Nuestras tareas en el período de reflujo
Ultimo editorial escrito por Mario Roberto Santucho
En poco más de tres meses la Dictadura Militar de Videla, lanzada
desenfrenadamente a la represión contrarrevolucionaria, ha acumulado una
cantidad tal de crímenes como no hay memoria en toda la historia, nacional,
anunciándose al mundo como régimen fascista altamente sanguinario. Más de 16.000
detenidos, torturados salvajemente en su casi totalidad; centenares y acaso
miles de secuestrados, muchos de ellos asesinados [luego] de ser sometidos a las
más bárbaras torturas, y el resto alojado en cárceles clandestinas instaladas a
veces en los propios cuarteles del ejército opresor, donde se los somete semanas
y meses a continuas torturas. Intensa movilización represiva en el campo y la
ciudad; ocupación militar de zonas, constantes pinzas y rastrillos tales son las
formas en que el enemigo se lanza a la calle en su desesperado e inútil intento
de aniquilar a las fuerzas guerrilleras y dominar al pueblo por medio de la
implantación del terror.
UN RÍO DE SANGRE SEPARA AL PUEBLO ARGENTINO DE LOS MILITARES ASESINOS
Pero esta incalificable acción ultrarrepresiva no sólo no ha aniquilado ni
aniquilará a la guerrilla, ni ha aterrorizado ni aterrorizará al pueblo
argentino, sino que abrió un profundo cauce de sangre que dividió
definitivamente a nuestra sociedad en una gran mayoría obrera y popular, unida
en su justo odio al ejército opresor, y una ínfima aunque poderosa minoría
constituida por las altas clases explotadas nucleadas en torno a la oficialidad
asesina.
Tal es el estado de guerra que vive nuestra Patria, en los comienzos de la
guerra popular revolucionaria ya iniciada y generalizada que culminará con el
total y definitivo triunfo de la revolución socialista.
El enemigo lo reconoció así recientemente por boca de los generales Carboba y
Harguindeguy. Corbetta: "Ese es el ámbito de la guerra revolucionaria, la
tercera guerra mundial como se ha llamado, en la cual el teatro de operaciones
-República Argentina- es uno más entre muchos otros donde se da esa
contienda...".
Harguindeguy: "Como la lucha contra la subversión caracteriza y condiciona
tareas todas y cada una de las medidas del gobierno..."
Los trabajadores argentinos y sus organizaciones de vanguardia, reconociendo
decididamente ese estado de guerra, mirando la realidad cara a cara,
determinados a combatir y decididos a vencer, afrontan a pie firme los enormes
sacrificios que requiere nuestra gloriosa guerra revolucionaria por la segunda
independencia.
SITUACIÓN ACTUAL Y PERSPECTIVAS
La activa movilización represiva del enemigo y la profundidad de la crisis
económica con sus dramáticas consecuencias de despidos, desocupación v caída
catastrófica del nivel de vida, han provocado un reflujo en la lucha de la clase
obrera y el pueblo. Porque agobiada por la crisis, la comunidad proletaria se
debilita en un primer momento; se desdibuja la fábrica como centro combativo,
aparece el fantasma del despido ante los sectores más débiles de las masas, y la
inmensidad de los problemas personales y familiares (alimentación, vestido,
educación, salud, vivienda) presiona a cada obrero a buscar soluciones
personales inmediatas. Sumado a ello el peso de la represión, configuran las
causas del actual período de reflujo. Contrariamente a lo que se podría deducir
superficialmente, una crisis tan profunda como la actual, en condiciones como
las de nuestra patria de desarrollo aún incipiente de las fuerzas
revolucionarias, no es favorable para la movilización de las masas, no estimula
sino desalienta la lucha reivindicativa proletaria. " Una grave crisis
económico-social puede acelerar, en cambio, el desarrollo revolucionario, elevar
la temperatura de la lucha de clases y el ardor combativo de las masas, cuando
las fuerzas político-militares del proletariado y el pueblo han logrado un gran
desarrollo y poderío. Para revertir esta situación y dar inicio a un nuevo auge
de masas, la clase obrera y el pueblo deberán reacomodarse a la nueva situación,
y acumular las fuerzas necesarias para movilizarse superando la presión
represiva. Como ya señaló nuestro Partido, debemos calcular en alrededor de
un año el plazo aproximado que demandara esa reactivación de la movilización de
masas.
En cuanto al enemigo, empantanado en la guerra popular, ha visto naufragar
aceleradamente sus planes demagógicos de aislar a la guerrilla para aniquilarla
mediante una falsa y formal política "dialoguista" en lo interno y una activa
propaganda internacional. Muy a su pesar, en los tres meses transcurridos desde
el 24 de marzo, se han desenmascarado totalmente tanto en lo interno como en lo
internacional, y en lugar de aislar a las fuerzas guerrilleras, se han
precipitado ellos mismos a un tobogán de constante aislamiento. Por ello es que
al tiempo que crece su desesperación multiplican su esfuerzo de guerra y se
disponen a defender con unas y dientes, con la irracionalidad y barbarie propia
de su causa injusta, al régimen capitalista-imperialista que oprime y arruina a
nuestro pueblo y a nuestra Patria.
RESPONDER CABALMENTE A LA INQUIETUD POLÍTICA DEL PUEBLO
En aparente contradicción con el reflujo, las masas viven una intensa vida
política de características profundas y singulares. De la simpatía romántica
hacia la guerrilla durante la lucha contra la dictadura de Lanusse se pasó a un
auténtico interés político y combativo por la guerra civil en curso; las masas
obreras y populares van dejando de ser meras espectadoras del choque entre la
guerrilla y las fuerzas represivas y comienzan a tomar partido activamente por
los revolucionarios. Al mismo tiempo amplias capas del proletariado y el pueblo
acrecientan su interés por el socialismo, comienzan a considerar seriamente la
necesidad y la posibilidad de un profundo cambio de sistema. Y una nueva
vanguardia obrera y popular, mucho más amplia que la anterior irrumpe en la
política nacional tras las frescas huellas que desde el cordobazo inició la
justa y victoriosa rebelión armada y no armada del pueblo argentino. Educar y
formar esa nueva vanguardia, en el curso de la resistencia a la dictadura de
Videla, transmitirle la rica experiencia acumulada, aprender de ella, renovando
con su fresco y vigoroso impulso las estructuras revolucionarias, es una de las
misiones fundamentales de la reciente "promoción" de templados cuadros que se
forjó en los primeros seis años de guerra revolucionaria.
UN GRAN PASO UNITARIO
Esta gran tarea se vera considerablemente facilitada por los recientes avances
unitarios en el campo revolucionario que nos han colocado ante la posibilidad
real e inmediata de construir una organización frentista integrada por el PRT.
Montoneros y Poder Obrero, que unifique la lucha antidictatorial y encauce un
trascendental proceso hacia la completa unidad política y militar de las
organizaciones revolucionarias proletarias y populares (el Partido de la Clase
Obrera, el Ejército Popular y el Frente de Liberación Nacional). Dar este paso
significará iniciar un proceso de convergencia quizás complejo, pero de un
positivismo difícil de exagerar. En primer lugar influirá favorablemente en el
estado de ánimo de las masas populares, que se sentirán respaldadas por este
sano paso de sus organizaciones. Se materializará en un aumento cualitativo de
los recursos revolucionarios globales, que serán empleados más racionalmente y
con mayor eficacia.
Reforzará nuestra presencia internacional facilitando por lo tamo el esfuerzo
para conquistar la solidaridad y apoyo internacional activos a nuestra causa
revolucionaria. Al Partido le cabe una gran responsabilidad en el proceso de
unidad que se abrirá. Sin ceder un milímetro en los principios, activo en la
lucha ideológica que se intensificará en los nuevos marcos unitarios nuestro
Partido deberá actuar con gran dinamismo y flexibilidad. Los cuadros y
militantes deben predicar con el ejemplo de sus virtudes proletarias, de su
línea de masas, de su confianza en las masas, de su combatividad y heroísmo, de
su dedicación profesional, de su férrea voluntad en el cumplimiento de las
tareas, de su sencillez, fraternidad y espíritu solidario.
La total unidad que es posible, se conquistará, en un proceso gradual a
desarrollarse paso a paso en todos los niveles, en la base y en la dirección,
que requiere paciencia, flexibilidad y firmeza ideológica. La fusión de las
organizaciones revolucionarias será un gran avance para la lucha de nuestro
pueblo, en la medida que se asiente sobre sólidos principios ideológicos y
orgánicos, y nuestro Partido pondrá todo su esfuerzo para hacerla realidad.
LAS TAREAS CENTRALES DEL PARTIDO
En el actual período de reflujo que precederá al nuevo auge, las tareas
fundamentales de nuestro Partido y de nuestro Ejército guerrillero, pueden
resumirse en dos grandes misiones:
a) Mantener viva la resistencia popular armada con un interrumpido accionar
guerrillero;
b) Forjar una nueva promoción de cuadros y militantes proletarios
multilaterales, el cuerpo de "oficiales" y "suboficiales" del Ejército político
de las masas y el Ejército guerrillero popular, que se desplegaran nacionalmente
con irresistible vigor en el desarrollo del nuevo auge obrero y popular. Como ya
señalamos, nuestro partido, la continuidad de la lucha guerrillera y su firmeza
es un elemento esencial en nuestro actual proceso revolucionario, que alimentará
sin cesar el fuego de la resistencia en el que se acrisola la nueva conciencia
socialista hacia la que tienden las masas. Las características más o menos
violentas de la futura ola de movilizaciones dependerán a su vez de la mayor o
menor potencia que alcancen los constantes golpes guerrilleros.
Y la formación del cuerpo de "oficiales" y "suboficiales" revolucionarios
surgidos principalmente de los frentes fabriles, la capacitación y moral que
hayan adquirido, será determinante en la envergadura y profundidad de esas
movilizaciones. Más aún, la fuerza, calidad y extensión que alcance la
penetración del Partido en las grandes fábricas puede ser determinante en
acortar los plazos de materialización del nuevo ascenso de masas. Mientras mayor
sea el número de cuadros y militantes, más alta su moral, y más eficiente su
capacitación profesional, mayor será ¡a fuerza de masas que se podrá desplegar
organizadamente, como verdadero Ejército disciplinado en operaciones, con
elevada movilidad y capacidad de maniobra.
Mantener encendida la hoguera de la resistencia guerrillera y formar los cuadros
de mando políticos y militares que necesita el pueblo argentino para desplegar
su inmenso potencial combativo son las tareas centrales de nuestro Partido en
los próximos meses de guerra revolucionaria.
EL COMITÉ EJECUTIVO APROBÓ EL SIGUIENTE SALUDO A LOS COMPAÑEROS PRESOS
EL CE "Edgardo Enríquez" del mes de julio de 1976, estando en conocimiento de la
difícil situación que pasan los compañeros del PRT y ERP y todos los presos
políticos, en donde a los permanentes vejámenes se suma la incertidumbre por sus
vidas, provocada por los reiterados crímenes de presos políticos, y viendo que
esto no logra sino fortalecer el elevado espíritu combativo de nuestros
compañeros, les hace llegar a todos los presos del PRT y ERP y a través de ellos
a todos los presos políticos, un fraternal y caluroso saludo revolucionario, a
la vez que transmite el orgullo de nuestro Partido por la alta moral
revolucionaria que demuestran día a día nuestros queridos compañeros presos.
Mario Roberto Santucho
3. El artículo "Nuestras tareas en el período de reflujo" apareció
publicado como editorial firmado por Santucho en El Combatiente No 224. en la
misma techa que el B l No 121, con la diferencia que en EC no aparece el
subtítulo "Un gran paso unitario" [nota del autor].