Chile: Ante
próxima promulgación de convenio 169
Solicitan a Bachelet no burlarse de los pueblos indígenas
Azkintuwe
A juicio de Gustavo Quilaqueo, timonel del partido mapuche, la primer mandataria
tiene la 'oportunidad histórica' de cumplir dos de los compromisos adeudados por
la democracia a los mapuches desde el fin de la dictadura. A saber, la
promulgación del Convenio 169 de la OIT y un reconocimiento constitucional de
primer orden, "fruto de un real proceso de consulta con el movimiento mapuche y
no de un falso debate entre parlamentarios, académicos y miembros de la
burocracia indigenista".
Un llamado a la Presidenta Michelle Bachelet a no "burlarse" de los pueblos
indígenas en Chile, así como de sus derechos reconocidos por la comunidad
internacional, formuló en Temuko, Gustavo Quilaqueo, presidente del Partido
Mapuche en Formación, Wallmapuwen. Las declaraciones del timonel se producen en
momentos en que el ejecutivo chileno se apronta a promulgar el Convenio 169
sobre Pueblos Indígenas y Tribales de Países Independientes de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT), ratificado el pasado 5 de marzo por amplia
mayoría en el Senado. Si bien su ratificación puso fin a 18 años de
controvertido trámite legislativo, un acuerdo político "bajo cuerda" entre el
gobierno y la derecha política previo a su promulgación pone hoy bajo amenaza
sus reales alcances en Chile.
"Por diversos medios se ha dado a conocer un pacto bajo cuerda establecido entre
la Concertación y la derecha para que el Convenio 169 sea promulgado por la
presidenta junto a una ‘declaración interpretativa’ que en resumen restringe su
aplicación en Chile. Tal operación política nos parece de una bajeza
sorprendente, toda vez que ningún país de la región a ratificado y promulgado el
Convenio 169 imponiendo censuras previas a su contenido", señaló Quilaqueo. "Por
el contrario, la ratificación y promulgación del Convenio 169 generalmente ha
sido producto de una toma de conciencia de los estados respecto de la deuda
existente con los pueblos indígenas y del interés de sus sociedades en orden a
profundizar la democracia, los espacios de participación, el respeto por el otro
y sus diferencias", agregó.
"Se nos señala -puntualizó Quilaqueo- que a través de este pacto la derecha
estaría buscando dejar sin efecto posibles instrumentos internacionales aun no
ratificados por Chile como la Declaración Universal de Derechos de los Pueblos
Indígenas, aprobada en septiembre del año 2007 por la ONU. Pretender promulgar
el convenio desconociendo su ligazón con otros instrumentos de derecho
internacional no nos parece extraño en una derecha heredera del pinochetismo y
su legado. Lo que nos llama la atención es que estas sucias maniobras encuentren
eco al interior de una coalición de gobierno cuya bandera supuestamente es la
democracia y que, más aun, tiene hoy sentada en el sillón presidencial a una
militante del partido socialista".
En Chile, subraya Quilaqueo, la promulgación de convenios internacionales es una
atribución exclusiva del Poder Ejecutivo. "De allí que como partido mapuche
hacemos un llamado a la presidenta Bachelet a actuar con profundo sentido ético
y promulgar el Convenio 169 sin declaraciones interpretativas ni textos
paralelos de ninguna especie. Nos parece que los convenios internacionales
reflejan en sus articulados principios morales, valores éticos que la comunidad
internacional comparte y que los estados tienen la libertad de adherir o
rechazar, pero en ningún caso esto pueden hacerlo a medias o según cálculos
políticos internos", subrayó el dirigente. "En el caso del Convenio 169, no se
puede ser democrático solo en aquello que nos convenga, eso es burlarse no solo
de los derechos de los pueblos indígenas, sino de la comunidad internacional en
su conjunto", agregó.
Según expresó el timonel mapuche, la mandataria socialista tiene hoy en sus
manos la "oportunidad histórica" de cumplir dos de los compromisos adeudados por
la democracia a los mapuches desde el fin de la sangrienta dictadura militar de
Pinochet. A saber, la promulgación "limpia y sin agregados" del Convenio 169 de
la OIT y un reconocimiento constitucional de primer orden, "fruto de un real
proceso de consulta con el movimiento mapuche y no de un falso debate entre
parlamentarios, académicos y miembros de la burocracia indigenista", puntualizó.
Cabe recordar que por estos días, casi a puertas cerradas y sin mayor consulta
al movimiento indígena, el Congreso chileno se encuentra analizando en
Valparaíso una propuesta para reconocer constitucionalmente a los pueblos
indígenas. "Un proceso viciado y carente de legitimidad que nos llama a la
movilización social", finalizó Quilaqueo.