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Zapatismo
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Sexoservidoras de Apizaco encuentran respaldo en la Sexta y el delegado Zero
"Las autoridades han prostituido más las leyes; la
Constitución la tienen manoseada"
Hermann Bellinghausen
La Jornada
El
subcomandante Marcos durante la reunión con sexoservidoras de Apizaco
Foto Víctor Camacho
Apizaco, Tlax. "Las autoridades que hablan de erradicar la prostitución son más
prostitutas; son delincuentes; viven de saquear el país, sin importarles que la
gente sin trabajo se dedique a robar o se vaya." Hablan las trabajadoras
sexuales de Apizaco, esta mañana en su lugar de trabajo, sentadas alrededor de
una mesa con el subcomandante Marcos. Ellas pertenecen a la otra
campaña y a mucha honra.
Estela, Gloria, Eloísa, Candelaria, Marisol, Rocío, Maribel y otras más hablan
derecho y claro. Reivindican su derecho a salir a la calle. "Es el tiempo de ya
no quedarnos calladas. El trabajo sexual es la alternativa para muchas mujeres
solas, con hijos y sin instrucción. Por otra parte, las autoridades nos
persiguen y encarcelan porque somos lo que somos", señala Eloísa, la más
articulada tal vez, la vocera del grupo. Primero son 12, más tarde se incorporan
a la reunión otras seis, las más jóvenes.
"Ellos han prostituido más las leyes. Ya nuestra Constitución la tienen
manoseada y es nada más para su propia defensa. Para nosotras es sólo la
represión y la cárcel por buscar sustento para nuestras familias", prosigue.
Toma la palabra Rocío. Se pone de pie y se aproxima a Marcos como para
que la oiga bien. "Quisiera hacer entender al gobierno que ser trabajadora
sexual no es para ser maltratada. No permitiremos que el gobierno siga
propasándose. Tenemos dignidad, abajo y a la izquierda."
No todas se animan a decir algo. Pero bien se ve que entre ellas lo han
platicado largo. Se conocen, se acompañan. Son compañeras. Es turno de Estela:
"estamos aprendiendo a defendernos. Hemos buscado apoyo en la otra campaña
porque estamos cansadas de tanta injusticia y desprecio hacia la mujer". Acusa
directamente al presidente municipal de Apizaco, Reyes Ruiz (del Partido del
Trabajo), de persecusión.
Otra más añade: "somos humilladas por el personal administrativo, policiaco y
del sector salud. Quisiéramos respeto ya, aunque seamos sólo una pequeña parte
de Tlaxcala. Todas somos mujeres solas. Las autoridades dicen que ninguna ley
nos protege. No estoy de acuerdo. Debemos poder pasar a todos lados". Y una más:
"queremos libertad, no libertinaje". La frase es conocida, pero en este contexto
significa algo más, una especie de compromiso.
"Pusimos una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), sin que
nos den respuesta positiva. ¿Qué debemos hacer?", expresa Eloísa. "Vinieron a
buscarnos para decirnos que retiremos los cargos contra el presidente municipal,
y que él ya no se va a meter con nosotras. Nos dijeron que no teníamos pruebas.
Se las llevamos, y vino la licenciada de la comisión a proponernos llegar a un
acuerdo, porque si ella emite la recomendación nos va a ir peor. Pensamos que la
CNDH nos está traicionando. Si claudicamos, las agresiones van a seguir y ya no
vamos a poder hacer nada."
El lugar de trabajo es un cuarto de unos cuatro metros de ancho por 15 de fondo,
muros de ladrillo pintados color salmón, techo de lámina sostenido por vigas de
madera muy viejas. En una esquina, una cortina de plástico rosa es el baño de
las mujeres para limpiarse. Es una casa de puerta roja, en una céntrica esquina
de Apizaco, ciudad de camioneros, traileros y, en otros tiempos, de
ferrocarrileros.
Una mujer de edad toma la palabra: "estas muchachas no porque tengan esta
profesión merecen que las releguen. Yo tengo una forma de tener a estas
muchachas. Tienen necesidad de trabajo, en un lugar digno". Cuenta que posee una
cervecería, que ahora le clausuró el ayuntamiento, sin razón. Y el presidente
municipal se niega a recibirla. "Y aquí están abiertos todos los bares. Sólo
cerraron el mío." Precisamente aquel que es solidario con las sexoservidoras.
Habla Candelaria: "ellas son nuevas. Yo llevo mucho. He vivido atropellos más
duros que ellas. Antes no sabíamos cómo defendernos. A cada rato nos agarraban
de los pelos o nos metían a los separos. Vengo de una familia muy pobre, de
Guerrero. Yo les ayudo a mis papás. Los tengo enfermos, y a una hermana. Soy la
única que los sostengo".
Eloísa interviene nuevamente: "el presidente municipal nos dice que aprendamos a
hacer otra cosa. Que trabajemos en la maquila. La situación allí, como en el
país, es deplorable. A la que mejor le va le pagan 300 pesos a la semana. Los
niños así no van a la escuela. Somos trabajadoras sexuales por amor a nuestros
hijos, para que no tengan que trabajar o exponerse en la calle vendiendo
chicles. Es increíble que el gobierno nos ofrezca trabajos que se pagan con una
miseria".
Y dice al delegado Zero directamente: "seguiremos unidas. Seguiremos con
usted. Y aunque somos mujeres vamos a ser valientes y estaremos hasta el final
luchando con todas las personas en la otra campaña. Queremos que las
cosas cambien, que el país sea más justo. Que ya no haya sexoservidoras. Va a
costar mucho, pero vamos a lograrlo".
Tras su confianza, la indignación presente: "nuestro país está en una crisis muy
fuerte. Si no luchamos, nuestros hijo y nietos van a ser esclavos. El
capitalismo ya casi nos dejó sin patria. Nos quedan los colores de la bandera,
que pronto van a venir made in China o made in USA. Nosotras
luchamos por nuestros hijos y nuestros padres".
Ella no se detiene ahí: "sí, que se erradique la prostitución. Pero primero que
se erradique la pobreza. Que la riqueza de México sea para todos. Si los hombres
que lucharon por este país volvieran, volverían a morirse de la vergüenza. Vamos
a hacer honor a ellos y a usted, que tiene el valor de enfrentarse al gobierno.
Ya no hay hombres así. Todos tienen miedo, y con miedo no hacemos nada.
"Me gusta mucho que en la Sexta se busque la forma de hacer una nueva
Constitución, que nos beneficie a los de abajo, a los débiles, que no sea para
los gobernantes", prosigue. Afuera hay cierta agitación por los policías, los
agentes y orejas, por los curiosos y los periodistas. Es todo un
acontecimiento en la pobre casa de puertas rojas. Llegan unas trabajadoras
sexuales. Una de ellas se sienta también a la mesa. Es muy joven y bonita, dicho
esto con todas sus implicaciones. También es la más triste. Su mirada es de
susto, como si oyendo estuviera viendo o recordando algo más. Su mirada no está
aquí.
Todas son serias, dignas, de mirada herida. Eloísa concluye: "queremos que todos
tengan justicia y democracia verdadera, no esta porquería con que estamos ahora.
Para eso está la otra campaña, y seguiremos con el EZLN, porque estamos
con ustedes".
El delegado Zero no ha dejado de tomar nota y de mirarlas. Ahora Eloísa
habla en primera persona del plural: "lo que nos hizo agarrar este trabajo, es
un sistema, y luego ya que estamos en este trabajo, la explotación, persecución,
desprecio, racismo, insultos y todo lo que tenemos como trabajadoras sexuales.
"Está esto que cada vez está pasando más, que no hay trabajo y el que hay está
mal pagado y no hay ningún derecho. El trabajador está como si estuviera
esclavo, todo el día. Las maquilas son de 10, 12 horas diarias y a veces más. Y
peor si es mujer joven, que aparte tiene que aguantar que el gerente o el jefe
de línea le esté diciendo 'hazte para acá o si no te voy a correr'. Toda esta
situación que se ve en todo el país, la misma persecución y desprecio para las
mujeres en general, los jóvenes, las trabajadoras y trabajadores sexuales, es lo
mismo que sentimos como indígenas.
"Entonces esto que nosotros vemos que son todas estas condiciones de miseria que
no hay para dónde hacerse. Y vemos que a nadie le importa, pues. Como que la
idea que tienen de las trabajadoras sexuales es lo que sale en las películas. Y
nosotras estamos muy de acuerdo en que no somos prostitutas. Prostitutas son las
que allá arriba, las ricas que venden su dignidad. Nosotras somos trabajadoras,
como tal nos pensamos y como tal tenemos dignidad, porque sea lo que sea lo que
nunca vendemos es nuestra dignidad de mujeres."
El tono del subcomandante Marcos es coloquial, en corto: "entonces cuando
nos organizamos, nos tenemos que organizar doble. Una es para cambiar el sistema
que nos hizo agarrar este trabajo. Viera que hay buenos trabajos, que hay buenas
escuelas, entonces por qué madre vamos a estar aquí. Nosotras lo estamos
haciendo porque a nuestros hijos no les vaya a pasar lo mismo. Porque no los
vayan a maltratar, porque no los vayan a violar, porque ya nos enteramos que los
ricos y los gobiernos agarran niñas chiquitas y se las llevan para su gusto.
"Hay que organizarse ahorita para cambiar esa situación, pero como quiera
estamos ahorita en el problema que tenemos como trabajadoras, y que sabemos que
no es fácil porque hay muchos peligros, unos saben y otros no; sólo lo sabemos
los que estamos aquí, por ejemplo que nos peguen una enfermedad venérea, que
ahorita ya hay mortales como el sida. Y otra es que toque un loco, te estás
arriesgando, pues estás sola con él, y que tal que se le ocurre que hay que
pegar, como ha pasado. Y al gobierno no le importa ver ese crimen, porque dice
'no pues son de la calle, de por sí se lo buscó'. Como si eso fuera derecho para
que la maten a una.
"¿Por qué no le gritan así al presidente municipal? Que dice que es un partido
de izquierda, así dice el PT, yo soy de izquierda, yo lucho por los pobres. Y es
de los partidos que está apoyando al PRD para la Presidencia. Pensamos que
tienen que ir con la licenciada esa de derechos humanos y le tienen que decir
sabes qué nosotras no estamos solas, con nosotras está el Ejército Zapatista de
Liberación Nacional, ya hay una organización nacional que se llama la otra
campaña, y hay abogados."
Y entonces dice el delegado Zero: "¿por qué no echamos trato? ¿Por qué no
hacemos un llamado a todas las compañeras trabajadoras sexuales del país y que
se conozca la historia de todas y que todas luchemos por los derechos? A ver si
es lo mismo que el presidente municipal de Apizaco se va a enfrentar a un
movimiento nacional".
Fuente:www.lafogata.org