protección del medio y de ampliación
de sus derechos sociales políticos y culturales, se ha visto debilitado por la
falta de propuesta política de muchos de sus lideres, los mismos que critican el
estado y sus desaciertos le otorgan a este las facilidades correspondientes para
que cumpla su cometido.
Este aspecto es solo una de las tantas falencias que se incuban en el ceno de
sus liderazgos, muchos de ellos aun no entienden que los espacios conquistados,
aunque sea por el voto, deben ser espacios de resistencia al sistema, el que
cada dia se muestra mas devorador de cultura y del medio natural que los cobija.
Por otro lado, y eso aparece aun mas delicado, mucho liderazgo denota
desconocimiento de sus propias leyes originarias, sobre todo en materia de
desarrollo y de vivencia de las grandes luchas mapuches llevadas en la zona a
través de la historia. Pocos hablan de "Lonkotripay" el ultimo levantamiento
mapuche, pocos conocen el sector de "Pilmaiquen en Antihuala" donde nació
Caupolican, menos son los que hablan de la historia de Lorenzo Carilao, de Pablo
Antihuay y con ellos el rico proceso de reforma agraria de los años 60-70,
¿quien habla de Angelita Huenuman y su Valle de Pocuno que tan poéticamente
cantara Víctor Jara?.
Esta amnesia histórica permite en cierto sentido que una política publica
focalizada a ciertos aspectos indígenas gane terreno, y con ello arrastre a
lideres y dirigentes de comunidades hasta convertirlos en administradores de
planes y proyectos de estado, no palpan aparentemente que esa actitud va
impidiendo que se desarrolle un movimiento mapuche lafkenche autónomo, capas de
levantar en un momento determinado ese proyecto político propio que tanta falta
hoy les esta haciendo. Sin dudas que el movimiento mapuche en Arauco esta lejos
de dejar de existir, las autoridades de gobierno que públicamente le han firmado
su acta de defunción, no valoran su riqueza social, tampoco el gran aporte que
realiza cuando ocupa los espacios de democracia que se han ido dando.
Sus líderes tiene entonces una ardua tarea, un desafío único de cara al 2010,
deben incluir en su bitácora de reflexión una mirada al conjunto de luchas
sociales que a través de su historia se han dado, aprender de las luchas
sociales del país significa querer cambiar la sociedad y el modelo que los
oprime sin sacrificar lo propio. El garrote y la zanahoria como estrategia
gubernamental a creado condiciones tales que hoy la dirigencia se pasa el tiempo
atendiendo la urgencia, unos socorriendo a los que caen y otros desarrollando
proyectos, pero en ningún caso dándole el ancho al especto político que su
futuro necesita.
Los aciertos policiales no son mas que eso, las declaraciones triunfalistas de
la autoridades denotan un gran desconocimiento del mundo indígena, y entre
aciertos y declaraciones, el movimiento mapuche ingresa en un tiempo de
definiciones, ya es hora que la unidad también tenga su oportunidad, por su
puesto en diversidad. ¿Estarán sus lideres a la altura de estos desafíos?, solo
el tiempo lo dirá .
* Sociólogo lafkenche.