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Zapatismo
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Desde abajo y a la Izquierda
Estado de Chiapas, Sureste Mexicano, 3 de enero de 2006.
Por Nicolás Falcoff, Verónica Gelman, Alejandra Grego
Marcela Kurlat y Eduardo Nachman.
El 31 de diciembre de 2005, las comunidades zapatistas amanecieron con sonidos
inusuales de flautas, tambores y caracoles. "Daban vela". Fieles a la
tradición maya de comunicación, anunciaban de comunidad en comunidad la salida
del Subcomandante Insurgente Marcos como "Delegado Zero" de la Otra Campaña. "Avisan
que está saliendo el señor Marcos, para cuidarlo y que no le pase nada"
decía un indígena del municipio de San Pedro Polho. El Subcomandante pasó la
noche del 31 en el Caracol de La Garrucha y el 1 de enero salió temprano,
montado en su motocicleta, Sombraluz.
De esta manera, la Otra Campaña comenzó una nueva fase que consiste en un
recorrido del Delegado Zero por todo el territorio mexicano, realizando
encuentros con personas y grupos adherentes a la Sexta Declaración de la Selva
Lacandona. Este proceso implica la construcción colectiva de una política
anticapitalista, de izquierda, organizada desde abajo, donde se escuche la voz
de todos y todas, reivindicando el ejercicio de los derechos humanos, la equidad
de género y la diversidad cultural.
Durante la mañana del 1 de enero, millares de indígenas zapatistas salieron de
la selva hacia las entradas de la ciudad de San Cristóbal de las Casas, para
marchar con otras mujeres y hombres de México y el mundo hasta desbordar la
plaza central de la ciudad. La llegada de la marcha, encabezada por la
comandancia del EZLN, se demoró más de lo previsto. Una vez concluidas las
presentaciones artísticas programadas, la espera de aquellos que ya se
encontraban en la plaza se vio amenizada por propuestas espontáneas de la
concurrencia.
Al ingresar a la ciudad, la marcha se encontró en la oscuridad, debido a que el
gobierno intencionalmente mantuvo las luces apagadas. Un signo más de la guerra
de baja intensidad que éste lleva a cabo contra el movimiento. Si bien esta
acción no disminuyó la fuerza ni la masividad de la marcha, evidenció las
adversidades del camino a recorrer y la necesidad de saber que el avance será
lento. Lento pero firme, como el caracol.
Finalmente, con un acto multitudinario se hizo público el lanzamiento de la Otra
Campaña. Además del Delegado Marcos, tomaron la palabra las Comandantas Kelly y
Hortensia y los Comandantes Tacho, David y Zebedeo.
Los zapatistas se hicieron presentes una vez más en la ciudad con paso firme,
demostrando su vigencia y legitimidad e integrándose con la sociedad civil en
esta propuesta de construcción y lucha plural e inclusiva.
El 2 de enero se desarrolló la Plenaria programada por la Sexta Coleta, el grupo
de organizaciones que trabajan desde junio de 2005 en la Otra Campaña. En primer
lugar, tomaron la palabra los adherentes a la Sexta que no lo habían hecho en
las reuniones preparatorias. A continuación, el Delegado Zero expresó las
características que debían tenerse en cuenta para poner en funcionamiento la
Otra Campaña, poniendo el acento en la importancia de concebir la lucha como una
lucha de todos, aunque ahora el peso esté cargado en el EZLN por ser los
convocantes. El objetivo es que los adherentes asuman esta campaña como propia,
evitando la homogenización de la lucha y los movimientos, para que cada persona
y grupo encuentren en la Otra su lugar.
En esta primera instancia, la Otra Campaña se tiene que construir a sí misma,
incluyendo todos los puntos de vista y respetando las diferencias de opinión. En
las discusiones y reflexiones no puede haber ganadores ni perdedores, sino que
se avanza colectivamente y respetando el disenso. Aquellos adherentes que ya
habían dado su palabra en las reuniones preparatorias también tuvieron lugar
para reiterar sus propuestas y compartir sus experiencias de trabajo. Aunque no
estaba programado, sobre el final, los participantes internacionales también
manifestaron sus ideas y adhesiones.
La Sexta Declaración marca un cambio con respecto a los últimos 12 años de lucha
zapatista. Ya no se trata de buscar sólo el apoyo de la sociedad civil al
movimiento, sino de trabajar todos juntos, cada uno desde su lugar, para la
construcción de un mundo donde quepan muchos mundos. Desde abajo y a la
izquierda.
Nicolás Falcoff, Verónica Gelman, Alejandra Grego, Marcela Kurlat y Eduardo
Nachman.